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PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
PR- 298-04
9 de noviembre de 2004

EL ALCALDE BLOOMBERG RINDE TESTIMONIO ANTE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA AUTORIDAD METROPOLITANA DE TRANSPORTE

A continuaciĆ³n se ofrece el texto preparado para el testimonio del alcalde Michael R. Bloomberg

“Buenas tardes, y gracias por esta oportunidad para rendir testimonio sobre el presupuesto propuesto para transporte en la Ciudad de Nueva York para el año entrante.

“La mayor parte de la gente creen que los presupuestos se tratan simplemente de números en una hoja de cálculos — pero los números se hacen reales cuando son aplicados a la gente — nuestra gente, la gente para la que trabajamos.  Tengan eso en cuenta cuando piensen en este número: $37,680.

“Eso es, más o menos, el ingreso promedio anual después de impuestos para una familia entera de cuatro neoyorquinos.  Puesto de otra manera, esa familia tiene menos de $3,200 al mes para pagar su alquiler y pólizas mensuales de seguros… comprar comida y ropa… ahorrar para el futuro… y cubrir sus propios gastos esenciales, incluso transporte.

“Ese es un reto de extraordinaria dificultad para los neoyorquinos.  Una de nuestras responsabilidades como servidores públicos es hacer todo lo que podamos para ayudar.  Y parte de eso, ciertamente, es no imponer cargas financieras nuevas e innecesarias sobre la gente que vive aquí.

“En cuanto a eso, el mes pasado pedí a las personas designadas por la Ciudad en la junta de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, en inglés) que no votaran por proceder con audiencias sobre aumentos en las tarifas del Subway y autobuses hasta que la Autoridad haya mostrado que está trabajando en serio para hacer más con menos.

“Y hoy, aún estamos esperando por esa evidencia.  Hasta que la veamos, los representantes de la Ciudad en la junta de la Autoridad Metropolitana de Transporte seguirán oponiéndose a todos los aumentos de tarifas y peajes.

“¿Qué sigue entonces? Bueno, como la mayoría de los neoyorquinos, me complació el pronóstico revisado la semana pasada y conducido por la Autoridad para deshacerse del peor escenario que había presentado antes en este otoño, cuando propuso recortes de servicio y aumentos sustanciales de tarifas para equilibrar el presupuesto de NYC Transit para le 2005.

“Ahora ellos están proponiendo un ‘pequeño’ aumento en tarifas y nada de cambios materiales en el servicio.  Mejor a corto plazo, pero para una agencia con problemas subyacentes de largo plazo tan graves como los de la Autoridad Metropolitana de Transporte, un poco de ingresos extra es el equivalente de una pequeña aspirina para un paciente gravemente enfermo.  Provee alivio temporal, pero no debe confundirse con una cura.  Seguramente no es un sustituto para el tipo de examen duro que la Autoridad debe hacer de sus operaciones y hábitos de gastos si es que vamos a tener el excelente sistema de transporte público necesario para nuestro futuro.

“Incluso los incrementos recortados propuestos que siguen en la mesa pondrían nuevas cargas a los pasajeros ya en aprietos.  Eso es especialmente cierto para los viajeros de autobuses expresos ― y especialmente para los de Staten Island, quienes tienen la menor cantidad de alternativas de transporte.  Mientras que la mayoría de los pasajeros verían desvanecerse sus descuentos de MetroCard, los usuarios de autobuses expresos realmente verían sus tarifas básicas crecer en $10 por semana — o sea, un aumento de 60% en los últimos dos años.

“Así que, en vez de recortar servicios esenciales, o aumentar las tarifas de transporte de la Ciudad de Nueva York, o pedir más dinero de un Gobierno estatal ya en apuros, o de una Ciudad que enfrenta un déficit de $3.6 mil millones en el próximo año fiscal, la Autoridad Metropolitana de Transporte debe hacer todo lo que pueda para reducir gastos innecesarios e incrementar la productividad en sus propias operatciones.

