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PR- 351-08
10 de septiembre de 2008

EL ALCALDE MICHAEL R. BLOOMBERG TESTIFICA SOBRE ESFUERZOS DE CONTRATERRORISMO DE LA CIUDAD DE NUEVA YORK ANTE COMISIÓN DE PREVENCIÓN DE LA PROLIFERACIÓN DE ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA Y TERRORISMO

La creación de la Comisión del Congreso fue una recomendación clave de la Comisión del 11-S

A continuación se presenta el testimonio escrito del alcalde Bloomberg.

“Senador Graham, senador Talent, y miembros de la Comisión: Buenos días, y gracias por invitarme a testificar.

“Al organizar estas audiencias, ustedes están prestando un servicio a toda nuestra nación.  La primera y más crítica responsabilidad del Gobierno ha sido siempre proteger sus ciudadanos — y nunca ha sido esa responsabilidad más difícil de lo que es ahora.  En la actualidad estamos enfrentando enemigos que están empeñados en nuestra destrucción total — que no dudarán en desatar armas con la suficiente fuerza y magnitud para matar millones de personas y causar estragos y el caos.  Y nadie comprende esto mejor que los neoyorquinos.

“Mañana se cumplen siete años desde que un grupo de terroristas atacaron desvergonzadamente los dos rascacielos más altos de la ciudad escribiendo un nuevo y feo capítulo en la historia del horror y el mal.  En los siete años que han pasado desde entonces, los neoyorquinos se han unido para reconstruir una ciudad que es más segura, más fuerte y más acogedora que nunca.  Si acaso, nuestra increíble recuperación es un reluciente testimonio de la capacidad de resistencia del espíritu norteamericano.

“Pero aun cuando los neoyorquinos hemos reconstruido y regresado a la cotidianidad de nuestras vidas, no hemos perdido de vista el hecho de que nuestra ciudad está todavía directamente en la línea de tiro.  De hecho, apenas la semana pasada, una mujer pakistaní con vínculos con al-Qaeda — y un título de MIT — fue acusada de intentar matar soldados de Estados Unidos en Afganistán.  Cuando fue arrestada, ella portaba inquietantemente una lista de íconos de la Ciudad de Nueva York, incluyendo la Estatua de la Libertad, el Puente de Brooklyn, Wall Street, y el edificio Empire State.

“Claramente, Nueva York es un poderoso símbolo de lo que nuestros enemigos consideran tan amenazante: el capitalismo y la libertad, la modernidad y la diversidad, la igualdad y la tolerancia.  Nueva York es la capital financiera y de los medios del mundo, el hogar de las Naciones Unidas, y un lugar donde todas las religiones son respetadas.  Por todas estas razones, y porque somos la ciudad más grande de Estados Unidos, continuamos siendo un objetivo mayor — si no, el principal — para grupos terroristas.

“Eso presenta desafíos que hemos estado decididos a atacar de frente.  Y no estamos escatimando gastos.  Aunque el alistamiento es una parte crucial de nuestros esfuerzos de contraterrorismo, voy a concentrar mis palabras de hoy en la preocupación central de vuestra Comisión: la prevención.

“Me alegra ver que el Congreso ha enfocado esta Comisión en la prevención — ya que el Congreso mismo ha perdido este foco.  La gente que enviamos a Washington han estado demasiado ocupados distribuyendo fondos de seguridad interna en base a los votos, no las amenazas.  Y eso es algo muy peligroso para nuestro país.

“La prevención ha sido nuestra prioridad #1 en Nueva York.  Cuando fui juramentado menos de tres meses después del 11-S, una de las primeras decisiones que el comisionado de Policía Ray Kelly y yo tomamos fue revisar la División de Inteligencia del NYPD y crear una nueva Oficina de Contraterrorismo.

“Ambas unidades, que ahora emplean un total de 1,000 oficiales, se han convertido en modelos para otros departamentos de policía de ciudades grandes en toda la nación y elementos cruciales en la lucha global contra el terrorismo.  En agosto de 2004, por ejemplo, ellas frustraron un complot para bombardear la estación de subway de Herald Square en el sector Midtown de Manhattan — justo una semana antes de la Convención Nacional Republicana.  La advertencia vino de un informante que la División de Inteligencia había cultivado en nuestra ciudad.

“Hoy, el programa de inteligencia y contraterrorismo del NYPD llega a todo el mundo.  De hecho, en la actualidad tenemos 11 de nuestros mejores detectives apostados en Tel Aviv, Londres, Abu Dhabi y otras ciudades de otros países — dándonos inteligencia cada día y trabajando para obtener un cuadro completo de la amenaza terrorista global.

