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PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
PR- 264-09
11 de junio de 2009

EL ALCALDE BLOOMBERG, LA PRESIDENTE DEL CONCEJO Y EL COMISIONADO DE EDIFICIOS PRESENTAN LEGISLACIÓN PARA MEJORAR SEGURIDAD Y ACELERAR EL REINICIO DE OBRAS EN PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN ESTANCADOS

Aumenta la seguridad con requisitos de monitoreo de obras más estrictos

Impulsa la creación de empleos reiniciando más rápidamente la construcción en proyectos estancados

El alcalde Michael R. Bloomberg, la presidente del Concejo Municipal Christine C. Quinn y Robert D. LiMandri, comisionado del Departamento de Edificios (DOB, en inglés)  presentaron una legislación que le permitirá a las constructoras reanudar rápidamente las obras de construcción estancadas al aceptar hacer más estrictos los estándares de seguridad en obras de construcción suspendidas.  La legislación crearía un nuevo programa dentro del Departamento donde se les exigiría a los constructores participantes notificar al DOB cuando se estanque la obra, y desarrollar y presentar un plan detallado de supervisión e inspección de seguridad para cerciorarse de que el lugar es seguro.  A las constructoras participantes en el nuevo programa se les permitiría renovar los  permisos de construcción de las obras estancadas hasta por cuatro años, siempre y cuando se cumpla con los requisitos del programa de seguridad, dando así un incentivo significativo para participar en el programa y para aumentar la seguridad de las obras estancadas.  Los permisos de estas obras generalmente caducan, obligando a las constructoras a empezar el proceso de obtención de los permisos desde el principio luego de asegurar la nueva financiación, lo cual retrasa la reanudación de la construcción y hunde la actividad económica.

“Uno de los muchos efectos negativos de la recesión nacional ha sido la pronunciada caída en la actividad de la construcción”, dijo el alcalde Bloomberg.  “Las obras estancadas representan retos significativos de seguridad, y mientras más tiempo permanezcan inactivas, más perjudicial será el impacto para la economía de la ciudad.  Esta legislación brindará un incentivo importante a los constructores para aumentar drásticamente la seguridad, al extender los permisos de la Ciudad de tal manera que los proyectos comiencen a moverse rápidamente cuando haya capital disponible — generando actividad económica y creando empleos”.

“En cada esquina de nuestra ciudad, se puede ver el efecto de la crisis económica en los proyectos de construcción estancados dispersos por nuestros vecindarios”, dijo Christine C. Quinn, presidente del Concejo.  “Si no se les da un mantenimiento apropiado a estos lugares, se pueden convertir en un riesgo para la seguridad de los  residentes e incluso en un refugio para la actividad criminal.  Nuestra legislación es una verdadera oferta doble, ya que nos ayuda darles mantenimiento a estos lugares mientras está detenida la construcción y nos permite estar listos para reanudarla una vez mejore la economía”.

”Cualquier lugar de construcción, activo o no, debe mantenerse seguro para que los neoyorquinos estén debidamente protegidos en todo momento”, dijo el comisionado LiMandri.  “El desarrollo [urbanístico] es un componente vital para la economía de nuestra ciudad, y las obras de construcción estancadas que estén protegidas deben estar en capacidad para comenzar donde se dejaron una vez esté asegurada la financiación”.

“Las obras de construcción estancadas exponen a la comunidad a un gran riesgo de traspasos ilegales, ratas, anuncios indebidos y algunas otras inquietudes sobre la calidad de vida”, dijo la concejal Gale A. Brewer, patrocinadora de la legislación.  “Incentivar la renovación de los permisos mediante un plan de seguridad de obras aumentará la conciencia de la Ciudad sobre el desarrollo en curso, al igual que la tranquilidad de la comunidad”.

Bajo la legislación, el plan de monitoreo de seguridad — exigido a las constructoras para participar en el programa — debe incluir: propuesta de medidas para evitar el acceso de personal no autorizado y el monitoreo de dichas medidas, un programa de visitas para inspeccionar obras, detalles de la implementación de medidas de seguridad de la construcción y contra incendios exigidas para proteger a los neoyorquinos y socorristas, y cualquier otra disposición que el Departamento considere necesaria para garantizar la seguridad de las obras estancadas.

Actualmente, los permisos de construcción caducan y pierden validez si el trabajo autorizado por el permiso no ha comenzado dentro de los 12 meses siguientes a la expedición del permiso, o si se suspende o abandona el trabajo por un período de 12 meses.  Además, si se suspende el trabajo por un período de más de dos años, la constructora podría no conseguir el restablecimiento del permiso.  Al aceptar un aumento en los estándares de seguridad, las constructoras pueden evitar los retrasos y las consecuencias negativas de la caducidad de los permisos.  A las constructoras participantes se les pueden renovar los permisos por dos ciclos de dos años cada uno.

Inspectores del Departamento de Edificios han identificado más de 138 obras inactivas en los cinco condados.  El DOB inspecciona regularmente las obras estancadas, y se les exige a las constructoras atender inmediatamente cualquier asunto de seguridad que surja por la falta de actividad, como cercas deterioradas, redes de seguridad dañadas o escombros de construcción sueltos.  Las constructoras que no logran mantener las condiciones de seguridad en las obras son objeto de multas por violación de hasta $25,000.







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