“¿Por qué tomar la medicina amarga en vez de posponer y dejar las cosas para más tarde?  Les diré por qué.  Nuestros clientes ya están en aprietos.  A diferencia de los viajeros de los suburbios en las líneas de la Autoridad Metropolitana de Transporte, los pasajeros de NYC Transit pagan en la actualidad un porcentaje mucho más elevado de los gastos de operación del sistema que los clientes de cualquier otro sistema de transporte en la nación.

“Añadan a esto el hecho de que, en relación con la población, los contribuyentes de impuestos de la Ciudad aportan un promedio desproporcionado de los ingresos fiscales del Estado.  Por lo tanto, ya ellos están subsidiando a la Autoridad Metropolitana de Transporte mucho más de lo que les corresponde.

“Además, consideren lo siguiente:

“Primero, la Ciudad ya aporta unos $400 millones anuales directamente para cubrir necesidades de operación y capital de la Autoridad Metropolitana de Transporte.  Somos el único Gobierno local en el área de servicio de la Autoridad que ha contribuido capital para la reconstrucción del sistema en las últimas dos décadas.  Los otros 11 condados en el área metropolitana no lo han hecho, a pesar de beneficiarse de las mejoras resultantes al sistema de autobuses, trenes metropolitanos y otros trenes.

“Estamos preparados para seguir apoyando las necesidades de inversión del sistema en el futuro.  Pero los contribuyentes de los condados suburbanos a los que sirve la Autoridad Metropolitana de Transporte también deberían hacer su parte.

“Segundo, también es hora de reconocer que, además del subsidio directo del Gobierno municipal a la Autoridad Metropolitana de Transporte, también gastamos más de $200 millones anuales para mantener al Subway seguro con el trabajo del Buró de Transporte del Departamento de Policía (NYPD, en inglés), que tiene más de 2,600 oficiales y unos 190 empleados civiles.

“Su misión es proteger a los pasajeros de New York City Transit 24 horas al día, siete días por semana.  Ellos realizan una excelente labor.  Hoy, el sistema del Subway es más seguro de lo que ha sido en cualquier momento desde que empezamos a tabular estadísticas sobre la delincuencia en el metro hace casi 40 años.  En 2003, el crimen en el Subway fue aproximadamente dos terceras partes más bajo que en 1997, y este año también nos encaminamos a mantener esos niveles récord de seguridad.

“En tercer y último lugar debe haber una comprensión de que ha llegado el día de reducir el déficit de la manera antigua ― y a veces difícil: Recortando gastos, ¡y haciendo más con menos!  La Ciudad ha usado esta técnica de reducción de déficit para enfrentar sus problemas fiscales ― y la Autoridad Metropolitana de Transporte también debe hacerlo.

“Como dije antes, la Ciudad de Nueva York tiene un déficit de $3.6 mil millones en el presupuesto del año siguiente, sobre una base ‘controlable’ de $15 mil millones.  Nuestra Administración está abordando esa brecha presupuestaria ahora, haciendo que las agencias de la Ciudad recorten gastos en 3% este año y 6% el año próximo.  Estamos haciendo eso pasando por la misma prueba que hemos usado en los últimos tres años: Averiguando lo que necesitamos realmente, lo que no, y cómo la fuerza laboral actual puede ayudar a resolver nuestro problema.

“Esa es la misma tarea que ahora enfrenta la Autoridad Metropolitana de Transporte, que ha proyectado un déficit presupuestario para el 2006 de más de $1 mil millones sobre una base de $6.5 mil millones. O, puesto de otro modo: La Autoridad Metropolitana de Transporte tiene un déficit presupuestario de 15% el próximo año, y la Ciudad tiene uno de 20%.

“Seamos realistas.  Un ingreso no planificado e inesperado que elimine estas brechas no es probable.  Y mientras que ambos buscamos ayuda en los Gobiernos federal y estatal, primero tenemos que mostrar que estamos haciendo lo que podemos internamente antes de esperar ayuda material alguna.  La Autoridad Metropolitana de Transporte debería empezar ahora a considerar formas de reducir su burocracia administrativa y aumentar la productividad de sus trabajadores.

