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PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
19 de julio de 2012

MÁS EXPERTOS MÉDICOS OPINAN SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA NICIATIVA DEL ALCALDE BLOOMBERG CONTRA LA OBESIDAD

A continuación se ofrecen declaraciones en respaldo a la iniciativa de la Ciudad de Nueva York para limitar el tamaño de bebidas azucaradas (empezando con las más recientes)

Declaración del Dr. Alwyn Cohall, director del Centro de Promoción de Salud de Harlem en la Universidad Columbia

“La prohibición propuesta por el alcalde Bloomberg a la venta de bebidas azucaradas en porciones grandes es un paso significativo en la atención de los problemas de salud que están devastando las vidas de miles de neoyorquinos que sufren de enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad y el sobrepeso. La decisión de la Ciudad para mejorar la salud pública está conforme a la misión del Centro de Promoción de Salud (Harlem Health Promotion Center o HHPC, en inglés), el cual está afiliado con la Escuela Mailman de Salud Pública de Columbia y es financiado por la oficina de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés); somos uno de los 37 miembros de su red del Centro de Investigaciones de Prevención (PRC, en inglés). El sitio web GetHealthyHarlem.org del Centro de Promoción de Salud de Harlem se dedica a apoyar a miembros de la comunidad para que aprendan sobre las enfermedades crónicas asociadas con la obesidad, proporcionando información educativa en un lenguaje sencillo junto con una plataforma para que los usuarios publiquen su propio contenido sobre temas de salud.

“El Centro de Promoción de Salud de Harlem también está supervisando un estudio investigativo, Project SHARE (iniciales en inglés de Apoyo para la Concientización, Reducción y Educación de la Hipertensión), el cual está ayudando a miembros de la comunidad del Norte de Manhattan a reducir sus factores de riesgo de hipertensión mediante asistencia educativa que promueve el cambio de conductas relacionadas con la dieta, la actividad física, el estrés, el uso del tabaco y muchos otros asuntos esenciales. La atención a los cambios de estilos de vida, incluso la limitación de la ingesta de bebidas endulzadas (SSBs, en inglés) es un componente crítico del control de la hipertensión. A nombre del Centro de Promoción de Salud de Harlem, apoyo las gestiones del alcalde para reducir el consumo de bebidas azucaradas como un paso importante que muchos neoyorquinos pueden dar para reducir la obesidad y para promover su salud y bienestar general”.

Declaración de Lisa M. Powell, PhD, investigadora científica senior del Instituto para Investigaciones y Políticas de Salud

“Las bebidas endulzadas aportan calorías sin valor nutritivo alguno a la alimentación de los norteamericanos. La iniciativa normativa del alcalde Bloomberg que limita las porciones de bebidas azucaradas da un paso importante hacia la meta de salud pública de reducir la ingesta de azúcar y la relacionada prevalencia de la obesidad. A menudo se ofrecen porciones más grandes con descuentos por cantidad. Esta medida ayudará a eliminar estos tipos de opciones que en un pasado han incentivado a las personas a consumir cantidades excesivas de bebidas azucaradas. Este esfuerzo también ayudará a la sociedad a reclamar de la industria normas más saludables en relación al tamaño de las porciones”.

Declaración de Robert Kenner, director de Food Inc.

“Gracias, alcalde Bloomberg, por tomar una postura sobre este tema. Estamos consumiendo 278 más calorías diarias que las que ingeríamos hace 30 años, y casi la mitad de esas calorías provienen de bebidas endulzadas. Esto ha llevado a una crisis de salud sin paralelo en este país — 34 por ciento de los norteamericanos son obesos y la epidemia asciende a $165 mil millones en costos de cuidado de salud anuales. Las compañías de gaseosas lucharán con uñas y dientes para decir que esto es un asunto de opciones, pero en realidad es de ganancias. Ganancias con un menosprecio absoluto por la salud de sus clientes y el precio que todos tenemos que pagar como resultado de ello”.

Declaración del Frances Moore Lappé y Anna Lappé, coautores de Hope’s Edge y cofundadores del Instituto Small Planet

“Apoyamos la nueva propuesta de salud pública de la Ciudad de Nueva York que limita el tamaño de bebidas endulzadas en restaurantes y otros establecimientos de comidas en la Ciudad. Los críticos dicen que la política propuesta es simplemente un ejemplo más de ‘niñeras de alimentos’ trabajando horas extra, pero las empresas de bebidas azucaradas son una de las verdaderas niñeras de alimentos, gastando miles de millones en publicidad anualmente para decirnos y decir a nuestros hijos qué tomar”.

Declaración del Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la Fundación Nacional del Riñón

“En la National Kidney Foundation aplaudimos las gestiones de ustedes para combatir la obesidad en la Ciudad de Nueva York. Al alcanzar la obesidad proporciones de epidemia en este paía, muchas otras enfermedades mortales también están propagándose, y la enfermedad del riñón está entre las más destacadas entre ellas. En la actualidad hay 1.3 millón de neoyorquinos sufriendo de enfermedad crónica del riñón, y esa cifra está en aumento. Investigaciones recientes muestran que el consumo de gaseosas endulzadas produce obesidad. La obesidad puede causar el desarrollo de enfermedad del riñón directa o indirectamente, a través de la diabetes tipo 2. Uno de cada tres adultos en los Estados Unidos corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón; sin embargo, el nivel de concientización es bajo. Concientizar es esencial para realmente ayudar a enfrentar la epidemia de enfermedad crónica del riñón que está vinculada con el azote de la obesidad”.

Declaración del Dr. Frank B. Hu, PhD, profesor de Nutrición y Epidemiología en la Escuela de Salud Pública y profesor de Medicina en la Escuela Médica de Harvard

“Creo que la propuesta del alcalde Michael Bloomberg para prohibir la venta de gaseosas en tamaños grandes es muy creativa y visionaria y será efectiva en la reducción de la obesidad. Es totalmente justificable el señalar a las bebidas azucaradas como un objetivo para intervenciones normativas. Primero, la obesidad se ha convertido en el problema de salud pública más importante de nuestro tiempo, y las bebidas azucaradas son la causa principal del exceso de calorías y azúcar en nuestra dieta. Segundo, existe evidencia científica sólidad de que el consumo regular de estas bebidas contribuye a la obesidad, la diabetes y la enfermedad del corazón, y el aumento en el tamaño de porciones ha sido vinculado a un incremento en el consumo de calorías. Tercero, estudios han mostrado que cambiar el entorno alimenticio mediante la limitación del acceso a gaseosas en tamaños grandes es efectivo en la reducción del consumo, mientras que la educación sola no es suficiente para camibar las conductas de la gente.

Aunque la obesidad es un problema complejo con muchas causas, incrementar el consumo de bebidas azucaradas es claramente un factor importante en la epidemia de obesidad. Si es implementada, esta propuesta puede mejorar el entorno alimenticio, concientizar más sobre los tamaños de porciones grandes y la obesidad, y reducir el consumo en la población. Al igual que el movimiento contra el hábito de fumar, en la lucha contra la obesidad, aunque se necesitan campañas de educación de salud para recabar apoyo del público, los cambios en políticas públicas son críticos para cambiar normas y conductas insalubres”.

Declaración del Dr. Pascal James Imperato, MPH & TM, decano y profesor distinguido de servicio en el Centro Médico de la Escuela de Salud Pública de SUNY Downstate

“La propuesta de la Junta de Salud de la Ciudad de Nueva York para limitar el tamaño de bebidas azucaradas a 16 onzas es una iniciativa creativa que esperamos que atienda la epidemia de obesidad en la Ciudad de Nueva York y fije un ejemplo para el resto del país. La epidemia de obesidad en Estados Unidos ya aflige no solo a niños, sino también a adultos. Representa no solo un gran problema actual de salud pública, sino que también tiene potencial significativo en el futuro de cargar tanto a personas como a la sociedad con una variedad de enfermedades tales como la diabetes mellitus, hipertensión, enfermedad cardiovascular y enfermedad de las articulaciones. El rol que juegan las grandes porciones de alimentos y bebidas endulzadas que causan la obesidad está relacionado directamente no solo con su excesivo valor calórico, sino también con el hecho de que los norteamericanos han llegado a aceptar que dicha ingesta excesiva es completamente normal. Es esta normalización popular tanto del sobrepeso como de la ingesta excesiva de calorías que necesitan ser atendidos si es que hemos de tener éxito en la lucha contra la epidemia de la obesidad. Esta propuesta, cuando sea implementada, ayudará a fijar un nuevo estándar en la cultura popular para lo que es una porción saludable y aceptable. Es probable que no disuada a la gente de pedir una segunda bebida endulzada de 16 onzas, pero es posible que les recuerde que hacerlo no representa una elección saludable”.

Declaración del Dr. Lawrence S. Weisberg, FACP, FASN, profesor de Medicina y vicedecano de Estudios en la Escuela de Medicina Cooper de la Universidad Rowan

“Como nefrólogo ejerciendo en Camden, Nueva Jersey — una comunidad empobrecida — veo a diario los estragos de la obesidad en la creciente incidencia de la hipertensión y enfermedad renal crónica. Apoyo firmemente los esfuerzos del alcalde Bloomberg para combatir esta epidemia desalentando el consumo de bebidas endulzadas. Las cuestiones triviales de libertad personal en este caso palidecen a comparación de la exigencia de la salud y el bienestar públicos”.

