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  22 de febrero de 2004
www.nyc.gov

Subamos la MTA a bordo en el tren de la Ciudad de Nueva York
Por el alcalde Michael R. Bloomberg

Desde la semana pasada, las cuatro vías del subway que cruzan el Puente de Manhattan ofrecen servicio completo por primera vez desde 1986. Esa es una noticia maravillosa para las aproximadamente 600,000 personas que viajan cada día en las líneas B, D, M, N, Q, R y W; significará menos congestionamiento, menos transferencias, y viajes más rápidos, más fáciles.

Conseguir la restauración del servicio a través del puente requirió trabajo en equipo entre el Gobierno municipal y la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, en inglés). Ese mismo espíritu de cooperación es muy necesitado para mejorar el servicio para otro grupo de viajeros en nuestra ciudad: las más de 390,000 personas laboriosas en Brooklyn, Queens y el Bronx que usan autobuses de franquicias — subsidiadas por la Ciudad — para llegar a sus trabajos en Manhattan y volver a casa nuevamente cada día de la semana. Pero desafortunadamente, la MTA está mostrando más interés en mejorar la vida para viajeros suburbanos que en ayudar a estos otros pasajeros. Y cada usuario en la ciudad está siendo afectado en el proceso.

He aquí los hechos. Desde que nuestra Administración llegó el cargo hace más de dos años, hemos estado urgiendo a la MTA a asumir la operación de las siete franquicias de líneas de buses. Debido a los crecientes costos, los operadores privados están pasándola cada vez más difícil para proveer a los pasajeros un servicio confiable y de alta calidad. El servicio está en realidad deteriorándose, y las interrupciones al servicio por disputas laborales son una amenaza siempre presente. Una toma de control por parte de la MTA es la única solución lógica.

La MTA se ha resistido a esta idea alegando pobreza, aun cuando el costo de operar estas líneas sería insignificante para el presupuesto total de operación anual de $8 mil millones de la MTA. Y luego, justo el mes pasado, la Junta de la MTA votó para añadir más de $230 millones a su Plan de Inversión actual de $19 mil millones a fin de comprar nuevos vagones para pasajeros de la línea Metro-North, que sirve a los suburbios del norte. No tengo problemas con mejorar el servicio de Metro-North — pero no cuando viene a costa de la ciudad.

Desafortunadamente, así es. Por más de 20 años, ha habido una fórmula de “la parte justa” para dividir el presupuesto de inversiones de la MTA; este ha dado a los pasajeros de la Ciudad al menos 75% del total. Pero la decisión de enero — con el voto en contra de los representantes de la Ciudad en la Junta de la MTA — recorta eso hasta 72%. Estamos diciendo a líderes estatales en Albany, quienes deben aprobar este nuevo gasto, que para mantener la parte justa para la Ciudad, la MTA debe añadir gastos de inversión en los cinco condados — suficiente para mejorar el servicio para los pasajeros de las líneas de buses ahora operadas en forma privada.

La MTA estará proponiendo un nuevo Plan de Inversión a cinco años en octubre; no vamos a cruzarnos de brazos ante ningún precedente que defraude a los pasajeros de los autobuses y trenes metropolitanos de la ciudad. Se necesitaron 18 años para recuperar el servicio completo del subway a través del Manhattan Bridge. No hay razón por la que deba tomar nada parecido ese tiempo para restaurar un mejor servicio de autobuses, y la parte justa en los gastos de transporte, para la gente de nuestra ciudad.

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