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  14 de noviembre de 2004
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El alcalde Bloomberg pide a los dueños de Cablevision que dejen de mentir

Por el alcalde Michael R. Bloomberg

El jueves, atletas, líderes comunitarios y empresariales y funcionarios electos, todos ellos neoyorquinos, se congregaron en el Puente de Brooklyn para enviar de manera entusiasta la propuesta formal de la Ciudad para los Juegos Olímpicos de 2012. Y un sondeo de opinión pública publicado ese mismo día mostró que una abrumadora mayoría de neoyorquinos apoyan con entusiasmo las gestiones municipales para organizar los Juegos de 2012. Los Juegos no solo crearían $12 mil millones en actividad económica y 130,000 empleos, sino que dejarían un legado duradero de instalaciones de recreo y viviendas que los neoyorquinos necesitan y merecen. Pero tristemente, hay una compañía de la Ciudad de Nueva York que no se detendrá ante nada para evitar que las Olimpiadas vengan aquí.

Cablevision, la empresa propietaria del Madison Square Garden, los Knicks y los Rangers, quiere destruir nuestros sueños olímpicos obstruyendo un elemento clave de nuestra propuesta: el Centro de Deportes y Convenciones de Nueva York. Debido a que tendría un techo y daría cabida a convenciones, conciertos y otros grandes eventos, el Centro competiría con Madison Square Garden. Cablevision, como dijo su ejecutivo principal Jim Dolan, tiene un “monopolio” de eventos grandes en la Ciudad de Nueva York, y no se detendrá ante nada para protegerlo. Ellos dejarían de oponerse si quitásemos el techo de los planes de diseño. Pero, sin el mismo, la instalación solo podría usarse ocho veces por año para partidos de fútbol, en vez de todo el año para eventos que generarán actividad económica e ingresos fiscales para la Ciudad.

En meses recientes, Cablevision ha financiado una campaña multimillonaria de publicidad en TV cada vez más engañosa que busca asustar a los neoyorquinos y evitar que apoyen al Centro de Deportes y Convenciones. No existe mentira que ellos no estén dispuestos a contar: han intentado atemorizar a los neoyorquinos haciéndoles creer que deben elegir entre el estadio y servicios municipales esenciales como la educación y la seguridad pública, llegando incluso a sugerir que podría resultar en aumentos en las tarifas del Subway. Nada de eso es verdad. Pero, pese a que varios editoriales de diarios les han pedido que dejen estas mentiras, Cablevision sigue mintiendo. Claramente, no respetan suficientemente a los neoyorquinos como para decir la verdad.

La verdad es que el estadio se pagaría solo. Incluso la Oficina Independiente del Presupuesto (Independent Budget Office o IBO, en inglés) reportó que los ingresos fiscales creados por el desarrollo serían más que suficientes para compensar por las inversiones necesarias de infraestructura que la Ciudad tiene que realizar antes de que se realice cualquier desarrollo en el terreno, el depósito de trenes en el extremo oeste (Far West Side) de Manhattan. Luego, los Jets gastarían $800 millones para construir la instalación ― el mayor financiamiento privado de un estadio deportivo en la historia de los Estados Unidos.

En la actualidad, Cablevision recibe una exención de $11 millones en el impuesto a la propiedad por Madison Square Garden, lo cual significa que una empresa que está siendo subsidiada por la Ciudad está tratando de negarnos un futuro económico. Uno pensaría que una compañía en beneficencia social corporativo sería menos egoísta con la Ciudad que ha sido tan buena con ella y tan leal a sus equipos. En su lugar, ellos están mintiendo a los neoyorquinos e intentando acabar con sus sueños olímpicos. No podemos permitir que un monopolio egoísta nos niegue el futuro que merecemos. Cablevision, deja de mentir.

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