Declaración del cineasta Spike Lee en vulture.com

“Estoy a favor [de la prohibición de gaseosas]. Mira, cuando crecí en Brooklyn, teníamos gimnasio, y había que correr. La gente tenía un poco de actividad física. A los niños de hoy en las escuelas públicas de todo el país no se les está enseñando arte, no se les está enseñando música y no tienen educación física. La obesidad es un problema grande, grande en este país. Los estadounidenses — estamos sencillamente obesos. Es una locura. Pregunta a los afroamericanos. Estamos muy por encima del índice de obesidad, lo cual significa que estamos muy por encima en los índices de diabetes, enfermedades cardíacas y otras más”.

Declaración de Eric Schlosser, autor de Fast Food Nation

“Una vez más, el alcalde Bloomberg está encabezando la lucha contra intereses privados que hacen su dinero poniendo en peligro la salud pública. Las gaseosas no son alimentos. No tienen valor nutritivo. Y el consumo de gaseosas ha sido vinculado fuertemente con la obesidad y la diabetes. La Ciudad de Nueva York tiene todo el derecho de reducir el daño y los costos para el cuidado de salud que están siendo impuestos por una conducta corporativa irresponsable. La propuesta del alcalde no evitará que cualquier persona compre bebidas azucaradas. Pero motivará a la gente a consumir menos de ellas ― y a las cadenas de comida rápida a lograr sus ganancias vendiendo otra cosa”.

Declaración de Jamie Oliver, chef y dueño de restaurantes

“Aplaudo la iniciativa del alcalde Bloomberg, ya que creo que él es una de las pocas personas en el poder que están tomando medidas prácticas para combatir la obesidad. Oímos mucho sobre cómo no deberíamos estar de ‘niñeros’ del pueblo con leyes sobre cómo vivir sus vidas, pero, con un problema tan enorme para enfrentar como la epidemia de obesidad, estamos muy pasados del punto en que podemos confiar en que la gente tome decisiones mejores. Tenemos que ayudarlos a tomar decisiones mejores. Bien hecho por el alcalde Mike, por priorizar la salud de la gente de su ciudad y permanecer firme contra la presión que se espera de las industrias de comidas y gaseosas”.

Declaración de Betty Wolder Levin, PhD, profesora del Departamento de Ciencias de la salud y nutrición en Brooklyn College

“Las consecuencias para la salud de la obesidad y la contribución de las bebidas azucaradas a la epidemia de obesidad han sido bien documentadas. También existe un conjunto sustancial de investigaciones que indican que las forma más efectiva de mejorar la salud es enfocarse en los factores originarios que afectan a la salud en vez de hacerlo en conductas individuales. La propuesta para prevenir la venta de grandes porciones de bebidas azucaradas ejemplifica un enfoque concentrado en factores originarios. He visto críticas a la propuesta que aseveran que esta limitará la capacidad de las personas para elegir lo que desean consumir. Sin embargo, esta propuesta no se enfoca en conductas individuales ― los consumidores aún podrían elegir el beber tantas bebidas azucaradas como deseen. En su lugar, esta propuesta se concentra en la manera como se envasan y venden las bebidas azucaradas. Es apropiado que la ciudad cree políticas para promover la salud del público”.

Declaración del Dr. Samuel Klein, profesor de la cátedra William H. Danforth de Medicina y Ciencias de nutrición y director del Centro para Nutrición Humana en la Escuela de Medicina de Washington University

“La preocupación más importante en cuanto a la ingesta de azúcar es que esta añade calorías a la dieta, lo cual puede ser un boleto hacia el aumento de peso y la obesidad. Las calorías que consumimos en bebidas que contienen azúcar no nos hacen sentir tan llenos cuando comemos la misma cantidad de calorías en alimentos sólidos, por lo cual consumir grandes cantidades de bebidas azucaradas o jugos de frutas puede aumentar las libras. A medida que se aumenta de peso, la grasa puede acumularse en el hígado y reducir la efectividad de la insulina, la hormona que regula el azúcar en la sangre. La grasa extra en el cuerpo afecta al hígado, y su páncreas trabaja más duro para intentar mantener normal el nivel de azúcar en la sangre. Aun más, no importa que usted tenga sobrepeso o no, consumir grandes cantidades de azúcar puede aumentar los triglicéridos (grasas en la sangre) e incrementar la producción de grasa en su hígado. Por lo tanto, reducir el consumo de bebidas con mucha azúcar es un buen primer paso para mantener un peso corporal apropiado y mejorar su salud”.

Declaración del Dr. William A. Gillespie, director médico de EmblemHealth

“EmblemHealth apoya la propuesta del alcalde para limitar porciones y está comprometida a colaborar con la Ciudad de Nueva York en sus gestiones para promover las comidas sanas, la buena nutrición y aptitud física en la lucha contra la obesidad infantil que amenaza la salud presente y futura de nuestra comunidad”.

Declaración de Ronda Kotelchuck, ejecutiva principal de la Corporación de Desarrollo Primary Care

“Aplaudo la propuesta del alcalde Bloomberg para prohibir las bebidas azucaradas en tamaños grandes. El gobierno tiene la responsabilidad no solo de ofrecer opciones que mejoren la salud tales como atención primaria y preventiva, vivienda y comida saludable, sino de limitar el acceso a opciones que causen daño. Y cada vez más, tiene la responsabilidad de atender el muy creciente e insostenible costo del cuidado de la salud. El alcalde atiende estas tres responsabilidades simultáneamente en una sola iniciativa. El incremento de la obesidad, en especial en nuestros niños, es alarmante, ya que su futuro será enfrentar las consecuencias de la diabetes, hipertensión, cardiopatía y enfermedad renal, amputaciones y ceguera, para mencionar unos pocos. La contribución de las bebidas azucaradas a este problema se hace más claro cada día. El alcalde ha trazado una estrategia inteligente y valiente por la que debe ser elogiado”.

Declaración del Dr. Richard Ancona, FAAP, presidente de la Filial 2 en Nueva York de la Academia Americana de Pediatría

“A nombre de los Pediatras representados por la Filial 2 en Nueva York de la Academia de Pediatría (American Academy of Pediatrics, en inglés), quisiera felicitarlo por asumir una postura valiente ante las bebidas azucaradas. Nuestros miembros, entre los que se incluyen pediatras que ejercen en Brooklyn y Queens, apoyan sus gestiones. La Academia de Pediatría ha estado cabildeando por cambios relacionados con las bebidas azucaradas para que los padres de familia puedan buscar alternativas más sanas para sus hijos. También hemos estado involucrados en proveer educación al público sobre los tamaños de porciones. Los Pediatras creemos firmemente que la obesidad empieza incluso antes del nacimiento, y puede acelerarse durante la niñez. Por lo tanto, apoyamos decididamente a iniciativas de salud pública que puedan ayudar a reducir la ingesta de calorías sin valor”.

Declaración de la Coalición de Planes de Salud del Estado de Nueva York

“Saludamos al alcalde Bloomberg por esta iniciativa. En nuestro trabajo administrando el cuidado de 2.8 millones de niños y adultos inscritos en programas de seguro público de salud de Nueva York, estamos muy preocupados con el incremento de los índices de obesidad y la erosión relacionada de la salud para nuestros miembros y sus familias. Gestiones como la iniciativa del alcalde para las bebidas azucaradas se ajustan con gestiones de los planes de salud pública para mejorar la salud de los neoyorquinos a quienes servimos, quienes enfrentan de forma desmesurada un riesgo elevado de enfermedades relacionadas con la obesidad. Esta política innovadora es un importante primer paso no solo por su contribución a la lucha contra la obesidad, sino por la concientización que logrará y los demás esfuerzos creativos de promoción de la salud que inspirará”.

Declaración de Mike McGinn, alcalde de Seattle

“Con esta propuesta para reducir las superporciones enormes de bebidas azucaradas y sus otras propuestas contra la obesidad, el alcalde de la Ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, ha priorizado la salud de los niños. Por ello, debe ser elogiado. Tenemos una epidemia de obesidad en este país y necesitamos acciones audaces e innovadoras para atender esta crisis”.

Declaración de Matthew Goldstein, canciller de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

“La prohibición propuesta por el alcalde Bloomberg a la venta de bebidas azucaradas en tamaños grandes es un paso importante en la atención de los problemas de salud que cada vez más afectan a los neoyorquinos. El claro compromiso de la ciudad con el mejoramiento de la salud pública es consistente con la misión de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY, en inglés) en Hunter College, que está trabajando para desarrollar nuevos enfoques al alivio del asma, la diabetes, cardiopatía, obesidad y otros problemas, particularmente en vecindarios desfavorecidos que son afectados desmesuradamente por estos asuntos. Todos compartimos una meta de impulsar la prevención de enfermedades, avanzar la educación de salud pública y reducir disparidades de salud. A nombre de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, aplaudo las gestiones del alcalde para hacer de la Ciudad de Nueva York la líder en una iniciativa nacional muy necesitada para mejorar nuestra salud pública”.

Declaración de Marice Ashe, JD, MPH, fundadora y ejecutiva principal de ChangeLab Solutions (antes llamada Public Health Law & Policy)

“Necesitamos usar todas las herramientas a nuestra disposición para contrarrestar la epidemia de la obesidad, y el gobierno local tiene un rol importante que jugar en esta tarea. El propuesto límite de la Ciudad de Nueva York sobre las bebidas endulzadas de gran tamaño es una manera de dar a las personas la oportunidad de decidir cuánto quieren consumir en realidad en vez de dejar que la industria lo decida por ellos. Nos trae más cerca de las normas de décadas previas, antes de que los índices de la obesidad y la diabetes se dispararan, cuando el promedio de una porción de gaseosa era realmente más pequeña que el límite propuesto por la Ciudad de Nueva York. Los funcionarios públicos son encargados de proteger nuestra salud y bienestar, y la Ciudad de Nueva York está dando un paso perfectamente apropiado para cumplir con esa obligación”.

