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Comunicado de Prensa # 041-10
miercoles 25 de agosto de 2010

CONTACTO PARA LOS MEDIOS: (212) 788-5290
Susan Craig/Celina De Leon (pressoffice@health.nyc.gov)



Un nuevo informe detalla la salud de los hombres en la Ciudad de Nueva York, destaca la posibilidad de mejorarla

Las enfermedades cardiacas contribuyen a la brecha de longevidad entre los hombres y las mujeres de la ciudad

25 de agosto de 2010 – La expectativa de vida para los neoyorquinos está en el nivel más alto en la historia.  Los residentes de la Ciudad nacidos en 2007 pueden esperar vivir un promedio de 79.4 años – un aumento de casi 5 meses desde 2006.  Sin embargo los hombres continúan muriendo seis años más jóvenes que las mujeres – a los 76 años versus 82 años – y más de un tercio de las muertes entre los hombres de la Ciudad de Nueva York ocurren antes de los 65 años de edad.  Un nuevo informe del Departamento de Salud, Men’s Health in New York City (La Salud de los Hombres en la Ciudad de Nueva York), señala a la enfermedad del corazón y la violencia como los factores principales en esta brecha de longevidad.  El informe, disponible en nyc.gov/health, describe las causas más comunes de muerte, y además ofrece recomendaciones para mejorar la salud, seguridad y periodo de vida de los hombres.

“Factores complejos contribuyen a una expectativa de vida de los hombres más corta y a tasas de mortalidad más altas, pero muchas muertes prematuras son prevenibles”, dijo el Dr. Thomas Farley, comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York.  “El Departamento de Salud está trabajando para mejorar la salud y el bienestar de los hombres.  Los comportamientos más saludables como el dejar de fumar, el ejercicio y el comer saludable pueden prevenir enfermedades del corazón y el cáncer – y las acciones para prevenir la violencia pueden ayudar a salvar vidas”.

En la Ciudad de Nueva York, los hombres tienen 65% de probabilidades más que las mujeres de morir entre las edades de 35 y 64, mayormente por sus tasas de mortalidad más elevadas debido a enfermedades del corazón.  Más de 1 millón de los 1.5 millones de hombres en este grupo de edades están sobrepeso (46%) o son obesos (25%) – condiciones que aumentan el riesgo de enfermedad del corazón.  Además, la gran mayoría (93%) reportan comer menos de las cinco porciones diarias de frutas o vegetales recomendadas, y uno de cada seis reporta fumar (18%).  Muchos hombres también enfrentan barretas para recibir cuidado médico preventivo, el 24% cuentan o no cuentan con seguro pero no tienen un proveedor médico regular.  Solo el 18% de las mujeres enfrentan estas barreras.

La brecha entre géneros es igual de sorprendente entre los adultos jóvenes.  El informe muestra que los hombres de 18 a 34 anos de edad mueren a un nivel más del doble que las mujeres en la Ciudad de Nueva York.  Durante las últimas dos décadas, los homicidios cayeron notablemente en Nueva York, sin embargo sigue siendo la causa principal de muerte en este grupo – cobrando las vidas de cerca de 260 hombres jóvenes cada año en 2006, 2007 y 2008.  En la mayoría de estos casos, los hombres jóvenes fueron los autores al igual que las victimas, indicando que las gestiones para prevenir la violencia deben centrarse en este grupo.

Los factores contribuyentes al exceso de mortalidad de los hombres varían por vecindario ampliamente.  Entre los hombres mayores de 35 a 64 años, las tasas más altas de hospitalización prevenible por enfermedad del corazón se dieron en los vecindarios de Williamsburg y Bushwick en Brooklyn, junto con las áreas de Crotona, Tremont, Highbridge y Morrisania del Bronx.  Las muertes violentas siguen un patrón similar.  Para los hombres de 18 a 34 años de edad, el estudio halló la tasa más alta de homicidios en los vecindarios de Hunts Point y Mott Haven del Bronx y los vecindarios de Bedford-Stuyvesant, Crown Heights y East New York de Brooklyn.  Los hombres jóvenes también tuvieron más probabilidad de ser hospitalizados por agresiones no fatales en estas áreas, donde más del 30% de los residentes viven en la pobreza.  La pobreza afecta a la salud mediante varios canales, aumentando el estrés y limitando el acceso a la atención médica, las oportunidades económicas y la buena nutrición de las personas.

Mejorar la salud y la longevidad de los hombres requerirá una acción determinada, por parte de las personas y las comunidades.  Estos son algunos de los pasos que recomienda el informe:

  • Realizar por lo menos 30 minutos de actividad física moderada-intensa la mayoría de los días.  Use las escaleras, viaje en bicicleta al trabajo, o bájese del metro una parada antes y camine el resto de su viaje.


  • Hacer cambios pequeños, los cambios saludables a su dieta alimenticia:  comer más frutas y verduras, elegir alimentos bajos en sodio, y sustituir las bebidas azucaradas por el agua o seltzer.


  • Limitar el consumo de alcohol.  Beber más de dos tragos por día aumenta el riesgo en los hombres de enfermedad del corazón, la violencia, lesiones, y otros problemas de salud.


  • Si fuma, déjelo.  Si tiene problemas para dejarlo, hable con su proveedor de atención médica acerca de las opciones.


  • Lamar al 311 para más información acerca de problemas de alcohol, dejar de fumar, o para hallar un médico.


  • Los hombres adultos deben hacerse una prueba para la presión sanguínea alta por lo menos cada dos años y los hombres de 35 o más una para el colesterol por lo menos cada cinco años.  Igualmente de importante, deben tomar los medicamentos diariamente si lo recomienda un proveedor de atención médica.


  • Los grupos comunitarios pueden hacer participe a los hombres jóvenes y a los niños, especialmente los de vecindarios con altos índices de homicidio o agresión, de actividades que promueven la no violencia y el bienestar. 


  • Los profesionales de la salud pueden trabajar con todos los pacientes, en particular los hombres, a fin de desanimar el fumar y promover la actividad física y la alimentación saludable.


  • Los proveedores de atención médica deben también observar muy de cerca los factores de riesgo de los hombres para enfermedades cardiovasculares, realizándoles pruebas regularmente para la presión sanguínea alta y el colesterol alto, y recomendar medidas de prevención según se necesiten.  Los registros electrónicos de salud pueden ayudar a monitorear la presión sanguínea y el colesterol y generar recordatorios de cuidado preventivo para todos los pacientes.  Para más información, los proveedores pueden visitar nyc.gov/html/doh/downloads/pdf/chi/chi26-1.pdf

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