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Comunicado de Prensa # 074-07
lunes 27 de agosto de 2007

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(212) 788-5290
Geoffrey Cowley (gcowley@health.nyc.gov)
Celina De Leon (cdeleon@health.nyc.gov)


UNA ENCUESTA REVELA ALTOS ÍNDICES DE NUEVOS CASOS DE ASMA ENTRE TRABAJADORES DE RESCATE Y RECUPERACIÓN DEL WORLD TRADE CENTER (WTC)

Nuevos descubrimientos del Registro de Salud del World Trade Center indican que los respiradores ayudaron a reducir el riesgo de contraer asma

CIUDAD DE NUEVA YORK – 27 de agosto de 2007 – Descubrimientos dados a conocer hoy por el Departamento de Salud arrojaron nueva luz en los efectos para la salud producidos por la exposición al polvo y a escombros entre las personas que trabajaron en el desastre ocurrido en el World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. La información, obtenida del Registro de Salud del World Trade Center, muestra que el 3.6% de las 25,000 personas que trabajaron en el rescate y la recuperación inscritas en el Registro informan haber contraído asma después de trabajar en el lugar. El índice es 12 veces mayor de lo que normalmente se podría prever en la población adulta durante ese período. El informe se publicó hoy en la revista Environmental Health Perspectives y está disponible en línea en www.ehponline.org.

Las personas que trabajaron en el rescate y la recuperación son un subconjunto del total de 71,000 inscritos en el registro. Los resultados de la encuesta, realizada en 2003 y 2004, indicaron que llegar poco tiempo después de que se derrumbaran los edificios, o trabajar entre los escombros del WTC durante un largo tiempo, aumentó el riesgo de que estas personas se enfermaran de asma. Las personas que llegaron el 11 de septiembre de 2001 y trabajaron más de 90 días reportaron el índice más alto de nuevos casos de asma (7%).

Aunque el uso de respiradores aumentó a medida que avanzaba la limpieza, muchos trabajadores no usaron protección respiratoria al comienzo. Algunos respiradores pueden disminuir la exposición al polvo peligroso cuando se los usa correctamente, pero la encuesta no pudo distinguir entre diferentes tipos de máscaras o respiradores, ni pudo medir el uso correcto de éstos. Los trabajadores que los utilizaron el 11 y 12 de septiembre reportaron padecer de asma recientemente diagnosticada en índices menores (4.0% y 2.9%, respectivamente) que los que no los usaron (6.3% y 4.5%). Cuanto mayor haya sido el lapso sin usar máscaras o respiradores, mayor ha sido el riesgo, según indicó la encuesta. Los trabajadores que pasaron meses sin protección respiratoria informaron dos a tres veces más incidencia de asma que aquellos que usaron respiradores desde el comienzo. Aunque se demostró que los respiradores brindaban protección, todos los grupos de trabajadores, incluyendo aquellos que reportaron usar máscaras, tuvieron niveles elevados de asma diagnosticada recientemente.

“El polvo del derrumbe del World Trade Center parece haber tenido efectos importantes para la salud respiratoria, al menos para las personas que trabajaron en el lugar”, dijo el Dr. Thomas R. Frieden, Comisionado de Salud de la Ciudad de Nueva York. “Estos hallazgos reflejan la importancia fundamental de tener protección respiratoria adecuada para todos los trabajadores tan rápido como sea posible durante un desastre, y hacer todo lo posible para asegurarse de que los obreros la usen todo el tiempo. Los hechos del 11 de septiembre no tuvieron precedentes, y la urgencia de las operaciones de rescate junto con el esfuerzo físico prolongado realizado con la mayoría de los tipos de respiradores, hacen que no haya respuestas fáciles, aun en retrospectiva”.

Los trabajadores de rescate y recuperación eran un grupo diverso que incluía bomberos, agentes de policía, obreros de la construcción y voluntarios, entre otros. El estudio reveló que no había diferencias importantes entre personas de diferentes ocupaciones, pero los lugares donde estaban los trabajadores sí afectaron su riesgo. Los que quedaron atrapados en la nube de polvo o trabajaron en la pila de escombros reportaron que padecen de asma en índices más altos (4.9% y 4.5%, respectivamente), supuestamente porque inhalaron más polvo.

El asma se puede controlar con la atención y los medicamentos correctos. Los corticoides para inhalar son un tratamiento muy eficaz para las personas con síntomas frecuentes. Al conocer qué desencadena el asma y al desarrollar un plan para controlar la enfermedad, las personas pueden permanecer sanas para trabajar, ir a la escuela y realizar otras actividades. El Departamento de Salud colaboró con médicos clínicos de los Centros de Excelencia del WTC para elaborar y distribuir pautas de tratamiento para trastornos respiratorios relacionados con el WTC. Las pautas están disponibles en http://home2.nyc.gov/html/doh/downloads/pdf/chi/chi25-7.pdf.

Actualización de los esfuerzos para ampliar los conocimientos sobre las enfermedades relacionadas con el WTC

El Registro de Salud del World Trade Center, el mayor registro de salud pública en la historia de Estados Unidos, se inició en 2003 para realizar un seguimiento de la salud de las personas expuestas al derrumbe del World Trade Center y de aquellos que trabajaron en el lugar. El registro es producto de un esfuerzo de colaboración que incluye al Departamento de Salud y a la Agencia de Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades (Agency for Toxic Substances and Disease Registry, ATSDR) de los CDC, con financiación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Federal Emergency Management Agency, FEMA).

El Departamento de Salud ahora está encuestando nuevamente a los 71,000 inscritos para ampliar la información sobre su estado de salud actual. Hasta el momento ha respondido aproximadamente el 60% de los inscritos. Esta nueva encuesta ayudará a determinar si los trastornos de salud mental y respiratoria continúan cinco a seis años después del desastre. Debido a su magnitud, el registro puede determinar patrones que eludirían a médicos particulares y proporcionarían orientación valiosa a los grupos afectados. Se pueden encontrar conclusiones anteriores del Registro de Salud del WTC en inglés en http://www.nyc.gov/html/doh/html/wtc/materials.html.

El Departamento de Salud está llevando a cabo un estudio separado sobre enfermedades respiratorias entre los inscritos y está analizando los registros para ver si el desastre afectó la incidencia de cáncer. El Departamento de Salud, junto con el Departamento de Bomberos, el Mount Sinai Medical Center y el Bellevue Hospital, también está actualizando las pautas del año anterior para tratar a adultos con enfermedades relacionadas con el WTC. Un grupo similar de expertos está desarrollando pautas para tratar a los niños afectados.

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