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Comunicado de Prensa # 039-13
lunes 4 de noviembre de 2013

CONTACTO CON LA PRENSA: (347) 396-4177
Jean Weinberg/Levi Fishman: Pressoffice@health.nyc.gov


Los Departamentos De Salud Y Protección Ambiental De NYC Publican Consejos De Seguridad Para Prevenir Intoxicaciones Accidentales Con Monóxido De Carbono

Un profesional debe inspeccionar anualmente todos los equipos que utilizan combustible en el hogar, como hornos, calderas y calentadores de agua, a fin de evitar que haya monóxido de carbono dentro de su hogar

4 de noviembre de 2013 – Cuando los residentes de Nueva York retrasaron sus relojes este fin de semana, también se les recordó que cambiaran las baterías de sus detectores de monóxido de carbono y de humo para ayudarlos a protegerse contra el monóxido de carbono, que es un gas tóxico e inodoro que puede causar enfermedades graves y hasta la muerte. La exposición al monóxido de carbono se puede producir en cualquier momento del año, pero el riesgo de intoxicación con monóxido de carbono aumenta durante la temporada del uso de calefacción (del 1 de octubre al 31 de mayo), que es cuando las personas comienzan a utilizar los sistemas de calefacción en sus hogares. Durante esta &poca del año, existe una mayor posibilidad de que el sistema de calefacción sufra un desperfecto que puede liberar monóxido de carbono en una casa, o los residentes pueden decidir utilizar estufas u otras fuentes de calefacción peligrosas para mantener sus hogares calientes. Las mejores formas de protegerse contra la intoxicación con monóxido de carbono son asegurarse de que los equipos que utilizan combustible funcionen correctamente, nunca usar estufas a gas o calefactores a gas portátiles en el interior para calefaccionar su hogar, e instalar y mantener detectores de monóxido de carbono como lo exige la ley.

“Las primeras señales de intoxicación con monóxido de carbono incluyen dolores de cabeza, náusea y somnolencia. Si los niveles de monóxido de carbono son lo suficientemente altos, pueden matar”, señala el Dr. Thomas Farley, Comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York. “Los adultos mayores, niños y las personas con enfermedades crónicas están en mayor riesgo. Todos los propietarios de edificios residenciales deben mantener y utilizar los sistemas de calefacción de manera segura, lo que incluye proporcionar e instalar un detector de monóxido de carbono para los inquilinos. Los residentes también deben recordar cambiar las baterías de los detectores dos veces al año cuando se ajustan los relojes al horario de verano”.

Cada año entre 2005 y 2010, la exposición al monóxido de carbono fue responsable de aproximadamente 370 visitas a los departamentos de emergencias y 50 hospitalizaciones en NYC. Casi un 70% de estas exposiciones se produjeron en los hogares. Durante el mismo período fallecieron siete personas a causa de una intoxicación accidental con monóxido de carbono no relacionada con un incendio. El Centro Nacional de Control Toxicológico de NYC también recibe unas 1,300 llamadas al año por supuestas exposiciones al monóxido de carbono. En casos en los que se identificaron posibles fuentes de exposición, al menos 25% provenían de equipos que utilizan combustible y artefactos domésticos como calderas y estufas, y la mayoría del resto fueron posibles exposiciones a monóxido de carbono a causa de un incendio.

El monóxido de carbono es un subproducto natural de la combustión y se emite cada vez que se quema combustible para calefacción, gas natural, gasolina, madera y otros materiales combustibles. Si los artefactos y equipos no se mantienen correctamente, el gas de monóxido de carbono puede escapar hacia los espacios habitacionales a través de fugas en las chimeneas, conductos y otras partes del edificio. Por ello, es importante que las calderas, los calentadores de agua y otros equipos que utilizan combustible se mantengan y ventilen de manera adecuada. Esto mantendrá el monóxido de carbono fuera de los hogares. También se puede producir una exposición peligrosa al monóxido de carbono por el uso en interiores de estufas a gas para calefacción, o generadores o calentadores a gas portátiles.

“A medida que las temperaturas bajan, es importante que los residentes de Nueva York soliciten a un profesional que inspeccione sus sistemas de calefacción para cerciorarse de que estén funcionando correctamente”, señaló el Comisionado del DEP, Carter Strickland. “Es posible que no pueda detectar que un sistema de calefacción no funciona correctamente, lo cual puede representar un riesgo para la salud de los ocupantes del edificio, y las operaciones de ajuste de las calderas pueden reducir las emisiones de contaminantes del exterior del edificio y permitirles ahorrar miles de dólares al año en combustible a los propietarios”.

La Ciudad de Nueva York cuenta con leyes para proteger a las personas contra una intoxicación con monóxido de carbono, y tanto los arrendadores como los inquilinos tienen la responsabilidad de ayudar a proteger a los residentes de Nueva York contra la exposición al monóxido de carbono. Los propietarios de edificios residenciales deben proporcionar a los inquilinos detectores de monóxido de carbono aprobados. La ley también exige que los propietarios de edificios cambien todos los detectores existentes al final de su ciclo de vida útil (generalmente 5 a 7 años), de acuerdo con las instrucciones del fabricante.

Las responsabilidades de los propietarios de edificios incluyen:
  • Instalar un detector de monóxido de carbono en cada unidad ocupada por un inquilino. Obtenga más información acerca de las leyes sobre detectores de monóxido de carbono de NYC.
  • Reemplazar los detectores de monóxido de carbono cada cinco a siete años, de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
  • Realizar mantenimiento a los equipos que utilizan combustible, como hornos, calderas, estufas y calentadores de agua.
  • Mantener las chimeneas y los conductos limpios, y hacer mantenimiento a los tubos de escape de la chimenea
  • Proporcionar calefacción a todas las unidades residenciales entre el 1 de octubre y 31 de mayo.
  • Los propietarios de edificios grandes deben inscribir las calderas ante el DEP y renovar la inscripción cada tres años.
Las responsabilidades del inquilino incluyen:
  • Mantener todos los detectores de monóxido de carbono en buen estado y probarlos al menos una vez al mes.
  • Reemplazar las baterías en un detector de monóxido de carbono dos veces al año, en la primavera y en el otoño, cuando se cambian los relojes al horario de verano, o cuando hay una señal de batería baja. Incluso si su detector utiliza electricidad, es necesario contar con una batería de respaldo en caso de que haya un corte de energía.
  • Nunca utilizar un horno o una estufa a gas para calefaccionar su hogar.
  • Nunca usar un calentador ambiental a queroseno o propano, parrilla de carbón o generador en el interior o cerca de la casa.

Si un detector de monóxido de carbono se activa en su hogar, llame al 911, abra rápidamente una ventana cercana y salga de inmediato al aire fresco.

Para obtener más información sobre el monóxido de carbono, llame al 311 o visite Carbon Monoxide Webpage.

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