Las inundaciones repentinas pueden suceder en cualquier momento y sin ningún aviso. Las calles se pueden convertir en ríos en segundos. La mayoría de las inundaciones repentinas son resultado de tormentas de desplazamiento lento, tormentas que se quedan en una zona, o fuertes lluvias de huracanes y tormentas tropicales. La ruptura de cañerías y el bloqueo de depósitos de fangos, desagües de aguas pluviales y desagües de alcantarillado también pueden provocar inundaciones.
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protegerse antes, durante y después de una inundación