Declaración de la Dra. Dodi Meyer, profesora clínica asociada de Pediatría y directora de Pediatría comunitaria en el Centro médico de Columbia University / Hospital Presbiteriano de Nueva York

“Como pediatra trabajando en ambientes clínicos y de salud pública, he visto con mis propios ojos los efectos que la obesidad ha tenido en niños de la Ciudad de Nueva York. Ellos son no solamente más propensos a tener problemas más tarde en sus vidas, sino que ya están sufriendo consecuencias de salud que están afectando a sus vidas cotidianas. Mis pacientes están sufriendo ahora de problemas respiratorios durante el sueño, algunos tienen enfermedades en las articulaciones y otros están padeciendo graves problemas siquiátricos debido a la estigmatización que ocurren en entornos escolares. Como sociedad, somos responsables de ofrecer a los niños el mejor futuro que ellos puedan tener. Es la primera vez en la historia que la próxima generación corre el peligro de tener una expectativa de vida más corta que la anterior debido a los efectos para la salud de la epidemia actual de obesidad. Limitar la venta de bebidas azucaradas en supertamaños puede tener un enorme impacto para la salud de nuestros niños y por lo tanto permitirles vivir al máximo de su potencial”.

Declaración de Alan Schwarts, director ejecutivo de Guggenheim Partners

“La obesidad infantil es una crisis y la propuesta del alcalde está diseñada para llamar a la atención y motivar la acción para atenderla”.

Declaración de Joanne M. Oplustil, directora ejecutiva de Camba/Camba Housing Ventures

“CAMBA aplaude al alcalde Bloomberg y al Departamento de Salud e Higiene Mental (DOHMH, en inglés) de la Ciudad de Nueva York por dar pasos prácticos y no costosos contra la epidemia de obesidad que está azotando a nuestra ciudad y nuestro país. CAMBA trabaja cada día para mejorar la calidad de vida de 45,000 neoyorquinos, y es claro que las comunidades a las que servimos se beneficiarán de las regulaciones de sentido común para ayudar a devolver el tamaño de las bebidas a la normalidad. Nuestra Colaboración para Reducir la Diabetes en Brooklyn (BP3D, en inglés) ayuda a conectar a casi 10% de los residentes de Brooklyn que padecen diabetes con opciones de nutrición y ejercicios — y nos sentimos aliviados con saber que porciones más pequeñas de bebidas azucaradas pueden ayudarles a hacer elecciones más fáciles y a vivir más tiempo y más saludables”.

Declaración de Ann M. Veneman, ex secretaria federal de Agricultura

“Aplaudo el liderazgo del alcalde Bloomberg en su trabajo para combatir la obesidad. La ciudad está educando en forma proactiva al público con mensajes sobre el azúcar y los tamaños de porciones en los medios de comunicación y en los trenes del Subway”.

Declaración de Kenneth J. Podziba, presidente y CEO de Bike New York

“Como dijo el alcalde Bloomberg, ‘Deberíamos dar a cada niño de la Ciudad de Nueva York las herramientas que necesitan para tomar decisiones inteligentes y saludables’. Bike New York aplaude y apoya las gestiones del alcalde para promover estilos de vida más sanos y más activos. Los hábitos sanos en la dieta serán integrados inmediatamente en nuestro plan de estudios de un ciclismo seguro en nuestros programas escolares y nueve programas de verano”.

Declaración de Judy Collins, cantante de folk

“La propuesta del alcalde Michael Bloomberg de restringir el tamaño de botellas de bebidas azucaradas es un paso positivo hacia la resolución de un problema abrumador que enfrenta nuestro país. Es un pequeño paso, pero uno hacia una mejoría, uno que nos puede dar una pausa para pensar y reconsiderar nuestras metas y realidades de nutrición”.

Declaración de Rich Berlin, director ejecutivo de Harlem RBI y presidente de la Escuela charter DREAM

“La misión de Harlem RBI/Escuela charter DREAM es proveer a los jóvenes de los barrios con oportunidades para Jugar, Aprender y Crecer. Usamos el poder de los equipos para orientar, enseñar e inspirar a la juventud para que reconozca su potencia y realice sus sueños. Cuando los jóvenes de Harlem RBI se gradúan del programa, se espera que encarnen varios atributos valiosos, uno de los cuales es tener una buena salud física. Dados los retos particulares de salud que están presentes en East Harlem — los cuales incluyen a niveles epidémicos de obesidad infantil, asma y diabetes — Harlem RBI considera a las actividades físicas, la nutrición y la salud como un aspecto esencial y único de su programa. Por ese motivo, respaldamos enérgicamente la propuesta del alcalde de la Ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, para prohibir la venta de bebidas azucaradas extra grandes en los lugares públicos”.

Declaración de Donna E. Shalala, presidente de la Universidad de Miami y ex secretaria federal de Salud y Servicios Humanos

“Creo que es muy importante reconocer al alcalde Bloomberg como un líder en esta área. El alcalde Bloomberg en particular ha buscado soluciones creativas que mejorarán los resultados de salud de la gente de su ciudad y por ello lo aplaudimos”.

Declaración de Mary Wittenberg, presidente y CEO de New York Road Runners

“El azote de la obesidad no es político, es personal. La obesidad está reduciendo drásticamente la longevidad y calidad de vida de millones de personas, con un costo monumental para sus familias, nuestra ciudad y nuestro país. La labor de New York Road Runners es ayudar a la gente a encontrar y acoger la dicha de correr y moverse, y desarrollar el bienestar general ― tanto físico como mental ― que la actividad física provee. Saludamos al alcalde y al Departamento de Salud (DOHMH, en inglés) por su tremendo historial promoviendo la salud y por esta importante iniciativa para reducir el número de calorías que los neoyorquinos consiguen a través de bebidas azucaradas de supertamaños que socaban la buena aptitud física”.

Declaración de la Dra. Risa Lavizzo-Mourey, MBA, presidente y ejecutiva principal de la Fundación Robert Wood Johnson

“La propuesta del alcalde Bloomberg para restringir los tamaños de porciones de bebidas azucaradas tiene lugar como parte de un contexto importante. Sabemos que las bebidas azucaradas son una de las mayores fuertes de calorías en la dieta de los norteamericanos y, por lo tanto, un gran contribuidor a la epidemia de la obesidad tanto de niños como de adultos. El Instituto de Medicina recomendó que los líderes empresariales y gubernamentales adoptaran políticas e implementaran prácticas para reducir el consumo excesivo de bebidas azucaradas. La Fundación Robert Wood Johnson concuerda con esa recomendación. La propuesta de limitar el tamaño de porciones de las bebidas azucaradas es un intento creativo para alcanzar esta meta. Investigaciones científicas muestran que el tamaño de las porciones influye en cuánto la gente consume. Mientras más grande la botella, la taza, el pozuelo o el plato frente a usted, más tiende uno a beber o comer. Así que esta propuesta es un enfoque razonable que debe de ser puesto a prueba. El alcalde no está diciendo que la gente no puede tomar 32 onzas de gaseosas. Pero, si tienen que pedir una segunda bebida de 16 onzas para hacerlo, será una elección más consciente. Y se necesitará el efecto combinado de muchas selecciones saludables pequeñas para llevar a nuestro país a un camino de mejor salud. La Ciudad de Nueva York es uno de los primeros lugares que muestra señales de éxito en reducir las tasas de obesidad infantil, pero el alcalde y otros líderes en Nueva York y otros lados saben que no existe una única varita mágica para reducir el exceso en el consumo de calorías. La única forma en que la nación sabrá si esta propuesta ayudará a acelerar el progreso en la prevención de la obesidad es probándola y evaluando los impactos de salud y económicos”.

Declaración de Ellen Gustafson, fundadora y directora ejecutiva de 30 Project

“El alcalde Bloomberg está dando un paso valiente y crucial para contrarrestar enormes distorsiones en nuestro sistema alimenticio que permiten que las bebidas azucaradas sean más baratas y cada vez más grandes en tamaño. El alcalde está viendo claramente la data sobre la obesidad y el sobrepeso, los costos de salud relacionados con la obesidad y nuestro consumo de bebidas azucaradas, y está eligiendo actuar a nombre de la salud pública de los ciudadanos. En vez de constreñir la libertad, esta iniciativa podría ayudar a corregir las distorsiones en nuestros mercados que permiten que porciones baratas y fuera de control empujen a los consumidores hacia porciones más grandes. Gracias por parte de nuestros niños — esperemos que lleguen a ver a las bebidas azucaradas como el regalo/incentivo que una vez fueron”.

Declaración de Dennis Rivera, presidente de Partnership for Quality Care

“Hemos visto un aumento en las gestiones para combatir la ingesta de bebidas azucaradas en estados por todo el país. Con esta propuesta, el alcalde Bloomberg está elevando el estándar y dando un gran paso de avance para mejorar la salud de los neoyorquinos. Aflicciones crónicas como la obesidad y la diabetes amenazan las vidas de millones de personas por todo nuestro país (muchos de ellos niños), contribuyendo más que nunca a los costos de salud. Ahora mismo, lo que necesitamos son soluciones audaces, y Partnership for Quality Care (PQC, en inglés) se enorgullece de apoyar activamente esta gestión. La reducción de [el consumo de] bebidas azucaradas es un elemento central de la campaña de bienestar en los lugares de trabajo de PQC, conocida como HOW-TO (Healthier Options for the Workplace Today o “Opciones más sanas para los lugares de trabajo hoy”). Uno de sus principios es llamar la atención acerca de lo que la gente está bebiendo y promover opciones más sanas y con menos azúcar. Es importante que tanto los pacientes como los trabajadores del cuidado de la salud entiendan la forma significativa en que puede mejorar su bienestar al hacer cambios sencillos en sus vidas cotidianas”.

