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PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
Comunicado de Prensa # 076-08
martes 30 de diciembre de 2008

CONTACTO: (212) 788-5290
Jessica Scaperotti/Sara Markt (pressoffice@health.nyc.gov)



Un estudio nuevo revela grandes brechas en el tratamiento de la diabetes en la Ciudad de Nueva York

Más del 90% de los neoyorquinos a quienes ya se les diagnosticó diabetes corre el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral; uno de cada cuatro adultos en la Ciudad de Nueva York tiene un alto riesgo de desarrollar diabetes

30 de diciembre de 2008 – Un nuevo estudio del Departamento de Salud y Salud Mental revela enormes brechas en la atención que reciben los neoyorquinos con diabetes. La presión arterial y el colesterol altos representan peligros extremos para los pacientes con diabetes debido a que aumentan el riesgo de sufrir ataques cardíacos y derrames cerebrales. El tratamiento de estas condiciones médicas puede evitar que las personas con diabetes tengan complicaciones y una muerte precoz. Pero según el nuevo estudio divulgado en línea esta semana, en la publicación Diabetes Care, menos del 10% de los neoyorquinos con diabetes controla completamente su estado de salud. Más del 90% de estas personas presenta presión arterial, colesterol o azúcar en la sangre altos, lo cual los hace más propensos a sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales y otras complicaciones. 

El nuevo estudio también revela otros hallazgos preocupantes. A unos 500,000 adultos de la Ciudad de Nueva York se les ha diagnosticado diabetes; 200,000 más tienen la afección sin saberlo. Además, el nuevo estudio sugiere que 1.4 millones de neoyorquinos que no tienen diabetes presentan niveles de azúcar en la sangre lo suficientemente altos como para exponerlos a un alto riesgo de desarrollar esta enfermedad. Este alto índice de “prediabetes” pronostica una enorme ola de futuras enfermedades.

“La diabetes continúa asediando a nuestra ciudad”, dijo el Dr. Thomas R. Frieden, Comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York. “Los cientos de miles de neoyorquinos con diabetes cuya presión arterial, colesterol o azúcar en la sangre no están bajo control corren el riesgo de sufrir consecuencias devastadoras, entre ellas, ataques cardíacos, derrames cerebrales, ceguera, insuficiencias renales y amputaciones”.

La Ciudad de Nueva York, al igual que muchas comunidades urbanas, presenta una concentración de pobreza más alta que el resto de la nación. La ciudad también presenta una mayor diversidad racial/étnica, lo que representa una mayor proporción de personas con alto riesgo de desarrollar diabetes. El estudio del Departamento de Salud y Salud Mental reveló que los adultos que ganan menos de $20,000 al año tenían casi el doble de probabilidad de desarrollar diabetes que los adultos con ingresos más altos (15.7% contra 8.9%). Los neoyorquinos afroamericanos tenían índices más altos que los blancos (14.5% contra 10.7%). Y los neoyorquinos asiáticos tenían los índices más altos de diabetes (16.1%) y de prediabetes (32.4%), a pesar de tener índices más bajos de sobrepeso (según el índice de masa corporal).

La diabetes se ha convertido en una epidemia durante las últimas dos décadas. Las tasas de obesidad en aumento y la inactividad física han contribuido a este fenómeno. Más del 80% de las personas con diabetes en la Ciudad de Nueva York tiene sobrepeso o son obesos. Para revertir la epidemia de

obesidad se debe actuar en diferentes planos, entre ellos, en la reducción del consumo de refrescos y otras bebidas azucaradas, un factor principal que contribuye al aumento de peso y al creciente problema de la diabetes. En un estudio publicado la primavera pasada en el Journal of Urban Health, los investigadores del Departamento de Salud y Salud Mental informaron que el 27% de los adultos de la Ciudad de Nueva York consume uno o más refrescos azucarados al día. Los consumidores frecuentes de refrescos beben un promedio de casi dos latas (ó 300 calorías adicionales) todos los días. Los mayores consumidores de refrescos eran neoyorquinos afroamericanos y latinos, personas sin educación universitaria, y aquellas provenientes de hogares de bajos ingresos (las mismas personas que presentan un mayor riesgo de desarrollar diabetes).

Conozca su APCT

Para los pacientes con diabetes, controlar su APCT, es decir, el A1C (azúcar en la sangre), la presión arterial, el colesterol y el tabaquismo, es fundamental para mantenerse saludables. Sin embargo, el nuevo estudio, basado en datos obtenidos en la Encuesta de Salud y Nutrición de la Ciudad de Nueva York de 2004, reveló que la mitad de las personas a quienes se les había diagnosticado diabetes tenían una presión arterial alta y casi dos tercios de ellas presentaban colesterol alto. A muchas no se les había recetado medicamentos para ninguna de las condiciones médicas, y sólo el 12% de ellas eran dependientes de la insulina (comparado con el 23% a nivel nacional). Esta falta de tratamiento sugiere que muchas instituciones médicas de la Ciudad de Nueva York no están cumpliendo con los estándares nacionales reconocidos para tratar la diabetes.

“En la lucha contra la diabetes, las buenas noticias son que podemos prevenirla y manejarla”, afirmó Lorna Thorpe, Comisionada Adjunta de la División de Epidemiología del Departamento de Salud y Salud Mental. “Al implementar cambios en el estilo de vida, como comer bien, realizar más actividad física y evitar el consumo de bebidas azucaradas, las personas con riesgo de desarrollar diabetes pueden prevenirla. Las personas con diabetes pueden vivir vidas más largas y saludables al conocer y controlar su APCT a través de estos cambios en el estilo de vida y un tratamiento médico adecuado”.

El nuevo estudio hace énfasis en la necesidad de crear entornos que fomenten una alimentación saludable y que motiven la actividad física. La enfermedad crónica es común en ambientes donde abunda la comida chatarra, escasean los productos frescos, y faltan oportunidades para realizar actividades físicas. Por el contrario, los ambientes que fomentan el ejercicio, ponen freno al tabaquismo y brindan mejores opciones alimenticias que pueden mejorar la salud de las personas. Se ha demostrado que los programas de actividad física y nutrición reducen en un 60% el paso a la diabetes en aquellas personas con mayor riesgo.  La Ciudad de Nueva York ha lanzado numerosas iniciativas (desde aumentar el impuesto al tabaco hasta publicar información importante sobre las calorías en lugares visibles) para facilitar la toma de decisiones más saludables.

Sobre la encuesta

En el año 2004, la Ciudad de Nueva York implementó su primera Encuesta de Examen de Salud y Nutrición (Health and Nutrition Examination Survey, HANES) a nivel de la comunidad. A partir de junio hasta diciembre de 2004, se realizó una encuesta entre una muestra representativa de la población de residentes adultos en la ciudad de Nueva York no institucionalizados, de 20 años en adelante.  Esta muestra de residentes adultos fue sometida a una entrevista de salud detallada y a un breve examen físico.  Durante las entrevistas, el Departamento de Salud y Salud Mental determinó los casos de diabetes previamente diagnosticados. Luego, los investigadores midieron la glucosa en plasma en ayunas en una muestra de probabilidad de los adultos de la Ciudad de Nueva York para evaluar la prevalencia de la diabetes no diagnosticada y de la prediabetes. El estudio completo de la diabetes se encuentra disponible en: http://care.diabetesjournals.org/

La encuesta le permitió al Departamento de Salud y Salud Mental averiguar cuántos neoyorquinos sufren afecciones básicas como diabetes, presión arterial alta, colesterol alto y depresión, y cómo enfocar mejor los recursos de salud de la Ciudad.

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