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PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
Comunicado de Prensa # 039-10
martes 17 de agosto de 2010

CONTACTO PARA LOS MEDIOS: (212) 788-5290
Susan Craig/Zoe Tobin: PressOffice@health.nyc.gov


El informe de la calidad del aire durante el verano relaciona al tránsito denso con los niveles más altos de contaminación en varios vecindarios de la Ciudad de Nueva York

Los mayores responsables se concentran en las áreas densamente pobladas; los vecindarios suburbanos en dirección del viento de las emisiones altas tienen los niveles de ozono más elevados.

17 de agosto de 2010 – El Departamento de Salud y Salud Mental (DOHMH, en inglés) informó hoy que en los vecindarios de la ciudad de Nueva York la calidad del aire varia ampliamente durante los meses de verano.  Un nuevo informe del Estudio del Aire en las Comunidades de la Ciudad de Nueva York (NYCCAS, en inglés) muestra que cuatro contaminantes están densamente concentrados en áreas de más tránsito como Midtown y el Bajo Manhattan, así como partes del Bronx, Brooklyn, Queens y Staten Island que se extienden a lo largo de las concurridas autopistas.  El informe – resultados de la observación durante el verano de 2009 – es el primer análisis completo municipal de la calidad del aire en el verano a nivel de las calles.  Otro informe reciente del NYCCAS identificó al consumo de petróleo como un mayor contribuyente a la contaminación durante el invierno, pero el nuevo informe señala al tránsito vehicular como una fuente local clave de contaminación a nivel de las calles durante el verano.

Particulate matterLos hallazgos muestran que los niveles de contaminación de partículas finas en el verano, también conocida como PM2.5, varían dos veces o más en todos los vecindarios de la Ciudad de Nueva York – al igual que las concentraciones de carbono elemental, oxido nítrico, dióxido de nitrógeno y ozono.  La mayoría de los contaminantes principales en el verano están concentrados en áreas densamente pobladas, donde el tránsito es más congestionado y donde se utiliza más combustible para cocinar y calentar agua.  El estudio halló que las áreas con mayor densidad de tránsito tenia una concentración de oxido nítrico tres veces mayor, y el doble de concentración de dióxido de nitrógeno, al igual que las áreas con menos densidad de tránsito.  El PM2.5 sigue un patrón similar.

Pero el ozono es diferente.  Los resultados de ozono de las reacciones químicas entre otros contaminantes, como el dióxido de nitrógeno, en presencia de luz solar.  Pero los mismos contaminantes que generan el ozono pueden eliminarlo del aire en una reacción conocida como neutralizante.  Como resultado, los centros urbanos con niveles de emisión de tránsito elevado tienden a tener menos ozono que las áreas en dirección del viento.  El estudio halló que las concentraciones de ozono fueron mayores en lugares suburbanos en dirección del viento, como las Rockaways y el área más baja de Staten Island.

“Es importante recordar que todos los neoyorquinos tienen interés en mejorar la calidad del aire local”, dijo el Dr. Thomas Farley, comisionado del DOHMH.  “La exposición a los contaminantes evaluados en este informe pueden causar serios problemas de salud, incluso enfermedades cardiovasculares y pulmonares, y la muerte prematura.  Este estudio reitera la necesidad de cambiar a vehículos con más eficiencia de combustible, reducir el tránsito vehicular y aumentar el uso del transporte público.  Debemos también seguir las gestiones para hacer a la ciudad un lugar aun más fácil y seguro para caminar y montar bicicleta.  Además de aumentar la actividad física, estas formas activas de transporte ayudan a proteger el aire que respiramos”.

Los contaminantes de partículas finas medidos en este informe pueden penetrar en lo profundo de los pulmones, causando inflamación de las vías respiratorias, agravando las enfermedades pulmonares y cardiacas.  En un estudio nacional publicado el año pasado, investigadores hallaron que los residentes en ciudades con altos niveles de PM2.5 tenían un índice de expectativa de vida menor.  Por el contrario, las ciudades que lograron una reducción mayor en la contaminación de PM2.5 durante los años ’80 y ’90 disfrutaron mayores logros en la expectativa de vida.  Las personas mayores y los niños jóvenes pueden ser especialmente vulnerables a la contaminación del aire, pero afecta a todos.

“Los diseños de la calle que mejoran la seguridad y reducen la congestión edifican a un Nueva York más saludable”, dijo Janette Sadik-Khan, comisionada del Departamento de Transporte (DOT, en inglés).  “Mediante proyectos para reducir el tráfico, carriles exclusivos para autobuses y más espacio para caminar y pasear en bicicleta, estamos transformando nuestras calles en espacios habitables donde los neoyorquinos puedan estar más activos al aire libre”.

“El informe NYCCAS recalca la necesidad de hacer a nuestros edificios más eficientes y reducir las emisiones vehiculares, dos metas principales del PlaNYC, el plan integral de la ciudad para crear un Nueva York más verde y mejor”, dijo Adam Freed, director interino de la Oficina de la Almadía para Planificación y Sustentabilidad.  “El informe reciente también demuestra que la congestión de tránsito en los principales distritos comerciales locales tiene un impacto en la calidad del aire en toda la ciudad y debe ser visto como un problema de toda la ciudad”.

El informe, disponible en nyc.gov/health, sugiere que la reducción de emisiones – al ampliar las opciones de transporte público y continuar las gestiones para facilitar el caminar y el ciclismo – es la clave para lograr los objetivos de aire limpio en la Ciudad de Nueva York.

Acerca del Estudio del Aire en las Comunidades de la Ciudad de Nueva York

En 2007, el primer plan integral de sustentabilidad de la Ciudad de Nueva York, PlaNYC, estableció una variedad de iniciativas a fin de mejorar la calidad del aire local.  Como parte del PlaNYC, el Estudio del Aire en las Comunidades de la Ciudad investiga cómo varían los contaminantes perjudiciales en los vecindarios de la Ciudad de Nueva York.  Lanzado en diciembre de 2008, el NYCCAS está recaudando muestras de aire en 150 lugares a nivel de las calles en cada una de las estaciones para ayudar a informar acerca de las gestiones para mejorar la calidad del aire de la ciudad.

La data del estudio ayudará a las iniciativas de la calidad del aire en la próxima edición del PlaNYC, que se publicará en 2011.  La segunda fase de la planificación sostenible de la Ciudad de Nueva York, así como el PlaNYC, incorporará a la comunidad para desarrollar estas iniciativas.  Para más información acerca de otras iniciativas de calidad del aire en la Ciudad de Nueva York, visite www.nyc.gov.

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