Partnership for Quality Care incluye a hospitales públicos, privados, religiosos, de enseñanza y no lucrativos, así como a sistemas integrados de salud y más de un millón de empleados de cuidado de la salud por todo el país. Los miembros de Partnership for Quality Care proveen cuidado a más de 45 millones de pacientes al año. Para más información, por favor visite http://www.pqc-usa.org/tools/page/files/FinalPQCRelease.pdf.

Declaración de Robert Pestronk, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de Condados & Ciudades (NACCHO)

“Quiero elogiar su reciente iniciativa de enmendar el Código de Salud de la Ciudad de Nueva York para establecer un tamaño máximo para las bebidas azucaradas que se ofrecen o venden en Establecimientos de comidas a fin de atender la epidemia de obesidad y el descenso en el consumo de bebidas azucaradas por parte de los neoyorquinos. Como sabe, las bebidas azucaradas son la fuente más grande de azúcares añadidos a la dieta de los jóvenes en Estados Unidos, incrementando su ingesta de calorías — un factor que potencialmente contribuye a la obesidad entre los jóvenes de la nación. Según la oficina de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, más de un tercio de los adultos, y casi un quinto de los niños y adolescentes en los Estados Unidos, son obesos. Desde 1980 a 2010, la obesidad en los adultos creció de 15% a 36%. La CDC predice que, si continúa la tendencia actual, la obesidad llegará a 42% para el año 2030. Las aflicciones relacionadas con la obesidad incluyen a las enfermedades cardíacas, derrames, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer. En 2008, los costos médicos asociados con la obesidad fueron estimados en $147 mil millones.

“La Ciudad de Nueva York es una innovadora en la prevención de enfermedades crónicas, y la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de Condados & Ciudades (NACCHO, en inglés) aplaude su liderazgo nacional en la creación de un entorno normativo que promueva las conductas saludables. Esto es particularmente importante en términos de lograr equidad de salud para los grupos de bajos ingresos de la población que sufren desmesuradamente de enfermedades, discapacidad y muertes prematuras debido a la diabetes y cardiopatías, de las cuales la obesidad es una causa principal. La Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de Condados & Ciudades comparte la opinión de la Ciudad de Nueva York de que un enfoque integral a la reducción de la epidemia de obesidad es esencial para el futuro bienestar de la nación. También es esencial que los estados, ciudades y condados emprendan iniciativas para descubrir soluciones de salud pública que puedan ser replicadas en otras partes del país y reducir el siempre creciente costo de atender enfermedades relacionadas con la obesidad”.

Declaración de Nancy Romer, coordinadora general de Brooklyn Food Coalition

“Apoyo la prohibición propuesta por el alcalde Bloomberg a los tamaños grandes de bebidas azucaradas. Es una manera de ayudar a que la gente se dé cuenta de cuán dañina puede ser el azúcar, la grasa y la sal en sus dietas, y que la gente necesita ser más consciente de lo que se mete en la boca. En este momento, estamos en medio de una epidemia de obesidad tal que más de 40% de los niños de la Ciudad de Nueva York y 50% de los adultos de la Ciudad tienen sobrepeso o son obesos. Esto hace de ellos candidatos probables para todo tipo de enfermedades relacionadas con la dieta: diabetes tipo II, cardiopatía, hipertensión y enfermedades de las articulaciones. Estas reducen la calidad de sus vidas y amplían la cantidad de recursos que el gobierno tiene entonces que gastar para poder atender las necesidades de los ciudadanos. Algunos mecanismos como el limitar el tamaño de las porciones de bebidas azucaradas, deben ser aplicados para reducir el índice de obesidad en nuestra población. Me gustaría que el alcalde Bloomberg fuese más allá. Me gustaría ver una prohibición de toda la publicidad de bebidas azucaradas, comida rápida y otros alimentos bajos en nutrientes que se enfocan en los niños durante las horas en que estos ven televisión. Creo firmemente en proteger a nuestro pueblo, y especialmente a nuestros niños, de la avaricia de los fabricantes de alimentos y bebidas malsanos. Apoyo la limitación a los tamaños grandes de bebidas azucaradas porque quiero ver a nuestra gente llevar vidas saludables, efectivas y duraderas. La prohibición al tamaño grande en las bebidas azucaradas es un pequeño elemento de avance en esa dirección”.

Declaración de Heidi Skolnik, MS, CDN, FACSM, nutricionista deportiva del Departamento de Atletismo en la Universidad de Fordham

“Ayudar a crear una cultura donde haya porciones adecuadas y apropiadas, junto con alimentos más saludables y frescos, fácilmente disponibles (en colaboración con áreas seguras para participar en actividades físicas), son todos pasos constructivos que una comunidad y un gobierno pueden dar para marcar una diferencia positiva. Es esencial apoyar gestiones individuales para mantener un peso más saludable y reducir el riesgo de enfermedades crónicas asociadas con un metabolismo físico pobre y la obesidad. Nadie necesita 32 a 64 onzas de gaseosa en un mismo momento”.

Declaración de David Kirchhoff, ejecutivo principal de Weight Watchers International

“La obesidad es un problema de salud que afecta a decenas de millones de estadounidenses y todos los contribuyentes de impuestos por el aumento en los costos de cuidado de la salud. Creemos firmemente que abordar la epidemia de obesidad requiere un enfoque integral tanto de gestiones de salud pública como de responsabilidad y acción a nivel individual. Hasta la fecha, ha habido muchas discusiones sobre la obesidad, pero poca acción. Las causas multifacéticas y complejas del aumento de las tasas de obesidad incluyen el crecimiento de los tamaños de porciones y que la gente consume más comida. El alcalde Bloomberg y el comisionado del Departamento de Salud [Dr. Thomas] Farley merecen reconocimiento por tener el coraje de dar un paso de avance y actual donde pocos otros lo están haciendo”.

Declaración de Alice Ammerman, DrPH, RD, profesora de Nutrición y directora del Centro de Investigación para la Prevención en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill

“Muchos consumidores aprecian el hecho de que algunas compañías de alimentos están empezando a empacar meriendas en porciones controladas de 100 calorías. Actualmente, sin embargo, la norma para las bebidas azucaradas es promover tamaños más grandes. Con 62% de los norteamericanos reportando que desean pesar menos y casi una tercera parte de nosotros que estamos tratando seriamente de perder peso, limitar el tamaño predeterminado de gaseosas servidas en restaurantes, cines y carritos ambulantes podría ser valorado por muchos. Aquellos que deseen comprar una segunda porción tienen la opción de hacerlo”.

Declaración del alcalde de Filadelfia Michael A. Nutter

“Justo la semana pasada, el alcalde de la Ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, propuso una prohibición a las bebidas azucaradas más grandes de 16 onzas, Su prohibición limitaría que se vendan bebidas azucaradas en tamaños grandes en los establecimientos de comidas como los restaurantes de comidas rápidas, centros deportivos o delis. La prohibición no se aplicaría a las gaseosas dietéticas, jugos de frutas, productos lácteos o bebidas con menos de 25 calorías para una porción de 8 oz. Es una estrategia audaz y vale la pena evaluar y considerarla. Estudios han mostrado que la gente come lo que se les sirve. Tal vez si se les ofreciera porciones más pequeñas, la gente consumiría menos. El problema, como ha señalado claramente el alcalde Bloomberg, es que las porciones ridículamente grandes se han convertido en la norma ― las bebidas azucaradas en 20 o 24 oz. son comunes. La idea del alcalde Bloomberg de una prohibición a los tamaños que se sirven podría ayudar a reducir el consumo”.

Declaración de David R. Jones, Esq., presidente y CEO de la Sociedad de Servicio Comunitario (Community Service Society) de Nueva York

“La obesidad es un gran problema en las comunidades de color de Nueva York, especialmente entre los jóvenes. Un informe reciente de la oficina federal de Centros de Control y Prevención de Enfermedades halló que ‘La obesidad infantil sigue siendo un gran problema de salud pública que afecta desmesuradamente a niños de bajos ingresos y de grupos minoritarios. Los niños que son obesos en sus años de preescolar tienen una probabilidad mayor de ser obesos en la adolescencia y la adultez y de desarrollar diabetes, hipertensión, hiperlipidemia, asma y apnea del sueño’. Las bebidas azucaradas en tamaños grandes contribuyen de modo significativo a la obesidad así como a sus daños asociados. Y la obesidad no solo afecta a la vida de personas, sino que nos cuesta miles de millones en costos de salud más elevados y productividad perdida cada año. Apoyamos la prohibición propuesta por el alcalde Bloomberg a estas bebidas en tamaños grandes. Esto por sí solo no resolverá el problema de la obesidad, pero es un paso en la dirección correcta”.