“Ese proceso de reducción de costos es precisamente lo que estaban diseñadas para lograr las reformas presupuestales que la Autoridad Metropolitana de Transporte adoptó el año pasado.  Y ciertamente, ha habido progreso.  Katie Lapp y Peter Kalikow merecen un enorme reconocimiento.  Pero seguro que hay mucho más trabajo por hacer.  Apoyémoslos y démosle nuestro apoyo en vez de pasar nuestro tiempo en demagogia sobre el sistema.

“No necesitamos el teatro de tomar los programas más queridos y políticamente populares y ofrecer eliminarlos como la única forma de ahorrar dinero.  Todos sabemos cómo conseguir primeras planas en los diarios y activistas en las escalinatas de City Hall para las cámaras de TV.  Es hora de ayudar a Peter y a Katie a terminar con los juegos y enfrentar decisiones reales ― y abandonar la respuesta de que ‘todo se resuelve con más dinero’.  ¡Esta vez, ni los pasajeros ni la ciudad tienen más dinero!

“Hace dos semanas, el contralor estatal Alan Hevesi publicó un informe mostrando precisamente eso.  Este describió niveles extraordinarios de personal en la Autoridad Metropolitana de Transporte en áreas tales como mercadeo, contabilidad y relaciones laborales.

“El contralor halló que la Autoridad emplea a más de 440 personas en servicios legales, y sin embargo gasta $10 millones anuales en bufetes legales foráneos.  También asigna casi $709 millones anuales para financiación, abastecimiento, tecnología y recursos humanos aunque una auditoría interna halló que muchos de los servicios rendidos en estas áreas son redundantes.

“Nóminas infladas… gastos fuera de control… redundancias innecesarias: Señoras y señores, esta no es forma de manejar un ferrocarril ― y tampoco es forma de ganarse la confianza de la gente que viaja en el sistema más grande de autobuses y metros de la nación.

“Eliminar derroches en gastos administrativos en las oficinas corporativas de la Autoridad Metropolitana de Transporte enviará el mensaje de que todos, desde arriba hasta abajo, toman en serio la disciplina presupuestaria.  Pero la realidad es que, por todos los ahorros que pueden lograrse en la cima, la gran cantidad de dinero gastado por esta agencia es en las calles y bajo tierra ― y es ahí donde debe dejar de hacerse negocios a la antigua.

“Es hora de que la Autoridad Metropolitana de Transporte mire lo que está ocurriendo en el sector privado, y en los sectores mejor administrados del sector público — y luego se mire en el espejo.  Agarren la sección financiera de cualquier diario, y leerán sobre las reducciones y reestructuraciones corporativas.  El mensaje es claro: Ya no se puede hacer las cosas como antes.

“Eso es cierto para los ejecutivos de corporaciones que tienen que responder a sus accionistas — y es igualmente cierto para aquellos de nosotros que respondemos a los contribuyentes, y a los que pagan tarifas.

“Hace casi tres años, nuestra Administración llegó a la Alcaldía enfrentando un déficit presupuestario de operaciones de casi $5 mil millones.  Un año más tarde, esa brecha había crecido a $6.5 mil millones.  Respondimos recortando unos $3.4 mil millones de los gastos de cargas fiscales de la Ciudad.  Luego aumentamos nuestros propios impuestos en una cantidad similar y buscamos dolorosamente en nuestros propios bolsillos para garantizar nuestro futuro.

“¿Cuáles fueron los resultados?  Hubo 18,000 menos empleados municipales este año fiscal que los que había cuando asumí el cargo.  A la vez, la calidad de vida de la Ciudad de Nueva York sigue mejorando.  La economía sigue expandiéndose, el crecimiento del empleo ha vuelto a la Ciudad, y seguimos reduciendo el crimen a niveles históricos.  Siguiendo prácticamente cualquier medición, la calidad de vida es mejor ahora que hace tres años.

“El Departamento de Policía (NYPD, en inglés) ofrece un ejemplo sobresaliente de lo que es hacer más con menos.  La fuerza policial tiene 3,000 menos oficiales hoy que hace tres años, y ha dedicado unos 1,000 oficiales para que asuman nuevas responsabilidades mayores en contraterrorismo e inteligencia.  Pero, al enfocar sus recursos en gente con problemas y lugares con problemas, el NYPD ha seguido manteniendo a Nueva York como la ciudad grande más segura en la nación.

