Formato Amistoso con la Impresora Compartir


PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
PR- 050-13
4 de febrero de 2013

EL ALCALDE BLOOMBERG PRONUNCIA PANEGÍRICO EN EL FUNERAL DEL ALCALDE EDWARD I. KOCH

“Pat, para ti y toda la familia Koch, vengo hoy con el amor y pésame de 8.4 millones de neoyorquinos que realmente están llorando con ustedes en este momento.

“Aunque Ed ― por otro lado ― debe estar encantado con toda esta atención.  Y a mí me emocionó en particular que el eligiera el shul en la esquina de mi vecindario para su funeral.

“Presidente Clinton; alcaldes Dinkins y Giuliani; gobernador Cuomo; gobernadores Pataki y Spitzer; senadores Schumer, Gillibrand y D’Amato; y funcionarios y dignatarios municipales, estatales, federales e internacionales; familiares, amigos y conciudadanos neoyorquinos: Todos están aquí hoy, y creo que no hay duda de que Ed está sonriente, viéndonos abajo a todos los reunidos aquí.  Y creo que es apropiado que él eligiera este lugar a solo unos cuantas cuadras de cierto puente sobre el East River.

“Antes de mi discurso del Estado de la Ciudad el año pasado, si ustedes recuerdan, presentamos un video que incluyó una foto de Ed parado en esa rampa de entrada, gritando a todos los automóviles que se acercaban ‘¡Bienvenidos a mi puente! ¡Bienvenidos a mi puente!’

“No necesito decir, esto hizo reír a todos.  Pero lo que la mayoría de la gente no sabe es que, después de que las cámaras dejaron de filmar, Ed se quedó ahí afuera en el gélido frío por otros 20 minutos, gritando ‘¡Bienvenidos a mi puente!’

“Él lo amaba ― y nosotros lo amamos a él.

“Ningún alcalde, creo, ha encarnado jamás el espíritu de la Ciudad de Nueva York como él lo hizo.  Y no creo que alguien lo hará de nuevo.  Duro y expresivo, desenvuelto e irreverente, lleno de humor y desparpajo, él fue el alcalde por excelencia de nuestra Ciudad.

“Más que cualquier otro, Ed sabía que Nueva York era más que un lugar.  Es un estado mental, es una actitud.  Una actitud que él exhibía al mundo cada día.  Y nosotros lo respetamos tanto por su enorme personalidad y porque esta era igualada por su integridad, su inteligencia y su independencia.

“Tuve la suerte de conseguir el respaldo de Ed en mi primer intento de llegar a la Alcaldía; él fue una de las pocas personas suficientemente locas como para apoyarme.

“Yo era nuevo en la política.  No sabía nada sobre ella.  Pero siempre he recordado el consejo que me dio.  Dijo, ‘Sé tú mismo.  Di lo que crees.  Y no te preocupes por lo que piense la gente’.

“Y Dios sabe que a él no le preocupaba.  Era un político tan genuino como jamás ha visto nuestra nación.  Entendía que, si se tienen posiciones difíciles y se transmiten a la gente directamente, ellos te respetarán por ser honesto, aun si no están de acuerdo contigo.

“Eso asusta muchísimo a secretarios de prensa y consultores políticos, pero el ciudadano promedio en Nueva York realmente lo admiró.

“Ed era un estudiante talentoso de la naturaleza humana, pero también fue un estudiante devoto de la política gubernamental.  Tenía un apetito voraz por la información, y su colorida franqueza a veces eclipsaba el hecho de que sus opiniones eran informadas por un estudio infatigable de los asuntos.

“A través de los años, muchos recurrieron a Ed para que los aconsejara, incluso yo.  Nadie entendía el cargo como él ― y nadie estaba más dispuesto a hablar sobre ello.  Siempre estaba disponible, siempre era directo, siempre sabio.

“Por ejemplo, recuerdo la vez en que estábamos hablando sobre cómo enfrentar la obesidad, y él dijo: ‘Pon límite al tamaño de las bebidas azucaradas; nadie se dará cuenta’.

“Y luego estuvo la vez en que me dijo: ‘Ser alcalde por tres períodos es realmente estupendo.  Hazlo’.  Bueno, ¿qué podía hacer yo?

“En realidad, poco después de que Ed asumiera el cargo por primera vez, dijo: ‘Voy a actuar como un alcalde de un solo período ― y como resultado, seré alcalde por tres períodos’.

“Él sabía desde el principio que la clave para el éxito yacía en arrojar al viento la precaución política.  Y es fácil olvidar justamente cuánto necesitaba nuestra ciudad ese tipo de liderazgo ― porque la Nueva York que Ed heredó es casi inimaginable hoy: metros llenos de grafiti, miles de edificios abandonados, calles mugrientas que eran inseguras para caminar en el día, mucho menos en la noche, un gobierno municipal que estaba quebrado y había dejado de funcionar.

“El Sur del Bronx y otras vecindades lucían como si hubiesen sido bombardeadas en un ataque aéreo.  Nueva York estaba en un estado de desesperación y decadencia, y por primera vez en nuestra larga historia, la ciudad entera parecía estar en un declive terminal.

“Nueva York ha sido siempre un imán que atrae a la gente ― un lugar de crecimiento y progreso.  Como una vez dijo Ed, era el lugar ‘donde el futuro viene por una audición’.  Pero en los años ’70, eso había dejado de ser cierto.