Declaración de Daniel Sisto, presidente de la Asociación de Cuidado de Salud del Estado de Nueva York

“A nombre de la Asociación de Cuidado de Salud del Estado de Nueva York (HANYS, en inglés), me complace expresar mi apoyo a su iniciativa para combatir la obesidad limitando el tamaño de bebidas azucaradas que se venden en los establecimientos de comidas de la Ciudad de Nueva York a 16 onzas o menos. HANYS representa a 200 hospitales por todo el Estado de Nueva York, y muchos de nuestros miembros están involucrados en ayudar a mantener a sus comunidades saludables y como sitios seguros donde vivir, trabajar y progresar. De hecho, varios miembros de HANYS han destacado a la obesidad como un reto significativo que sus comunidades enfrentan. Muchos hospitales no solo trabajan dentro de sus organizaciones, sino que también han empezado a colaborar con organizaciones comunitarias para desarrollar programas que puedan conducir a la reducción de discrepancias y enfermedades crónicas asociadas con la obesidad.

“La obesidad es un problema cada vez más grave que muchas comunidades enfrentan por todo el estado y el país. Lamentablemente, muchos problemas graves de salud acompañan a la obesidad, incluyendo a la diabetes, la hipertensión y cardiopatía. Iniciativas como las de ustedes son bienvenidas para que marquen una diferencia al ayudar a nuestras comunidades a tomar decisiones más saludables. Lo elogio a usted por sus esfuerzos y me complace que las iniciativas proactivas de salud comunitaria en las que están trabajando los miembros de HANYS estén dando resultado y puedan complementar a su iniciativa para luchar contra la obesidad”.

Declaración del Dr. Lance A. Parton, FAA presidente de la Sección 3 de la Academia Norteamericana de Pediatría en Nueva York

“Por parte de los pediatras representados por la Sección 3 de Nueva York de la Academia Norteamericana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, en inglés), quisiera felicitarlo por tomar una posición valiente sobre las bebidas azucaradas. La Academia de Pediatría ha estado luchando por cambios que tienen que ver con estas bebidas para que los padres de familia puedan buscar alternativas más sanas para sus hijos, ya que los pediatras creemos firmemente que la obesidad empieza antes de nacer, y puede acelerarse durante la niñez”.

Declaración del Dr. Bruce Siegel, MPH, presidente y CEO de la Asociación Nacional de Hospitales Públicos y Sistemas de Salud

“Como expresidente de la Corporación de Salud y Hospitales de la Ciudad de Nueva York (HHC, en inglés) y comisionado de Salud de Nueva Jersey, sé bien el costo de la obesidad en las personas y grupos de pobladores. Elogio al alcalde Bloomberg por actuar decisivamente en la lucha contra la obesidad y el sobrepeso. Más de una tercera parte de los adultos en Estados Unidos son obesos, una cifra que ha aumentado constantemente por más de dos décadas. La obesidad conduce a enfermedades cardíacas, derrames, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer ― causas principales de muertes en los estadounidenses ― y es una parte significativa de los gastos en el cuidado de la salud. Los sistemas de salud de la red de seguridad nacional están en las primeras filas de esta batalla como una fuente primaria de atención médica para poblaciones vulnerables afectadas particularmente duro por la obesidad. Ya no podemos permitirnos el ignorar esta amenaza”.

Declaración de Burton L. Edelstein, DDS, MPH, profesor de Odontología Clínica y presidente de Políticas y Administración de Salud Clínica en el Departamento de Ciencias sociales y del comportamiento, Universidad de Columbia

“Como dentista de niños, defensor de la niñez y profesor de políticas dentales y de salud, elogio vehementemente su efectivo activismo para mejorar la salud y el bienestar de todos los que residen en y visitan la Ciudad de Nueva York. Usted claramente reconoce la necesidad de hacer más que solo informar al público sobre los hábitos sanas. Mediante políticas establecidas bajo su liderazgo, la Ciudad nos motiva activamente a todos a actuar en maneras que aseguran los beneficios personales, comunales y económicos de la salud. Prohibir el fumar en espacios públicos, restaurantes y bares; orientar al público sobre los comercios higiénicos de comidas; promover el ciclismo y el caminar; y disuadir el consumo excesivo de azúcar que las gaseosas contienen son ejemplos destacados de una comunidad que se responsabiliza por su propio bienestar. Aunque el esfuerzo del consumo de bebidas está enfocado primordialmente en la obesidad y la diabetes, también tiene un gran potencial de promover la salud oral al reducir los riesgos de caries por la dieta. Claramente, los beneficios de la política de bebidas son muchos, y los inconvenientes, pocos. Me uno a quienes le agradecen por su activismo y reconozco que a veces cada uno de nosotros necesita un poco de ayuda para hacer lo que sabemos que es por nuestros mejores intereses”.

Declaración de Steven L. Gortmaker, Ph.D., profesor de Sociología de la salud en el Departamento de Sociedad, Desarrollo Humano y Salud en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard

“Investigaciones indican que tomar bebidas azucaradas es una gran causa del exceso de peso y la obesidad tanto en niños como en adultos, y que los aumentos en el tamaño de las porciones han contribuido a estos problemas. Investigaciones también muestran claramente que al aumentar el tamaño de las porciones, la gente consume más. Los límites propuestos simplemente facilitarán que tanto los niños como los adultos elijan opciones más saludables”.

Declaración de Raj Patel, periodista y escritor, investigador en el Instituto de Política Alimenticia y de Desarrollo

“Es posible que los lectores fuera de Estados Unidos no hayan oído de los limites en el tamaño de las gaseosas del alcalde Michael Bloomberg de la Ciudad de Nueva York. Él quiere que haya un tamaño máximo de porciones para el consumo de gaseosas. ¿El límite? Un muy generoso volumen de 16 onzas (o 473 mL, si prefieren). El tamaño de las porciones de gaseosas ha aumentado considerablemente: En 1955, McDonalds vendía un vaso de 7 onzas — ahora es de 32 onzas. Poner un límite al tamaño de las bebidas que se venden en los restaurantes ayuda un poco a revertir tendencia. Claro que, si desea consumir más, tiene toda la libertad de hacerlo. El único impedimento es la indignidad de pedir dos veces. Como es de esperar, las industrias de gaseosas y restaurantes han aullado ante la perspectiva de que los neoyorquinos gasten menos en los lucrativos y malsanos tamaños de porciones. Los negocios que se benefician de una salud pública pobre argumentan que los límites del alcalde Bloomberg al tamaño de las porciones es una vulneración de la libertad.

“La industria de bebidas tiene la cuestión al revés. Aquellos que eligen beber más de 16 onzas de gaseosas tienen la misma libertad de hacerlo que antes. Pero, limitar la capacidad de la industria para servir sus productos hace que cada neoyorquino sea un poco más libre. Al limitar la libertad de la industria, esta iniciativa amplía la libertad de sus ciudadanos. Como parte de una estrategia exhaustiva para la salud pública, es un paso crucial hacia delante”.

Declaración de Michele Simon, autor de Apetito con afán de lucro (en el Huffington Post)

“La Ciudad de Nueva York mostró al país una vez más lo que significa estar en la vanguardia de la política de salud pública. La ciudad anunció un plan audaz para limitar el tamaño de las bebidas endulzadas vendidas en restaurantes y otros comercios de comidas. Como es de esperar, muchos de los medios de comunicación enloquecieron, y numerosos negocios ya han proclamado que el alcalde Michael Bloomberg ha ido demasiado lejos. Prohibir las grasas trans (o hidrogenadas) estuvo bien, pero no me quiten mi derecho a engullir un galón de Coca Cola, es la reacción perezosa de algunos comentaristas. Pero tomemos una perspectiva más racional a lo que Nueva York está proponiendo. Desde el punto de vista tanto de la estrategia legislativa como de la estrategia política, tiene perfecto sentido”.

Declaración de Barbara Ferrer, directora ejecutiva de la Comisión de Salud Pública de Boston

“Estoy impresionada con el enfoque integral de la Ciudad de Nueva York para la reducción del consumo de bebidas azucaradas y comparto sus preocupaciones por el fácil acceso a bebidas de gran tamaño que contienen cantidades poco saludables de azúcar y un número exorbitante de calorías sin valor alguno. Nos gustaría que nos mantengan informados sobre los éxitos y problemas con la implementación de su regulación mientras que vemos cuáles estrategias adoptar en Boston”.

Declaración de Richard R. Buery, Jr., presidente y CEO de The Children’s Aid Society

“La obesidad y la diabetes están entre las crisis de salud más graves que enfrentan nuestros niños hoy en día. Aplaudimos al alcalde Bloomberg, a la vicealcaldesa Linda Gibbs, al comisionado Thomas Farley, al Departamento de Salud & Higiene Mental y al Equipo de trabajo para la Obesidad por avanzar una agenda progresista para abordar este problema endémico — desde la construcción de granjas urbanas en terrenos de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA, en inglés) hasta la expansión de programas de bienestar en las escuelas y la creación de espacios seguros para la diversión. Apoyamos especialmente la propuesta del alcalde para eliminar el tamaño excesivo en las bebidas azucaradas. Es innovadora y audaz ― exactamente lo que necesitamos frente a una crisis que amenaza los fundamentos mismos de la salud y la calidad de vida para niños de todo el país.

“En Children’s Aid tomamos en serio la prevención de la obesidad y trabajamos duro para facilitar la toma de decisiones sanas para los niños en nuestras ciudades. En nuestros programas para infantes y extracurriculares, educamos a niños y familias acerca de las comidas saludables mediante programas de cocina, nutrición y horticultura. Servimos comidas sanas llenas de frutas y vegetales y aseguramos que los niños tengan muchas oportunidades para jugar y ejercitarse. Sin embargo, cuando los niños salen de nuestros centros y escuelas, a menudo están rodeados de comidas y bebidas insalubres, y expuestos a una arremetida de anuncios que invitan a un consumo cada vez mayor de basura. Sin tomar medidas agresivas contra este entorno obesogénico, nunca pondremos freno a la crisis de la obesidad. Nos sentimos agradecidos de estar trabajando junto a un alcalde y una Ciudad que están allanando el camino para soluciones nacionales”.

