22 de enero de 2013 – El Departamento de Salud estableció un formulario de consentimiento escrito que un mohelim (rabino) y otros que realizan la succión oral directa como parte del rito judío de circuncisión, deben obtener de los padres. La nueva regla es parte de la gestión continua del Departamento para dar a conocer a los padres sobre el riesgo que corren los bebés de contraer herpes como resultado de este método.
En septiembre de 2012, la Ciudad aprobó una nueva regulación que requiere consentimiento, pero el cumplimiento de esta regulación fue suspendida debido a una acción legal pendiente. Un juez de la corte federal dictó que la Ciudad ahora puede hacer cumplir la regulación.
“La obligación más grande de la Ciudad es proteger a sus niños. Es importante que los padres conozcan los riesgos asociados con el procedimiento”, dijo el comisionado de salud, Dr. Thomas Farley. “Los padres que piensen realizar este rito judío de circuncisión necesitan saber que la circuncisión solo debe realizarse bajo condiciones estériles, como cualquier otro procedimiento que produce heridas abiertas, ya sea mediante un mohelim o profesionales médicos, y que la succión oral directa representa un riesgo grave de infección con el virus del herpes”.
Las investigaciones del Departamento de Salud en recién nacidos con el virus de herpes entre el 2000 al 2012 han demostrado que 12 bebés contrajeron el virus de herpes cuando el mohelim, o los circuncisores del rito, colocaron sus bocas directamente en la herida de circuncisión para extraer sangre de la herida de la circuncisión. Once de estos bebés fueron hospitalizados, por lo menos dos desarrollaron daño cerebral, y dos murieron.
El formulario está disponible en el sitio web del Departamento de Salud. Hospitales y proveedores de atención médica han recibido información sobre el reglamento el cual ellos pueden ofrecer a los padres.