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PR- 358-05
19 de septiembre de 2005

EL ALCALDE BLOOMBERG TESTIFICA ANTE EL PANEL DE ASESOR√ćA LOCAL DE REALINEAMIENTO DE BIENES CAPITALES PARA EL MEJORAMIENTO DE SERVICIOS

A continuación se presentan las declaraciones preparadas para el alcalde Bloomberg. Por favor confirme comparando el discurso final:

Gracias, Dr. Van Dunn. Para empezar, quiero reconocer a su colega, Clarice Joynes, directora ejecutiva de la Oficina de la Alcaldía para Asuntos de los Veteranos, y agradecerle por ayudar a formular la posición de nuestra Administración sobre los tópicos que se plantean ante este panel asesor.

Señoras y señores, a nombre de todos los neoyorquinos les solicito vehementemente recomendar que todos los hospitales de la Administración de Veteranos (VA, en inglés) en nuestra ciudad permanezcan abiertos

Tenemos una obligación moral con los hombres y mujeres que han vestido el uniforme de nuestra nación y defendido nuestra libertad. No podemos evadir esa responsabilidad.

Existen además cuatro razones prácticas muy convincentes para preservar las instalaciones de la VA en nuestra ciudad. Primero, existe una gran demanda de los extraordinarios servicios que se ofrecen en nuestros hospitales VA. Y, desafortunadamente, debido a los peligros que enfrentan los miles de nuestros conciudadanos que sirven actualmente en las Fuerzas Armadas, esa demanda probablemente crecerá.

Actualmente hay más de 302,000 veteranos que viven en los cinco condados de la ciudad de Nueva York, y un total de más de 1.3 millones de veteranos viven en el área triestatal.

Aproximadamente 13,000 de nuestros vecinos también están actualmente en servicio activo, en las reservas o en la Guardia Nacional. A medida que muchos de ellos vuelvan del servicio en Afganistán e Irak, su necesidad del excelente cuidado de salud que proveen nuestros hospitales VA solamente crecerá.

Asimismo, debido a las oportunidades de empleo y educación, y otros factores, Nueva York sigue siendo, como lo ha sido en toda nuestra historia, un imán para los veteranos que regresan y provienen de otras partes del país.

Todo esto conduce a una conclusión: Este sería el momento equivocado para reducir los servicios que ofrecen los hospitales VA de nuestra ciudad.

Segundo, los dos recintos - en Manhattan y Brooklyn - del New York Harbor Healthcare System proveen servicios excelentes y altamente especializados. Estos programas especializados podrían perderse en el movimiento de consolidación.

El VA de Brooklyn se especializa en cuidado oncológico y cardiología no invasiva. Tiene, por ejemplo, una unidad de mamografía que ofrece servicios integrales de cuidado del seno a las mujeres veteranas.

Por su parte, el VA de Manhattan alberga el centro de prótesis de la región noreste, así como una clínica para tratar desórdenes de estrés post-traumático. El hospital también ha sido citado por su excelencia en servicios que van desde la cirugía cardiovascular a la medicina de rehabilitación y al diagnóstico y tratamiento del VIH/SIDA. De hecho, el [hospital] VA de Manhattan es el único de su tipo que provee tanto servicios clínicos como de investigación para el VIH y el SIDA.

No tenemos que decir que todos estos son servicios prioritarios de primer orden, y que todos deben ser mantenidos.

Además, déjenme decir algo más sobre la investigación médica: los hospitales VA de la ciudad de Nueva York generan más de $10 millones anuales en donaciones y financiamiento, encabezado principalmente por el New York University Medical Center. Perturbar esta relación de 50 años disminuiría gravemente la calidad del cuidado médico para los veteranos, no solo en la ciudad de Nueva York, sino en toda la nación.

Tercero, la consolidación también requeriría que muchos veteranos viajen grandes distancias para conseguir cuidado primario de salud, poniéndoles dificultades que las mismas directrices de la VA dicen que son onerosas e incluso peligrosas.

Por ejemplo, el tiempo promedio de viaje en el subway en días de semana entre los centros VA de Brooklyn y Manhattan es de una hora y 30 minutos. Esto excede en gran medida las directrices de la Administración de Veteranos, que en forma muy sensata dicen que la mayoría de los pacientes no deben viajar más de 30 minutos para recibir cuidado primario o más de 60 minutos para recibir cuidado de hospital.

No tiene sentido imponer una carga tan extraordinaria de viaje adicional a veteranos enfermos o discapacitados.

En cuarto y último lugar, consolidar estas instalaciones de la VA también impondría nuevas y graves cargas al sistema de hospitales públicos de la ciudad misma.

Cerrar el hospital VA de Manhattan o Brooklyn inevitablemente incrementaría el número de veteranos que buscan cuidado en los hospitales públicos de la ciudad. Esto aumentaría más aún las demandas a un sistema que ya sirve a casi uno de cada seis neoyorquinos.

La Ciudad también terminaría pagando una cuarta parte de cualquier cuidado médico provisto a los veteranos que se inscriban en Medicaid si estos consideran que es una alternativa al cuidado de salud que ofrece la VA.

Señoras y señores, en los últimos cuatro años, 37 hijos e hijas de la ciudad de Nueva York han perdido sus vidas sirviendo a nuestra nación en Afganistán e Irak, y muchos, muchos más han sido heridos en combate.

Las palabras no pueden expresar nuestra gratitud por el coraje de ellos y su devoción al deber. Pero podemos mostrar con nuestras acciones lo que no podemos expresar en palabras.

Cuando juraron defender a nuestra nación, nosotros también hicimos un juramento: Honrarlos, darles apoyo y proporcionarles cuidado médico de primera clase - en el campo de batalla y en casa.

Les pido que honremos nuestros compromisos con nuestros veteranos y mantengamos todas las instalaciones de la VA en Nueva York.







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