8 de noviembre de 2010 – El Departamento de Salud develó hoy una nueva campaña para instar a los consumidores a comparar etiquetas y elegir los alimentos con menos sodio. El sodio en la sal es un contribuidor significativo en la presión arterial elevada, lo que puede resultar en un ataque cardíaco, derrame cerebral, y otras enfermedades cardiovasculares. En conjunto, estas afecciones son las causas principales de muertes prevenibles del país, resultando en 23,000 muertes cada año solo en la Ciudad de Nueva York y más de 800,000 en todo el país. La nueva campaña de educación pública del organismo, que incluye carteles en el sistema de tren metropolitano y un Boletín de Salud multilingüe, a partir de hoy durará dos meses.
La campaña muestra imágenes de alimentos que se compran frecuentemente – una lata de sopa y comidas congeladas – con sal explotando de sus envases. La imagen sirve como un recordatorio crudo que, aunque el alimento no sepa salado, “Muchos alimentos contienen mucha más sal de lo que usted piensa”. La mayoría de las personas no deben de consumir más de 1,500 mg de sodio por día. Algunos alimentos contienen demasiado sodio en una porción solamente y los niveles de sal pueden variar drásticamente entre los productos más populares en la misma categoría de alimentos, tales como aderezo para ensaladas o verduras enlatadas. Los nuevos anuncios instan a los consumidores a comparar las etiquetas y optar por los alimentos con menos sodio.
“El exceso de sodio aumenta en gran medida el riesgo de desarrollar hipertensión, lo que puede llevar a una enfermedad cardiaca y a un derrame cerebral”, dijo el Dr. Thomas Farley, comisionado del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York. “Aunque los consumidores siempre pueden agregar sal a los alimentos a su gusto, ellos no pueden la pueden sacar. Esta campaña está dirigida a educar a que los consumidores presten atención a la cantidad de sal en los alimentos que compran. Esperamos que al aumentar el conocimiento público sobre cuánta sal hay en los alimentos, podamos ayudar a los consumidores a estar mejor equipados para leer las etiquetas y elegir sabiamente. En combinación con nuestra gestión a nivel nacional para lograr que la industria reduzca poco a poco el exceso de sal que agregan en nuestros alimentos envasados, los consumidores tendrán una mayor opción de productos más saludables y a la larga podrán tener éxito reduciendo el riesgo de enfermedades cardiacas y derrames cerebrales”.
En los niveles actuales, la sal en las dietas de los estadounidenses presenta riesgos de salud para las personas con presión arterial normal, y es aún más peligrosa para los 1.5 millones de neoyorquinos con presión arterial elevada. Solo el 11 por ciento del sodio en nuestras dietas proviene de nuestros propios saleros; se agrega casi el 80 por ciento a los alimentos antes de comprarlos en las tiendas y los restaurantes. Los alimentos salados no siempre saben así, por lo que cuando esté en el supermercado, compare la cantidad de sodio en las diferentes marcas antes de comprar.
Para mantener el exceso de sal fuera de sus carritos de compra, usted debe revisar los siguientes consejos fáciles de implementar:
- En el supermercado, siempre lea y compare las etiquetas de Información Nutricional en la parte posterior de los paquetes.
- El sodio en los alimentos puede variar en gran medida, ¡incluso entre dos marcas del mismo producto! Por ejemplo, en el estante de una tienda usted puede hallar sopas con sodio desde 280 mg a 980 mg por porción. Mientras que 480 mg de sodio por porción puede ser mejor una mejor elección para sopa, eso es demasiado sodio para una porción de pan.
- Siempre mire la cantidad de sodio en la etiqueta antes de que realice la compra. Compare productos similares y elija el que tenga menos sodio.
- Estos son algunos ejemplos de la variedad de sodio en alimentos comunes. El comparar las etiquetas y elegir los productos con menos contenido puede ayudarle a evitar mucho consumo de sodio.
| Articulo |
Tamaño de Porción |
Registro de
Sodio (mg)(mg)
por porción* |
|
Sopa enlatada
|
1 taza
|
50–950
|
|
Verduras enaltadas
|
1/2 taza
|
10–550
|
|
Rodaja de pan
|
1 porción
|
100–240
|
|
Pizza de queso congelada
|
1 rebanada
|
510–1090
|
|
Comidas congeladas
|
6–10 onzas
|
330–1130
|
|
Jugo de tomate
|
8 onzas
|
140–680
|
|
Aderezo para ensalada
|
2 cucharadas
|
80–620
|
|
Salsa
|
2 cucharadas
|
90–250
|
|
Papitas fritas
|
1 onza
|
10–380
|
|
Pretzels
|
1 onza
|
50–610
|
* Los tamaños pueden variar, basado en disponibilidad del producto.
- Asegúrese de leer el tamaño de porción, el número de porciones por envase, y tenga en mente cuanto piensa consumir. Por ejemplo, aunque una porción sencilla de pan no tiene una gran cantidad de sal, ya que comemos tanto diariamente, el pan es el contribuidor más grande de sal en nuestra dieta. Elija pan con menos sodio.
- Los alimentos procesados comercializados como “saludables” pueden contener mucho sodio. Los artículos enlatados como las habichuelas y el caldo de sopa pueden ser muy altos en sal. Opte por las versiones “bajo en sodio” o “sin sal agregada”.
- Cuando sea posible, elija los alimentos frescos, como las verduras y aves sin adobo, ya que son naturalmente más bajas en sal que los alimentos procesados.
- Cuando compre carne cruda, como pechuga de pollo, lea las etiquetas; a menudo puede contener sal agregada.
Esta campaña es respaldada en parte bajo un acuerdo de cooperación financiado por la oficina de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (DCD, en inglés), el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Para más información sobre esta y otras iniciativas, por favor visite nyc.gov.
###