Declaración de David Nocenti, director ejecutivo de Union Settlement Association

“Union Settlement Association aplaude al alcalde Bloomberg por este enfoque sencillo y de sentido común para mejorar la salud de decenas de miles de residentes de la Ciudad de Nueva York. Los problemas causados por los gemelos malignos de la obesidad y la diabetes son dramáticos y crecientes ― particularmente entre los residentes en comunidades desfavorecidas como aquellos a quienes servimos aquí en el Este de Harlem. Reducir el tamaño de las bebidas azucaradas sin duda alguna reducirá la cantidad de azúcar y calorías consumidas, lo cual es el primer paso, y el más lógico, para atender estos problemas”.

Declaración de Marcel Van Ooyen, director ejecutivo de GrowNYC

“Cinturones de seguridad. Salvavidas. Códigos de construcción. Los consumidores deberían tener protección. GrowNYC apoya todas las gestiones que permitan a los neoyorquinos llevar vidas más sanas. Permitir a los consumidores que tomen las decisiones correctas en cuanto a los tamaños de bebidas es un paso positivo en esa dirección. En GrowNYC, todos queremos nivelar el campo de juego cuando se trata de hacer a las comunidades más sanas, ya sea incrementando el acceso a comidas sanas y asequibles para los vecindarios más necesitados o ayudando a enseñar a los jóvenes sobre las etiquetas de nutrición o apoyando al movimiento de granjas urbanas, creemos que empoderar a nuestros ciudadanos a través de la educación ayuda a inocular contra una ola de mensajes a los consumidores que hacen confusa la toma real de decisiones. La decisión viene en muchas formas, incluso en la capacidad para decir ‘No, gracias’ ― y aplaudimos la recomendación del Equipo de trabajo para la Obesidad para permitir mejores opciones a los consumidores. Limitar el tamaño de las porciones de las bebidas azucaradas no es quitar algo, es devolver algo, dígase, la salud y la opción para elegir alternativas que dan a los consumidores la selección de productos que merecen.

“GrowNYC se siente complacida de que muchas de las recomendaciones del Equipo de trabajo se complementan con nuestras propias iniciativas ― por ejemplo, el desarrollo de huertos escolares y comunitarios, el fomento de opciones de comidas sanas en la escuela y otros ambientes comunitarios. Una crisis de salud pública como la que está enfrentando Estados Unidos ― o sea, altos índices de obesidad y diabetes ― requiere un enfoque multifacético que incluye colaboraciones entre agencias públicas y privadas para asegurar la cooperación, la participación y el éxito. Esperamos con gran ansiedad seguir trabajando juntos para hacer a la Ciudad de Nueva York tan fuerte y con tanta aptitud física como sea posible como corresponde a una de las grandes ciudades de la nación”.

Declaración del exgobernador de Pensilvania Edward G. Rendell

“Como es usual, el alcalde Bloomberg está actuando de modo firme y decisivo para enfrentar uno de los retos más graves de nuestra nación ― la obesidad y el daño que está haciendo a nuestros niños. Él está siendo pionero en lo que servirá como un caso de estudio para ciudades en toda nuestra nación”.

Declaración del defensor público Bill de Blasio

“Como padre de familia, sé que cada vez que mis hijos recorren el pasillo del deli en nuestra vecindad se enfrentan a más opciones males que buenas. Es una batalla cuesta arriba que está teniendo un precio terrible para familias por toda esta Ciudad ― y nadie pagará un costo más alto que nuestros niños si no actuamos. El alcalde Bloomberg entiende que estamos perdiendo la lucha contra la obesidad y es hora de un nuevo enfoque. Elogio al alcalde por reconocer esta crisis de salud pública y abordarla de frente”.

Declaración de Scott Stringer, presidente del condado de Manhattan

“Si la salud pública es nuestra meta y la obesidad es nuestro enemigo, debemos ser creativos y agresivos para luchar y ganar esta guerra. Por ello, elogio al alcalde Bloomberg por fijar un límite y enfrentar al cártel de las gaseosas que está impulsando la epidemia de obesidad en este país. La normativa es un comienzo audaz, pero necesita hacerse mucho más. Deberíamos dar a cada niño de la Ciudad de Nueva York las herramientas necesarias para tomar decisiones sanas e inteligentes enfocándonos en la nutrición en las escuelas, y deberíamos dar a los dueños de pequeños negocios un empuje incrementando los fondos para iniciativas de comercios tales como Healthy Bodegas. Durante mis seis años como presidente del condado, romper el patrón de las condiciones nocivas para la salud y el medioambiente en muchos de los vecindarios de Manhattan ha sido de gran prioridad. La acción del alcalde continúa el récord de la Ciudad de Nueva York encabezando a la nación en estrategias innovadoras para proteger la salud de sus residentes”.

Declaración del Dr. Kenneth Davis, presidente y ejecutivo principal del Centro médico Mount Sinai

“La audaz propuesta de la Ciudad de Nueva York de prohibir la venta de gaseosas en tamaños grandes es un gran paso en la dirección correcta. Como nación, debemos reconocer que la obesidad es una condición que en gran parte es adquirida — similar al VIH y el cáncer de pulmón — y constituye la base o agrava la mayoría de las enfermedades crónicas hoy en día, incluyendo la diabetes, cardiopatía y algunos tipos de cáncer. A nivel individual, estas condiciones disminuyen la calidad de vida y acortan su duración. En cuanto a la población, terminan en muchas e inevitables hospitalizaciones, readmisiones y, en última instancia, billones de dólares en gastos del cuidado de salud. El alcalde Bloomberg y el Dr. Thomas Farley, comisionado de Salud de la ciudad, tienen mi apoyo en esta y todas las medidas enfocadas en la prevención primaria de la obesidad y enfermedades crónicas”.

Declaración de la representante de Connecticut Rosa DeLauro

“Aplaudo las gestiones del alcalde Bloomberg para combatir el avance progresivo de la epidemia de obesidad, cuyos niveles se han triplicado desde 1980. Los jóvenes de hoy podrían ser la primera generación con una vida más corta que la de sus padres, y los estudios indican que más de una cuarta parte de los jóvenes tienen demasiado sobrepeso para servir en las fuerzas armadas. Es imperativo que abordemos este cuestión crucial de salud, y los esfuerzos del alcalde Bloomberg son un paso crítico de avance para lidiar con este problema que ha causado un incremento en nuestros costos del cuidado de salud y una reducción en nuestra calidad de vida”.

Declaración del senador estatal Gustavo Rivera

“Aplaudo al alcalde Bloomberg por dar pasos para hacer de la Ciudad de Nueva York y el Bronx comunidades más sanas. Gran parte de lo que determina la salud de una persona son sus hábitos. Creo que, a largo plazo, asegurar que nuestra juventud no esté desarrollando hábitos poco sanos como beber grandes cantidades de gaseosa en vez de agua o bebidas más saludables es una causa importante. Puede parece un cambio pequeño, pero hacer a nuestra comunidad más sana es como hacer más sana a una persona ― se van a necesitar muchas cosas pequeñas”.

Declaración de Jonathan Shenkin, DDS, MPH, profesor clínico asistente de Políticas de Salud en Investigaciones de servicios de salud y odontología pediátrica de la Universidad de Boston

“Hemos aprendido de nuestra experiencia con el tabaco que la educación sola no tiene un efecto en los grupos más vulnerables de la población. Ayudar a los ciudadanos a entender los tamaños de porciones más saludables al limitar la cantidad de bebidas azucaradas que se puede vender a los niños y las familias es un paso en la dirección correcta para reducir la obesidad y los problemas dentales”.

Declaración del Jack Lund, presidente y CEO de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) del Área de Nueva York

“En el YMCA, sabemos que no hay un recurso mágico en la lucha contra la obesidad. YMCA aplaude el esfuerzo del alcalde para enfrentar la epidemia de obesidad, incluyendo la propuesta para limitar el tamaño excesivo de bebidas azucaradas. Es importante que los neoyorquinos y todos los estadounidenses entiendan las graves consecuencias para nuestra sociedad ― físicos, mentales y financieros ― si nuestras conductas cotidianas no cambian, y las implicaciones para nuestros niños son aun más graves. El alcalde sigue llevando la crisis de salud en ciernes de la Ciudad al frente de la conciencia de los neoyorquinos. Esto se está logrando mediante una combinación de campañas de información pública y legislación audaz. Sin importar la posición de cualquiera acerca de la prohibición de los tamaños excesivos en las gaseosas, esto ya ha logrado un objetivo importante de forma prematura: ha llegado a una audiencia nacional. Esperemos que los neoyorquinos y estadounidenses puedan ver más allá de los argumentos superficiales asociados con esta legislación hasta su motivación real”.

Declaración de la Dra. Lisa Young, nutricionista y profesora del Departamento de Nutrición, Estudios de alimentos y Salud pública de New York University (en el Huffington Post)

“Dadas las consecuencias para la salud y el enorme costo de la epidemia de obesidad de nuestro país, es hora de volver a comer menos. Y prohibir los tamaños grandes de bebidas azucaradas insalubres es un buen sitio donde comenzar. La ciudad ha develado otras campañas similares de salud pública, y parece que es posible que estén realmente funcionando. El tabaquismo ha descendido, al igual que las tasas de obesidad infantil en la Ciudad de Nueva York. Aplaudo al Departamento de Salud por sus gestiones en la lucha para mejorar la salud pública de los neoyorquinos, y espero que otros departamentos de salud de todo el país sigan el ejemplo de Nueva York”.

