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PARA DIFUSIÓN INMEDIATA
PR- 107-04
5 de mayo de 2004

EL ALCALDE BLOOMBERG PROMULGA LEGISLACIÓN QUE ORDENA LA INSTALACIÓN DE DETECTORES DE MONÓXIDO DE CARBONO

Palabras del alcalde Michael R. Bloomberg en una audiencia pública sobre leyes locales

“La primera pieza legislativa ante mí hoy es la Ley Preliminar número 4-A, patrocinada por el presidente Miller y los concejales Comrie, DeBlasio, Felder, Gennaro, Nelson, Quinn, Rivera, Serrano, Vann, Foster, Sears, Gentile, Gerson, Jackson, Martínez, Monserrate, Reed, Weprin, Liu, James, López, Brewer, Koppell y Vallone.  Este proyecto de ley exigirá la instalación de detectores de monóxido de carbono en determinados domicilios múltiples y privados, escuelas y hospitales.

“El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro, producido como resultado de la combustión incompleta de combustibles fósiles, incluso carbón, madera, gas natural y aceite combustible.  Estas materias se usan en calderas, hornos de calefacción y otros artefactos.  Cuando se mantienen adecuadamente, estos dispositivos producen cantidades mínimas de monóxido de carbono. Sin embargo, cuando se ajustan, se instalan o se ventilan mal, los niveles del monóxido de carbono pueden subir espectacularmente.  El envenenamiento con monóxido de carbono puede resultar en náusea, dolores de cabeza, mareos y, a la larga, la pérdida del sentido y la muerte.  A escala nacional, el envenenamiento con monóxido de carbono causa unas 300 muertes cada año.  Durante los primeros dos meses del 2004 acaecieron cuatro muertes de este tipo en la Ciudad de Nueva York, además de casos de habitantes que tuvieron que evacuar un número de edificios para después ser hospitalizados.

“La Ley Preliminar 4-A enmienda el Código Administrativo de la Ciudad al exigirles a los propietarios de edificios que instalen detectores de monóxido de carbono en todas las viviendas residenciales, escuelas y hospitales en la Ciudad de Nueva York donde esté instalado un horno que quema aceite combustible o donde hay una caldera.  En los edificios residenciales, estos detectores se deben instalar a poco menos de quince pies de cada dormitorio; para las escuelas y los hospitales, estos artefactos se deben instalar en conformidad con las reglas promulgadas por la comisionada del Departamento de Edificios (DOB, en inglés) en conjunto con el Departamento de Salud e Higiene Mental (DOHMH, en inglés) y el Departamento de Bomberos (FDNY, en inglés).   Además, este proyecto describe ciertas responsabilidades tanto para los propietarios como los inquilinos con respecto a avisos, inspecciones y mantenimiento.  Esta ley entrará en vigor seis meses a partir de hoy — justo a tiempo para la temporada de calefacción de 2004-2005.

“El envenenamiento con monóxido de carbono es una preocupación muy seria en cuanto a la salud, y la instalación de detectores es un factor importante de una estrategia preventiva global.  Además, muchas medidas de sentido común se deben tomar para ayudar a impedir o minimizar el exponerse al gas de monóxido de carbono:

  • Todos los artefactos que usan fuego se deben inspeccionar y ajustarse debidamente cada año;
  • Los sistemas de calefacción deben inspeccionarse profesionalmente y mantenerse cada año antes de que comience la temporada de calefacción;
  • Los residentes deben evitar usar los enseres para cocinar como artefactos de calefacción.

“Deseo dar las gracias al presidente Miller y al equipo de concejales por su liderazgo, así como a la comisionada del Departamento de Edificios Patricia Lancaster, al comisionado del Departamento de Salud e Higiene Mental Thomas Frieden, al comisionado del Departamento de Bomberos Nicholas Scoppetta, y a los empleados de las entidades por su ardua labor dedicada a esta legislación”.







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