“Y aquí en casa, no solo hemos contratado algunos de los mejores cerebros en la comunidad de inteligencia, sino que también hemos puesto nuestra diversidad cultural a trabajar para nosotros al contratar más oficiales de policía que hablan los idiomas que necesitamos saber.  Hoy, más de 700 miembros del Departamento de Policía (NYPD, en inglés) hablan 47 idiomas diferentes en nuestra creciente división de lenguas extranjeras, y eso incluye 63 personas que hablan lenguas arábicas.

“La prevención requiere personal, no solo equipos, y esfuerzos contraterroristas locales como el nuestro deben ser respaldados por el Gobierno federal.  Contratar los mejores y más brillantes — incluyendo los que hablan idiomas foráneos — es crucial para la prevención.

“La prevención es la razón por la que también enviamos oficiales a visitar plantas químicas, depósitos, garajes de estacionamiento, y docenas de otros negocios que podrían ser usadas inconscientemente en un ataque terrorista.  Nosotros educamos al sector privado acerca de situaciones de las que deben estar conscientes, y les pedimos que reporten cualquier actividad sospechosa.

“La prevención es la razón por la que ahora realizamos búsquedas aleatorias de bolsos en el sistema del tren metropolitano.  Es la razón por la que conducimos patrullas adicionales en posibles objetivos.  Es el por qué hemos creado un equipo especial de inspecciones para monitorear los túneles bajo agua de la ciudad.  Y es el por qué también seguimos fortaleciendo los lazos entre la comunidad musulmana de nuestra ciudad y la ciudad en general, y asegurando que el antagonismo y resentimiento, que se ha hecho demasiado común entre los musulmanes de Europa, no ocurra aquí.

“La prevención es el principio central de nuestra estrategia de contraterrorismo — porque, aun cuando sabemos que seguimos siendo un objetivo, no creemos que sea inevitable otro ataque exitoso.  Y le debemos a nuestra ciudad y nuestro país el hacer todo lo que podamos para asegurar que el próximo ataque potencial no sea exitoso.

“Un elemento central de los esfuerzos continuos del NYPD para prevenir un ataque a Nueva York es nuestra nueva Iniciativa de Seguridad del Bajo Manhattan.  Bajo este programa, hemos estado ‘endureciendo’ el área sumamente sensible al sur de la calle Canal con inversiones masivas en tecnología y personal.  El mes pasado también alcanzamos un acuerdo con la Autoridad Portuaria que dará al NYPD un rol claramente definido en seguridad en el lugar del World Trade Center y se adelantará a posibles luchas territoriales.

“Hasta ahora, hemos consagrado más de $70 millones en fondos municipales y de seguridad interna para la Iniciativa de Seguridad del Bajo Manhattan.  Ya se han desplegado detectores de radiación y los fuertemente armados “Equipos Hércules” del NYPD.  Con el tiempo, unas 3,000 cámaras públicas y privadas de seguridad serán preparadas en esta área y transmitirán a un nuevo centro de comando.  Planificamos instalar en todos los puentes y túneles lectores de placas de autos que entran al Bajo Manhattan.

“Algunos han comparado nuestros esfuerzos con el ‘Ring of Steel’ (‘Anillo de acero’) de la ciudad de Londres — una vasta red de cameras y control que ayudó allá a la policía a identificar a los sospechosos en el atentado del metro en el 2005.

“Pero la Iniciativa de Seguridad del Bajo Manhattan busca ser mucho más que eso.  Por ejemplo, estamos probando nuevo software que pueda analizar miles de señales de diferentes cámaras y captar movimientos sospechosos — como autos rodeando una cuadra local o alguien que deja una bolsa en el piso y luego se aleja.  El asunto es que hay más de una herramienta que la policía puede usar para responder a un ataque.  Es algo que esperamos que evite en primer lugar los ataques y detenga a los terroristas antes de que alcancen sus objetivos.

“En Nueva York, entendemos que prevenir el terrorismo y responder a cualquier emergencia de gran escala también depende de la coordinación sin problemas entre organismos federales, estatales y locales.  Hemos asignado más de 125 oficiales al Equipo Conjunto para la Lucha Contra el Terrorismo del FBI y el NYPD, incluyendo tres en Washington, DC.  Y el resultado es una contribución bilateral genuina de información única en el país.

“Sin embargo, pese a dicha cooperación excelente, el Gobierno federal necesita hacer más para ayudarnos a proteger nuestra ciudad.  Por ejemplo, estamos acudiendo al FBI para que haga a su propio programa contraterrorista más efectivo y más dinámico, de acuerdo a lo solicitado por la Comisión del 11-S y otros.