Declaración de Larry Young, director ejecutivo del Prevention Institute (en el Huffington Post)

“‘La Ciudad de Nueva York no te está arrebatando algo de las manos; de lo que se trata es de hacer algo’. Eso es lo que dijo el alcalde Michael Bloomberg el pasado miércoles mientras introducía el plan de la ciudad para limitar los tamaños de las porciones de bebidas azucaradas a 16 onzas. Mi primer pensamiento fue, eso es verdad, y me siento tan orgulloso de haber crecido como neoyorquino. Esta regulación es un paso esencial en el mejoramiento de la salud para nuestras familias y comunidades. Esta es una batalla por quién conforma nuestro entorno alimenticio y por la salud de nuestros niños. El liderazgo de la Ciudad de Nueva York inspirará esperanza ― y acciones futuras ― en sitios donde la voluntad política para hacer estos cambios de sentido común aún no existe. Protege la salud de los neoyorquinos y provee motivación para el resto de nosotros”.

Declaración de Pat Wang, presidente y CEO de Healthfirst

“Healthfirst aplaude la gestión del alcalde Michael Bloomberg para limitar el tamaño de las porciones de gaseosas azucaradas en los establecimientos públicos de comidas. Como plan de salud no lucrativo que coordina la atención médica de unas 600,000 personas en la Ciudad de Nueva York, vemos diariamente los costos tanto humanos como financieros de la obesidad ― el sufrimiento de personas con enfermedades relacionadas con la obesidad, el impacto en sus familias y los crecientes costos financieros de tratar estas condiciones una vez se han establecido. La iniciativa del alcalde es importante porque busca reducir la incidencia de las enfermedades relacionadas con la obesidad reduciendo la tasa misma de obesidad”.

Declaración del Presidente William J. Clinton (en CNN Piers Morgan Tonight)

“Creo que él está haciendo lo correcto. Por primera vez, la diabetes tipo II está apareciendo en niños de nueve años de edad y en personas nacidas en los años ’60 (o “baby boomers”, en inglés) que se están jubilando. Sé que mucha gente cree que ‘este es un estado-niñera’, pero hay problemas muy graves. Es básicamente demasiada azúcar para el cuerpo, no podemos procesarla toda. Así que, si uno se deshace de este gigante lleno de bebidas azucaradas, y hace que la gente tenga porciones más pequeñas, eso ayudará”.

Declaración del Dr. Steven Safyer, presidente y CEO del Centro médico Montefiore

“La prohibición propuesta por el alcalde Bloomberg a la venta de bebidas azucaradas en tamaños grandes es un paso importante en la lucha contra la obesidad. Por años he presenciado la explosión de la epidemia de obesidad, afectando a las vidas de niños y adultos y poniéndolos en riesgo prematuro de diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer. Medidas de largo alcance como esta son necesarias si vamos a dar vuelta a esta crisis de salud”.

Declaración del pastor Brian Carter, presidente del Grupo de Asesoría Ecuménica del Condado de Brooklyn (Ecumenical Advisory Group)

“Los residentes de bajos ingresos de la Ciudad de Nueva York esperan que sus funcionarios electos los protejan de prácticas inescrupulosas de la industria que ponen a las ganancias por encima de la salud y el bienestar de nuestras comunidades. La propuesta de la Ciudad para limitar el tamaño de las bebidas azucaradas satisface este principio.

“Adultos en los vecindarios más pobres de la ciudad sufren de obesidad y diabetes con un promedio dos veces mayor que el de los neoyorquinos más acaudalados, y soportan la carga desmesurada de hospitalizaciones y muertes relacionadas con la diabetes. Asimismo, existe evidencia de que esta tendencia empieza en los primeros años de la infancia. Sabemos que el consumo de bebidas azucaradas está impulsando estas epidemias. Francamente, el mejor argumento para limitar el consumo de bebidas azucaradas es que es bueno para la salud pública.

“La comunidad ecuménica seguirá trabajando con el gobierno y agencias pública de salud para reducir las tasas de obesidad y diabetes en nuestros vecindarios más desfavorecidos. Los funcionarios de la Ciudad estarán haciendo aquello para lo cual ustedes los eligieron: luchando por el derecho de ustedes a una vida más sana y prolongada”.

Declaración de Barry Popkin, profesor del Departamento de Nutrición en la Escuela de salud pública de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (en National Public Radio)

"Controlar los tamaños de las porciones de bebidas azucaradas es crucial para reducir el aumento de peso y riesgos de diabetes en los Estados Unidos”.

Declaración de Félix W. Ortiz, miembro de la Asamblea del Estado de Nueva York

“Si nos ponemos a esperar para lidiar con estos problemas, estamos permitiendo que una enorme parte de nuestra población tengan vidas menos saludables y con tiempos de vida muy recortados. La epidemia de obesidad es claramente un problema que no hemos podido resolver a nivel individual. Necesitamos trabajar unidos para combatir esta crisis y poner en vigor barreras a productos insalubres y peligrosos”.

Declaración de Brian Elbel, experto en políticas de salud del Centro médico Langone de NYU (en el New York Post)

“Las bebidas azucaradas contribuyen a la obesidad potencialmente más que otras comidas o bebidas. Existe una validez científica para enfrentarlas”.

Declaración de High Voltage, Energy Up!

“La propuesta de prohibir los tamaños excesivos en bebidas azucaradas hecha por Bloomberg y el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York (DOHMH, en inglés) es un paso ENORME en la dirección correcta. Necesitamos más concientización como esta para el público en general a fin de educar a nuestra sociedad sobre los efectos REALES del azúcar en su peso y en su salud en general. ¡El azúcar es el tabaco de esta década! Energy Up! y nuestra iniciativa escolar Choose To Be Sugar-Free apoyan esta propuesta y esperan que todos tomen tiempo para educarse acerca de la moderación apropiada y estilos de vida sanos antes de tomar partido en este debate. ¡Energy Up! ¡Wooooo!”

Declaración de Ellen Rautenberg, presidente y CEO de Public Health Solutions

“Atender la epidemia de obesidad es una necesidad de salud pública pero es sumamente compleja. Diversas intervenciones que se refuercen mutuamente, empezando en la infancia temprana, son necesarias para evitar que ocurra la obesidad. Aun más difícil es intervenir una vez ha empezado el exceso en el aumento de peso. Limitar los tamaños de porciones es un enfoque importante a este problema multifacético, y aplicar este a las bebidas azucaradas, especialmente a aquellas sin valor nutritivo, es un lugar excelente donde empezar. Pasamos de aceptar alegremente las botellas de gaseosa de 6.5 onzas fluidas y ahora llegamos a esperar que una bebida “regular” sea de 32 onzas. Es lógico que, si aún queremos esas gaseosas, podríamos de nuevo estar muy satisfechos con una de 16 onzas o menos”.

Declaración del alcalde Edward I. Koch

“La obesidad está creciendo cada año. Es obvio que el simple hecho de señalar eso, como lo hacemos, no ha sido suficiente para detener el incremento en el número de personas añadidas a la lista de obesos cada año. La acción del alcalde al restringir algunas de las ventas de bebidas increíblemente azucaradas es una medida positiva. Ruego que funcione”.

Declaración de Marion Nestle, profesora en el Departamento de Nutrición, Estudios de alimentos y Salud pública en New York University (en CBS News)

“Debe hacerse algo, y no se puede decir simplemente a la gente que coma mejor y se mueva más. Si me dan enormes cantidades de comida, voy a comerla. Felicitaciones a la administración Bloomberg, ellos están tratando realmente de lograr cambios en el entorno”.

Declaración del Dr. Walter Willett, DrPH, presidente del Departamento de Nutrición en la Escuela de salud pública de la Universidad Harvard

“El plan de la Ciudad de Nueva York para limitar los tamaños servidos de gaseosas y otras bebidas azucaradas que se venden en restaurantes está bien justificado por evidencia sólida. La ingesta en grandes cantidades de estas bebidas incrementa los riesgos de obesidad y diabetes, y son claramente inseguros para todos. Por supuesto, esto no detendrá por sí solo la epidemia de estas enfermedades que está azotando a nuestro país, pero es un paso valioso y creativo en la dirección correcta que merece el apoyo de todos los que se preocupan por el bienestar de nuestros niños y todos los estadounidenses”.

Declaración del Dr. Ezekiel J. Emanuel, Ph.D, vicerrector de Iniciativas globales, presidente del Departamento de Ética médica y Política de salud en la Universidad Levy, profesor AT de la Escuela de Medicina y la Escuela Wharton en la Universidad de Pensilvania (en Morning Joe)

“Cuando usted y yo estábamos creciendo, la norma era de seis a ocho onzas. Ahora se tienen 20 onzas, 26 onzas, 32 onzas. Es ridículo. Creo que su alcalde es audaz.

“Creo realmente que no deberíamos pensar en esto como el final. Esto es solo parte de un enfoque complejo que necesitamos. Y creo que lo que él está diciendo es correcto ― estas enormes bebidas no son lo que deberíamos estar haciendo. Él está haciendo lo que hicimos con el tabaquismo, diciendo que necesitamos sacar a esta categoría del elemento.