“Y después llegó Koch.

“Ed levantó sus manos y gritó: ‘Basta.  No aceptaremos esto.  Nuestros mejores días están aún por venir’.  Ed nos convenció que podríamos ser excelentes otra vez y nos recordó por qué amamos a Nueva York — y nos inspiró a luchar por ella.

“Él entendió cuan difíciles eran nuestros problemas.  Pero, como él tuvo la confianza y el coraje de creer que los problemas podían ser resueltos, no solo detuvo nuestro declive y mostró que esta revoltosa ciudad era gobernable, no solo estuvo restableciendo la salud fiscal de la ciudad y nos hizo una vez más el motor económico de la nación, no solo estuvo construyendo vivienda asequible donde incendios habían arrasado, no solo hizo de la Ciudad de Nueva York una vez más un líder nacional en igualdad de derechos y artes y cultura, sino que hizo algo aun más importante: Él restableció la narrativa de la historia de nuestra ciudad.

“En la década antes de que Ed se convirtió en alcalde, habíamos perdido nuestro camino.  Gracias a él, nos hicimos excelentes otra vez.  Y permítanme decirles, eso no era inevitable.  Ed hizo que fuera así.

“Es justo decir que la ciudad que conocemos hoy no existiría sin él.  Todo lo que David Dinkins y Rudy Giuliani y yo logramos fue construido sobre la base que Ed sentó.

“Es una base que es tan sólida e inquebrantable como la fe de Ed en el genio y la belleza de Nueva York, y su fe en Dios.

“Rabino Posner, le alegrará saber que he estado estudiando la Biblia, y creo que es apropiado que la parte del Torá de esta semana sea sobre Moisés guiando a los judíos a salir de la esclavitud en Egipto.

“Ed, en su propia manera, fue nuestro Moisés.  Solo con un poco menos cabellos. Él nos sacó de las tinieblas y nos dio esperanza.  Y aunque no haya dividido al Mar Rojo, él rompió una huelga del Subway parándose en un puente y gritando palabras de estímulo.

“Y así como Moisés murió antes de llegar a la Tierra Prometida, Ed murió horas antes de que el documental sobre su vida fuese estrenado en los cines.  Déjenlo en manos de Ed el hallar la mejor forma de maximizar la publicidad para una película sobre su vida.

“Nadie disfrutó más del teatro de la política que Ed.  Y nadie — nadie — fue en algún momento mejor que él.

“Sin importar cuan divertido era ver a Ed como alcalde, el verdadero espectáculo empezó cuando dejó del cargo: abogado, autor, profesor, juez en televisión, crítico de cine, crítico de restaurantes, comentarista político, organizador de reformas, usuario de Twitter, hasta locutor de radio.  La prensa y los políticos nunca dejaron de pedir sus opiniones, y hasta la fecha nunca dejó de ofrecérselas a ellos.  De vez en cuando, hasta cuando no eran solicitadas.  Él continuó con la misma agudeza de siempre — y más relevante que nunca — justo hasta el día en que falleció.

“Como saben, Ed será enterrado en el cementerio Trinity en el Alto Manhattan.  Solo piénsenlo: un judío polaco en un cementerio episcopal en un vecindario que es en gran parte dominicano.  ¿Qué otra cosa podría representar mejor a Nueva York — o a Ed Koch?

“Ed admiraba a gente de todos los credos — y estaba muy orgulloso del propio.  En su lápida, Ed eligió que fuesen inscritas las últimas palabras de Daniel Pearl — quien fue decapitado en otro país: ‘Mi padre es judío.  Mi madre es judía.  Yo soy judío’.

“¿Ha habido una manera más sencilla, una declaración más elocuente de orgullo en su fe de uno y su pueblo que esas 11 palabras?  Fue profundamente conmovedor para muchos cuando nos enteramos que Ed murió en el aniversario del asesinato de Daniel Pearl.

“Hace unos años, estábamos haciendo un video sobre algunos de los momentos difíciles por los cuales la ciudad ha pasado y le preguntamos, ‘¿Vivirías en algún otro lugar?’  Ed sonrió, y entonces miró directamente a la cámara y dijo: ‘El único lugar donde aceptaría hacerlo sería en el cielo; ningún otro sitio tomaría su lugar’.

“No es difícil imaginarse a Ed subiendo al cielo, reuniéndose con Dios y diciendo con una gran sonrisa, ‘¿Qué tal me fue?’

“Y no hay duda alguna — Cardenal, usted no estará contento con esto, pero le estoy diciendo, he hablado con Dios y sé lo que está ocurriendo… Dios dijo lo que mucha gente en la ciudad y el país, y por todo el mundo, han estado diciendo en los últimos días: Ed, lo hiciste estupendamente.  Realmente lo hiciste de maravilla.

“Así que Dios te bendiga, Ed Koch, y que Dios bendiga a la ciudad que amaste tanto y a la que serviste tan bien”.







CONTACTO PARA LOS MEDIOS:


Marc La Vorgna   (212) 788-2958



SIGA CONECTADO

TwitterTwitter   TwitterYouTube   FlickrFlickr
Mas Recursos
Vea las fotos (en inglés)
Vea la lectura del panegírico (en inglés)