El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York reconoce las décadas de investigación del Registro de Salud del World Trade Center sobre los efectos a largo plazo del 9/11 en la salud

Durante más de 20 años, el Registro ha realizado un seguimiento de los efectos en la salud de las personas expuestas directamente a las secuelas del 9/11 con el fin de orientar las prácticas de atención de salud y de salud pública

10 de septiembre de 2026 — A medida que se acerca el 25.º aniversario del 11 de septiembre, el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York reconoce la labor del Registro de Salud del World Trade Center (WTC), el mayor registro de salud tras una catástrofe de la historia de los Estados Unidos y uno de los de mayor trayectoria en el mundo. El Registro realiza un seguimiento de la salud de 71 000 personas inscritas, identificando condiciones a largo plazo y de nueva aparición, lo que ayuda a quienes se vieron expuestos a las secuelas de los atentados terroristas a acceder a la atención de salud especializada.

El Registro se creó en 2002 para comprender mejor los efectos en la salud a corto y largo plazo, así como las brechas en la atención, entre las personas expuestas al polvo, los escombros, el humo y el trauma psicológico durante o después del 9/11. Entre los inscritos se encuentran trabajadores de rescate y recuperación, personas que trabajaban en la zona, residentes, niños y otras personas que se encontraban en el Bajo Manhattan. Tras una amplia campaña de divulgación, más de 71 000 supervivientes civiles que cumplían los requisitos y miembros de los equipos de respuesta al 9/11 de todo Estados Unidos y otros países se inscribieron voluntariamente en el Registro y completaron su entrevista inicial sobre el estado de salud. Los inscritos proporcionan información periódica sobre su estado de salud a través de encuestas de seguimiento. La investigación del Registro ha contribuido a identificar y comprender mejor las condiciones de salud física relacionadas con el 9/11, entre las que se incluyen el asma y otras enfermedades respiratorias, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y el cáncer; los trastornos de salud mental, como el trastorno por estrés postraumático (TEPT) y la depresión; y condiciones emergentes, como las enfermedades autoinmunes, los problemas auditivos y el deterioro cognitivo.

"El Registro de Salud del World Trade Center ha sido esencial para comprender los efectos a largo plazo del 11 de septiembre sobre la salud y para asegurar que las personas que estuvieron expuestas sigan siendo atendidas, escuchadas, apoyadas y nunca olvidadas," afirmó el Dr. Alister F. Martin, comisionado de Salud de Nueva York. "Al realizar un seguimiento de los resultados de salud durante más de dos décadas, el Registro proporciona información fundamental que nos ayuda a identificar problemas de salud emergentes, orientar las iniciativas de prevención y tratamiento, y comprender mejor los efectos duraderos de los desastres a gran escala. Su labor es un poderoso recordatorio de que la preparación también es un proceso continuo y significa contar con los sistemas necesarios para proteger y supervisar la salud de las comunidades en los años venideros."

El impacto permanente

El Registro se creó como una colaboración entre el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York y la Agencia Federal para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades. Desde 2009 ha sido financiado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Durante más de dos décadas, el Registro ha llevado a cabo investigaciones para comprender mejor los efectos generales y las necesidades de las personas que se encontraban en el Bajo Manhattan el 11 de septiembre y en los días posteriores. A lo largo de los últimos 20 años, el Registro ha identificado repercusiones duraderas en la salud y el bienestar. Sus investigaciones y conclusiones incluyen:

  • Los síntomas del trastorno por estrés postraumático (TEPT) se encuentran entre los efectos en la salud más comunes derivados de la exposición a los eventos del 9/11. Casi el 20 % de los adultos expuestos a dichos eventos han experimentado síntomas de TEPT, una tasa cuatro veces superior a la del TEPT en la población general. Para muchos, estas condiciones han persistido durante más de 20 años.
  • Las personas que vivieron directamente los atentados del 9/11 cuando eran niños tenían el doble de probabilidades de desarrollar asma en comparación con la población general del Estado de Nueva York. También presentan un mayor riesgo de sufrir depresión. Esto sugiere que la exposición a los atentados del 9/11 durante la infancia puede tener repercusiones duraderas en la edad adulta.
  • El Registro lleva más de dos décadas realizando un seguimiento de los síntomas y condiciones de las personas inscritas asociados a la exposición al polvo del 9/11, incluida la exposición a la nube de polvo, al polvo suspendido y al polvo doméstico. Entre las condiciones objeto de seguimiento se incluyen trastornos respiratorios como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la fibrosis pulmonar, la sarcoidosis y las enfermedades autoinmunes, así como enfermedades cardiovasculares, cáncer y pérdida auditiva.
  • Uno de los efectos emergentes descubiertos más recientemente es el aumento del deterioro cognitivo. Múltiples estudios han revelado que la exposición a la nube de polvo del 9/11 se asoció de manera significativa con el deterioro cognitivo, y un estudio del Registro reveló que la confusión y la pérdida de memoria afectan a más de 1 de cada 5 participantes.
  • Aproximadamente 1 de cada 3 participantes declaró niveles moderados a elevados de crecimiento postraumático —cambios psicológicos positivos que pueden surgir tras experimentar un trauma—. Entre ellos se incluían una mayor apreciación de la vida, relaciones personales más sólidas, una mayor fortaleza personal y un sentido más profundo de propósito y significado.
  • La pertenencia al Programa de Salud del WTC —un programa federal que ofrece beneficios médicos a las personas afectadas por el 9/11, al que el Registro hace la referencia— puede reducir los riesgos de mortalidad entre los socorristas del 9/11, una vez tenidas en cuenta las condiciones médicas preexistentes. Esto subraya la importancia de contar con servicios integrales de seguimiento de la salud y de tratamiento para los trabajadores de socorro en casos de catástrofe.

La labor del Registro ha servido de base para las prácticas de atención de salud y de salud pública relacionadas con el 9/11, incluida la preparación y respuesta ante desastres, así como la creación de nuevos registros posteriores a desastres que abordan crisis de salud a escala mundial, como el COVID-19, y emergencias relacionadas con la calidad del aire, como las nubes de humo tóxico procedentes de los incendios forestales de Maui.

Mirando hacia el futuro

Al aprender de las experiencias del pasado, el Registro contribuye a construir un sistema de respuesta más resiliente y eficaz para apoyar y proteger a las personas más afectadas antes, durante y después de los desastres.

El Registro seguirá realizando un seguimiento de la evolución de las condiciones de salud reportadas relacionadas con el 9/11, identificará cualquier nueva afección que surja y prestará servicios a través de su Programa de Referencia para Tratamiento con el fin de poner en contacto a los inscritos con el Programa de Salud del WTC federal. De cara al futuro, las áreas de interés de la investigación incluyen el envejecimiento y la cognición, la preparación para emergencias, las consecuencias de sufrir múltiples eventos catastróficos y el seguimiento continuado de los afiliados que eran menores en aquel momento y que ahora se encuentran todos en la edad adulta.

Visite el sitio web del Registro de Salud del WTC para obtener información sobre los hallazgos del Registro, volantes de salud sobre condiciones relacionadas con el 9/11, vídeos de investigación, vídeos de testimonios de afiliados y una lista completa de las investigaciones publicadas por el Registro.

Para leer el comunicado de prensa en inglés

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