“Pero aun tú, Joe, que eres conservador, diría yo, tú no crees que este es un estado-niñera. Te he oído decir eso. Tú crees que necesitamos hacer mucho aquí, y creo que deberíamos sacar al tema del estado-niñera de la mesa, porque esto no se trata de un estado-niñera”.

Declaración de Kelly Brownell, director del Centro Rudd para Política alimenticia & Obesidad en la Universidad Yale (en USA Today)

“Esto es grande. Las compañías de gaseosas y restaurantes se enojarán mucho, y la razón es que interfiere con su modelo básico de negocios, que es vender tanto como puedan del artículo de más alto margen de ganancias. Ellos están estableciendo el rol del gobierno en la lucha contra la obesidad al fijar límites a los tamaños. Este es un enfoque que, creo, ayudaría a combatir la epidemia de obesidad, pero tendremos que hacer muchas cosas así a fin de revertir la epidemia”.

Declaración de Michael F. Jacobson, director ejecutivo de Center for Science in the Public Interest

“La innovadora propuesta del alcalde Michael Bloomberg de limitar los tamaños de porciones de bebidas azucaradas es la gestión más audaz hasta la fecha para prevenir la obesidad, que no solo es dolorosa para millones de estadounidenses, sino que está costando a nuestra nación hasta $150 mil millones en aumento de costos anuales de salud. El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York merece un tremendo reconocimiento por entender el daño que las bebidas azucaradas causan en la forma de obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas — y por hacer algo al respecto. Esperamos que otros funcionarios locales y estatales de salud pública adopten frenos similares en los tamaños a servir y reduciendo la exposición de los estadounidenses a estos productor sin valor nutritivo alguno”.

Declaración del Dr. Robert Ross, presidente de California Endowment

“Necesitamos llevar la gestión del alcalde Bloomberg más allá de los cinco condados hasta los 50 estados. Las bebidas basura son una de las principales causas de una crisis de obesidad y sobrepeso que afecta a casi uno de cada tres niños en los Estados Unidos y la mitad de todos los niños en áreas rurales pobres.

“Debemos tratar a las bebidas basura como el peligro para la salud que son. La propuesta del alcalde Bloomberg no solo empezará a restringir los miles de calorías asesinas de las bebidas basura, sino que esta acción también ayudará a educar al público sobre la amenaza que representan.

“Las gaseosas y otras bebidas azucaradas son la fuente principal de azúcar adicional en las dietas de los niños hoy en día. Esta crisis está enfermando a nuestros niños y costando a nuestra nación miles de millones en costos médicos y pérdida de productividad. 

“Aplaudimos al alcalde Bloomberg por su continuo liderazgo y su enfoque innovador y dinámico a la salud preventiva”.

Declaración de la organización United Way

“United Way of New York City se dedica a mejorar la Salud, Educación e Ingreso para los neoyorquinos más vulnerables, así que aplaudimos la propuesta del alcalde Bloomberg para prohibir las ventas de bebidas azucaradas de gran tamaño de los restaurantes, carritos de comidas, cines y delis. Con 58% de los adultos y 40% de los alumnos de escuelas públicas en la Ciudad de Nueva York obesos o con sobrepeso, esta medida sería un paso poderoso para luchar contra un peso insalubre y avanzar la gestión para mejorar la salud de los neoyorquinos.

“De forma similar, los programas de comidas de United Way of New York City requieren que los comedores y cocinas populares limiten las bebidas a leche descremada y jugos 100% de frutas, y nos unimos al alcalde en sus continuos esfuerzos para motivar a los neoyorquinos a tomar mejores decisiones de comidas. Medidas como estas, combinadas con una educación de nutrición y más acceso a frutas y vegetales cosechados a nivel local, son esenciales para reducir la diabetes, la hipertensión y otras enfermedades relacionadas con la dieta que azotan a demasiados en nuestra ciudad”.

Declaración de GYNHA y el Proyecto de Educación sobre Cuidado de Salud del 1199/SEIU

“No hay duda de que el consumo excesivo de gaseosas ha ayudado a provocar un incremento drástico en la obesidad y enfermedades relacionadas como la diabetes en la Ciudad de Nueva York”, dijo el presidente de GYNHA, Kenneth E. Raske. “La comunidad de hospitales de Nueva York aplaude al alcalde Bloomberg por dar un paso importante para mejorar la salud pública”.

“Prohibir la venta de gaseosas y otras bebidas azucaradas grandes mejorará nuestra salud hoy y la salud de generaciones futuras”, dijo el presidente del Local 1199 del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU, en inglés) George Gresham. “Docenas de estudios han mostrado que tomar bebidas azucaradas está vinculado a más aumento de peso y obesidad, y gracias al liderazgo del alcalde Bloomberg, la Ciudad de Nueva York está haciendo algo al respecto”.

Declaración de Citizens’ Committee for Children

“El Comité de Ciudadanos para los Niños (CCC, en inglés) respalda firmemente la propuesta del alcalde Bloomberg para establecer un tamaño máximo de 16 onzas fluidas para las bebidas azucaradas vendidas que establecimientos de comidas tales como restaurantes, centros deportivos, vendedores ambulantes de comidas o cines. Más de 40 por ciento de los niños de escuelas públicas de la Ciudad de Nueva York en kindergarten hasta 8vo grado son obesos o tienen sobrepeso, y ha sido probado que el consumo de bebidas azucaradas contribuye en gran medida a este índice.

“Frenar el consumo de bebidas azucaradas, particularmente para los niños, es por lo tanto crucial. Los niños obesos y con sobrepeso corren el riesgo de aflicciones crónicas de salud, incluso diabetes y enfermedades cardíacas. La propuesta del alcalde no solo ayudará a los niños a aprender lecciones importantes sobre el control de porciones, sino que servirá para impactar positivamente su salud y bienestar a largo plazo”.

Declaración de Nancy Huehnergarth, directora ejecutiva de la Alianza para comidas sanas y actividad física del Estado de Nueva York (NYS Healthy Eating and Physical Activity Alliance)

“Los tamaños de porciones han crecido enormemente en los Estados Unidos en las últimas décadas, y también la obesidad. Según Centros de Control y Prevención de Enfermedades, el tamaño promedio de una gaseosa de comida rápida es seis veces más grande que una gaseosa 60 años atrás. Si queremos motivar a la gente a consumir menos bebidas azucaradas no nutritivas, entonces la propuesta del alcalde Bloomberg para limitar el tamaño de estas bebidas es un paso inteligente”.

Declaración de la Sociedad para la Obesidad (Obesity Society)

“The Obesity Society apoya las gestiones del alcalde Bloomberg para prohibir la venta de bebidas azucaradas más grandes de 16 onzas. Esta es una medida que ayudará a esfuerzos para reducir el consumo de bebidas azucaradas, las cuales, muestran investigaciones, contribuyen en gran medida al aumento en la ingesta de calorías por niños y adultos, contribuyendo así potencialmente a la epidemia de obesidad en la nación.

“Dos tercios de los adultos estadounidenses y más de la mitad de los canadienses tienen sobrepeso o son obesos. Además del costo significativo que impone al sistema de salud de la nación, la obesidad en cualquier edad incrementa el riesgo de muchas enfermedades crónicas tales como las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y diabetes tipo 2, y puede empeorar significativamente la calidad de vida.

“Aunque la obesidad es causada por muchísimos factores, hay una gran cantidad de evidencias que sugieren que un contribuidor significativo al consumo de calorías extra en las últimas tres décadas es el consumo excesivo de bebidas azucaradas, incluyendo a gaseosas, bebidas deportivas y energéticas, bebidas de frutas y aguas enriquecidas. Investigaciones indican que los estadounidenses consumen casi 200-300 más calorías diarias que 30 años atrás, con el mayor incremento individual en calorías de bebidas azucaradas. Las calorías de bebidas azucaradas son calorías vacías porque usualmente no tienen nutrientes además del azúcar simple. En contraste, los jugos de 100% frutas, mientras que contienen azúcares naturales, a menudo también contienen vitaminas y minerales. Investigaciones también sugieren que las bebidas azucaradas no producen el sentimiento de saciedad que ocurre con las calorías derivadas de las comidas sólidas, contribuyendo así potencialmente a la alimentación excesiva.

“El aumento sustancial en la ingesta de calorías de bebidas azucaradas se explica en parte con el incremento del tamaño de porciones: la botella individual de 6 ½ onzas que se disfrutaba en los años ’60 ha dado paso a la bebida de 20 onzas que se halla en máquinas de expendio y cajas en las tiendas, y a las bebidas de 20-32 onzas en cadenas de tiendas y restaurantes. La iniciativa de Nueva York aborda específicamente este problema e intenta devolver a estas bebidas a tamaños en un rango más razonable. Aunque la relación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de la ingesta de calorías es fuerte, debe notarse que no todas las investigaciones muestran un vínculo entre el consumo de bebidas azucaradas y la obesidad.

“También se ha mostrado que las bebidas azucaradas tienen efectos adversos sobre enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad, incluyendo a la diabetes tipo 2 y la hipertensión. En un estudio de 91,249 mujeres con seguimiento de 8 años, los que consumieron una o más porciones de gaseosas al día tuvieron una probabilidad dos veces mayor que aquellos que consumieron menos de 1 porción al mes de desarrollar diabetes. Estos efectos aún fueron significativos tras controlar el Índice de masa corporal (BMI, en inglés), la ingesta de energía y otros posibles factores de confusión. Estudios también han hallado asociaciones entre la ingesta de bebidas azucaradas y la presión sanguínea”.



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