“También hay otros ejemplos.  Al reducir la ineficiencia administrativa y hacer un mejor uso de la tecnología, el Departamento de Libertad Condicional (Department of Probation, en inglés) reestructuró la carga de casos para los oficiales del Departamento.  Eso les ha permitido enfocarse en los reclusos en libertad condicional que necesitan los niveles más altos de supervisión.  El resultado: Mejores operaciones, mejor seguridad pública, y una reducción en el presupuesto del organismo que este ejercicio fiscal llega a $2 millones.

“El Departamento de Bomberos (FDNY, en inglés) redujo la cantidad de empleados civiles que proveen servicios administrativos y otros similares, y logró otras reformas administrativas que resultaron en ahorros de más de $7 millones en este año fiscal.  Y las muertes por incendios en Nueva York están en su nivel más bajo en 75 años.

“Podría continuar, pero ustedes entienden hacia dónde me dirijo.  Y, si nosotros podemos hacerlo, también puede hacerlo la Autoridad Metropolitana de Transporte.

“Los costos laborales representan más de 70% de los gastos de operaciones de New York City Transit.  Eso es algo que nuestra Administración entiende muy bien.  Después de todo, los servicios que provee el Gobierno municipal también utilizan mano de obra de forma intensiva.

“Es por ello que, desde el primer día, mejorar la productividad de la fuerza laboral de la Ciudad ha sido una de las prioridades más altas de nuestra Administración.  Hemos buscado hacerlo mediante un uso más intenso y mejor de la tecnología.  También hemos hecho de ella un elemento central en nuestras negociaciones laborales con los sindicatos municipales.

“Los ahorros de productividad están representados en los contratos que hemos pactado con sindicatos que representan a casi una mitad de los empleados de la Ciudad — incluyendo a los 121,000 miembros del Concejo de distrito (DC) 37.  Esos contratos han establecido un principio esencial.

“Lo mismo es válido para la Autoridad Metropolitana de Transporte y su excelente fuerza laboral.  El sistema de transporte no existe para el beneficio de sus trabajadores, justo al igual que las escuelas públicas no existen para el beneficio de sus empleados.  El foco en las escuelas tiene que estar en los estudiantes, y en el sistema de transporte debe estar en mejorar servicios y mantener las tarifas bajas.

“¿Les ganará ese panorama concursos de popularidad con todos sus trabajadores?  Como alguien que tiene líneas de piquetes de oficiales de policía y bomberos muy vocingleros fuera de su casa a la 1:30 de la madrugada, puedo decirles que no.

“Pero también puedo decirles dos cosas más: Primero, la mayoría de los empleados de la Ciudad son neoyorquinos.  Ellos quieren hacer lo que es correcto para sus familias, y también para la ciudad en general.  Confío en que eso también es válido para los empleados de New York Transit.  Es posible que tomar las decisiones difíciles no le consiga a uno el respaldo de un sindicato, pero conseguirá los votos de sus miembros.

“Y segundo, facilita mucho más el pedir ahorros de productividad de los sindicatos cuando la administración ya ha realizado un esfuerzo en buena fe para apretarse los cinturones y reducir sus ‘antojos’ primero.  Es por ello que nuestra Administración, haciendo más con menos, empezó recortando el presupuesto de la Alcaldía en 20% durante nuestro primer año fiscal.  En los dos años desde entonces, hemos recortado los gastos de la Alcaldía en otro 15%.

“Debemos recortar la burocracia.  Pero también deben implementarse medidas de eficiencia en toda la Autoridad Metropolitana de Transporte a fin de proveer el servicio seguro, eficiente y asequible que todos necesitamos.

“Dos semanas atrás, los neoyorquinos celebraron el 100mo aniversario de nuestro sistema del Subway.  La mejor manera de empezar los próximos 100 años para los metros, y para el sistema completo de New York City Transit, es haciendo esta promesa a los siete millones de pasajeros diarios del sistema:

“No les pediremos que paguen más hasta que hayamos ganado su confianza haciendo más con menos.







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