“Además, una y otra vez hemos visto grandes sumas de fondos de Seguridad Interna que podrían haber sido usados para fortalecer nuestra defensas en vez de tratarlos como favor político y repartirlos a comunidades que no lo necesitan o no saben qué hacer con él cuando lo reciben.  Entretanto, la Ciudad de Nueva York, que tiene necesidades enormes, que ha sido atacada antes — desde entonces ha sido muchas veces el blanco y sigue en la mira — espera.

“Desde el principio, he insistido en que los fondos de Seguridad Interna sean distribuidos solo en base al riesgo de terrorismo.  Cuando testifiqué ante la Comisión del 11-S, hablé sobre fondos basados en amenazas — y me alegró que miembros de la Comisión incorporaran muchos de mis argumentos en sus recomendaciones.

“A su favor, el Departamento de Seguridad Interna (DHS, en inglés) ha empezado a movilizar algunos de sus programas de subvención hacia un sistema de asignación de fondos que da mayor consideración a la amenaza y vulnerabilidad.  Pero el problema es que es un sistema que da mayor consideración a cada clase de amenaza — huracanes, derrames químicos, plagas de saltamontes, díganlo ustedes.

“El resultado es que las características especiales que ubican a la Ciudad de Nueva York como un blanco al terrorismo único sin paralelos es ignorado completamente.  Además, el total de fondos de Seguridad Interna solicitados por la Administración y asignados por el Congreso ha estado disminuyendo.

“Eso sencillamente no puede continuar — no si somos serios en cuanto a la prevención de otro ataque.  A la vez, también debemos seguir trabajando con el Congreso y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) para arreglar la distribución de fondos para la preparación bioterrorista — que se asignan esencialmente sin importar el riesgo de un ataque terrorista.

“Debido a los episodios de ántrax en el 2001, Nueva York es solo uno de muchos lugares en el país que alguna vez han experimentado un ataque bioterrorista.  Sin embargo, en el año fiscal 2008 recibimos $2.72 per cápita, colocándonos en un increíble lugar 21 de los 54 estados y ciudades elegibles.

“Lo que hace la situación especialmente difícil es que el total de fondos contra el bioterrorismo que se distribuye en todo el país es continuamente menor que las necesidades mismas del país.  Combinados, estos dos hechos amenazan con incapacitar gravemente nuestros esfuerzos para proteger la Ciudad de Nueva York lo mejor posible contra el bioterrorismo.  Una posible víctima es nuestro modernísimo Sistema de Vigilancia Bioquímica, que monitorea la calidad del aire local contra las primeras señales de ántrax, viruela, y otros agentes peligrosos — y a la cual le han sido arrancados sus fondos lentamente.  Cada minuto cuenta en un ataque bioterrorista.  Sencillamente no podemos continuar socavando los sistemas que nos avisarán de un ataque antes de que sea demasiado tarde para salvar vidas.

“Por último, seguiremos retando al Congreso para que aumente la financiación para otra parte de nuestra defensa — la iniciativa “Cuidando las Ciudades” (Securing Cities, en inglés) del DHS.  De hecho, Nueva York es el lugar piloto para este programa, que requiere un anillo de sensores en múltiples capas que pueden detectar material radioactivo y nuclear antes de que entre a la ciudad.

“Hay mecanismos de detección colocados estratégicamente en Nueva Jersey, Connecticut, y al norte del estado de Nueva York, así como en grandes puntos de entrada hacia Manhattan.  Pero en el aun no aprobado Proyecto de Ley de Asignaciones para el año fiscal 2009, todavía nos falta $10 millones en fondos federales para implementar el programa completamente.

“Y no solo es la Ciudad de Nueva York que está recibiendo menos de lo que debe.  Debido a que estamos actuando como un lugar de prueba para otras ciudades, mientras más nos toma hacerlo bien, más tiempo toma para que el sistema se extienda al resto del país.

“No podemos permitir el victimizar la mejor esperanza que tenemos para prevenir la peor calamidad posible.  La explosión de un dispositivo podría costar miles de vidas, devastar nuestra economía, y hundirnos en más conflictos en el exterior.

“Debemos tomar esta amenaza seriamente.  Y para que hagamos eso, el Gobierno federal debe tomar a Nueva York seriamente — y proveer los recursos que necesitamos para proteger lo que es el blanco número uno para los terroristas.

“Este no es lugar para la política.  Por suerte, esta audiencia empezará el proceso para crear un sistema que atiende más justa y equitativamente la seguridad de la Ciudad de Nueva York y nuestro país.  Gracias, y con gusto contestaré cualquier pregunta.







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