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PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
Comunicado de Prensa # 002-10
lunes 11 de enero de 2010

CONTACTO PARA LOS MEDIOS: (212) 788-5290
Jessica Scaperotti/Celina De Leon: PressOffice@health.nyc.gov


El Departamento de Salud y Salud Mental anuncia los objetivos propuestos para la reducción voluntaria de sal en los alimentos envasados y de restaurantes

Los puntos de referencia para distintas categorías de alimentos reflejan los meses de consulta entre los especialistas de salud y los líderes del sector. Una asociación dirigida por la Ciudad de Nueva York podría tener un impacto nacional en los próximos cinco años.

11 de enero de 2010 – La Iniciativa Nacional para la Reducción de Sal (The National Salt Reduction Initiative), una asociación de ciudades, estados y organizaciones nacionales de la salud dirigida por la Ciudad de Nueva York, dio a conocer hoy sus objetivos propuestos para guiar la reducción voluntaria de los niveles de sal en los alimentos envasados y de restaurantes. Los estadounidenses consumen aproximadamente el doble del límite de sal recomendado por día, en formas que ellos no pueden controlar por sí mismos. Estocausa presión arterial alta generalizada y pone a millones de personas en riesgo de tener ataques cardíacos y derrames cerebrales. Sólo el 11% del sodio de las dietas de los estadounidenses proviene de sus propios saleros, y aproximadamente el 80% se agrega a los alimentos antes de que se vendan. Después de un año de consultas técnicas con los líderes de la industria alimenticia, la Iniciativa Nacional para la Reducción de Sal ha desarrollado objetivos específicos para ayudar a las empresas a reducir los niveles de sal en 61 categorías de alimentos envasados y 25 clases de comidas de restaurantes. Algunos productos conocidos ya cumplen con estos objetivos, lo que constituye un indicio claro de que las empresas alimenticias pueden reducir de manera considerable los niveles de sodio mientras ofrecen alimentos que los consumidores disfrutan.

El Departamento de Salud y Salud Mental solicitará comentarios adicionales sobre los objetivos este mes, y la iniciativa adoptará objetivos definitivos esta primavera.

El objetivo principal de la iniciativa es reducir el contenido de sal en los alimentos envasados y de restaurantes en un 25% en un período de cinco años, un logro que reduciría el consumo de sal del país en un 20% y evitaría miles de muertes prematuras. El sodio en la sal es el factor principal que contribuye a una presión arterial alta, que a su vez provoca ataques cardíacos y derrames cerebrales, las causas principales de muerte en el país que se pueden prevenir. Estas afecciones causan 23,000 muertes cada año sólo en la Ciudad de Nueva York (más de 800,000 en todo el país) y los estadounidenses deben pagar miles de millones en gastos de atención de la salud.

“Los consumidores siempre pueden agregar sal a las comidas, pero no se la pueden quitar”, señaló el Dr. Thomas Farley, Comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York, y agregó: “En los niveles actuales, la sal en nuestras dietas pone en riesgo la salud de las personas que tienen una presión arterial normal y es aún más riesgosa para el millón y medio de neoyorquinos que tienen presión arterial alta. Si podemos reducir los niveles de sodio en los alimentos envasados y de restaurantes, les daremos a los consumidores más opciones en cuanto a la cantidad de sal que consumen, y reduciremos el riesgo de que tengan enfermedades cardíacas y derrames cerebrales en el proceso”.

Una vez logrados, los objetivos proporcionarán un marco global para reducir el contenido de sodio en el suministro de alimentos del país, y también proporcionarán una forma de monitorear el progreso. La iniciativa incluye objetivos de dos y cuatro años para cada categoría de alimentos, y deja un amplio espacio para las variedades dentro de cada categoría. Si una empresa se compromete a cumplir el objetivo de sodio en una categoría específica de alimentos, el objetivo se aplicará a todos los alimentos en dicha categoría, no a cada producto individual. Una empresa que vende tres tipos de galletas saladas igualmente conocidas podría conservar un tipo de galletas muy saladas si toda su variedad de galletas cumple con el objetivo para este tipo

de alimentos. Los objetivos se calculan en miligramos de sodio por 100 gramos de galletas. Los objetivos propuestos figuran en nyc.gov/health/salt.

Hasta el 1 de febrero, el Departamento de Salud y Salud Mental solicitará comentarios adicionales de la industria alimenticia, especialmente de aquellas empresas que todavía no han participado en el proceso de fijación de objetivos, además de las organizaciones de consumo y otras partes interesadas.

El límite diario recomendado de consumo de sodio es de 1,500 mg para la mayoría de los adultos (incluidos todos los afroamericanos o personas mayores de 40 años) y de 2,300 mg para las demás personas. Algunos productos alimenticios, como los sándwiches de embutidos, contienen esa cantidad de sodio en una sola porción. Sin embargo, gran parte de la sal en las dietas de los estadounidenses proviene del pan, los panecillos (muffins) y otros alimentos que no tienen sabor a sal. Los niveles de sal pueden variar radicalmente entre los productos conocidos en la misma categoría, como los cereales del desayuno, lo que indica que los niveles bajos son técnicamente posibles y comercialmente viables.

Otros países ya están reduciendo los niveles de sal en los alimentos envasados y de restaurantes. En el Reino Unido, una colaboración similar entre la industria alimenticia y el gobierno ya ha logrado reducciones de sal del 40% o más en algunos productos alimenticios, con el objetivo general de reducir el contenido de sal en un tercio en los alimentos procesados y de restaurantes en 2010. Canadá también está abordando el tema y Australia, Finlandia, Irlanda y Nueva Zelanda han lanzado iniciativas de gran escala a nivel nacional para ayudar a reducir el contenido de sal en sus alimentos. 

Las organizaciones de salud nacionales e internacionales han revisado los objetivos propuestos y ahora están apoyando la iniciativa. “La Asociación Americana del Corazón elogia los esfuerzos de la Iniciativa Nacional para la Reducción de Sal por continuar con este esfuerzo centrado cuidadosamente en la reducción del sodio en los alimentos preparados”, informó el Dr. Clyde Yancy, presidente de la asociación. “La Asociación Americana del Corazón reconoce el beneficio potencial que representa la reducción del consumo de sodio para muchos estadounidenses. Consumir demasiado sodio está relacionado con la presión arterial alta, un factor de riesgo de ataques cardíacos y derrames cerebrales. Reducir el contenido de sodio en los alimentos procesados, que representan el mayor consumo de sodio en los Estados Unidos, podría disminuir significativamente los riegos de enfermedades cardiovasculares, que siguen siendo las causas principales de muerte en el país.”

El Dr. J. James Rohack, presidente de la Asociación Médica Americana (American Medical Association, AMA), señaló: “El exceso de sodio aumenta en gran medida la posibilidad de desarrollar hipertensión, enfermedades cardíacas y derrame cerebral. La AMA ha apoyado durante mucho tiempo la reducción del contenido de sodio en los alimentos procesados, de restaurantes y la comida rápida como un medio para disminuir el consumo de sodio y reducir el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares entre los estadounidenses”.

La Iniciativa Nacional para la Reducción de Sal recibió un gran apoyo de filántropos y donantes, incluida la Fundación W. K. Kellogg (W. K. Kellog Foundation). Los fondos para la evaluación del consumo de sal en la población fueron proporcionados por la Fundación de Robert Wood Johnson (Robert Wood Johnson Foundation), la Fundación de Salud del Estado de Nueva York (New York State Health Foundation), la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud del Condado y de la Ciudad (National Association of County & City Health Officials) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention), un organismo federal.

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