Translate This Page Print This Page Email a Friend Newsletter Sign-Up
Text Size : Sm Med Lg
Comunicado de Prensa

Printer Version Listo para tu impresora

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
Comunicado de Prensa # 072-06
jueves 10 de agosto de 2006

CONTACTO: (212) 788-5290; (212) 788-3058 (Después del horario de atención)
Andrew Tucker (atucker@health.nyc.gov); Sara Markt (smarkt@health.nyc.gov)


"NO QUIERO ESTAR SENTADA EN LA CLASE PENSANDO EN UN CIGARRILLO"-FUMADORA ADOLESCENTE, GRADO 11.

Estudio del Departamento de Salud explora por qué fuman las adolescentes

CIUDAD DE NUEVA YORK - 9 de agosto de 2006 - Las muchachas adolescentes enfrentan una serie compleja de presiones en sus decisiones acerca de fumar y son influenciadas por los medios de comunicación, los compañeros de su edad, sus padres y profesores, según indica un estudio publicado hoy por el Departamento de Salud y Salud Mental (DOHMH) de la Ciudad de Nueva York. El DOHMH llevó a cabo un análisis cualitativo a fondo con 34 muchachas adolescentes para explorar por qué les gusta fumar, qué piensan respecto a la adicción y a dejar de fumar, y sus reacciones a las influencias de los medios de comunicación. El informe completo, titulado Teenage Girls and Cigarettes (Las adolescentes y los cigarrillos), incluyendo citas de las participantes, está disponible en línea en http://www.nyc.gov/html/doh/downloads/pdf/survey/survey-2006teengirlsmoking.pdf.

Según datos divulgados por el DOHMH hace seis meses, el 11% de los adolescentes reportan que son fumadores. Las muchachas adolescentes blancas fuman cinco veces más que las muchachas negras y casi tres veces más que las muchachas hispanas. El treinta y cinco por ciento (35%) de las muchachas adolescentes blancas dicen que fuman, en comparación con el 13% de las muchachas adolescentes hispanas y el 7% de las muchachas adolescentes negras. Las muchachas blancas e hispanas también fuman más que los muchachos de su edad.

Este estudio usó conversaciones en grupo y entrevistas, principalmente con muchachas blancas en una escuela privada, para examinar cómo esas muchachas toman decisiones respecto a fumar. Aunque los resultados del estudio no se pueden extender a todas las muchachas adolescentes, ofrecen un entendimiento muy necesario sobre lo que piensan las muchachas acerca de fumar. Las conclusiones de este informe servirán para programas futuros de prevención y educación sobre el hábito de fumar.

Motivos para fumar mencionados por las muchachas adolescentes en el estudio

  • Las muchachas adolescentes en este estudio piensan que los cigarrillos las hacen parecer más experimentadas, rebeldes y sofisticadas.
  • Las participantes ven los cigarrillos como accesorios y lujos, al igual que bolsos y zapatos.
  • Las muchachas fumadoras participantes en este estudio pensaban que les ayudaba a ser aceptadas por sus amigos y a socializar con muchachos mayores.
  • Las muchachas en este estudio ven el hábito de fumar como una manera de enfrentar el estrés y la depresión.
  • Las muchachas en este estudio continúan fumando porque temen que engordarán si dejan de fumar.

Motivos para no fumar mencionados por las muchachas adolescentes en el estudio

  • Las participantes expresan su individualidad mediante su decisión de no fumar.
  • Las adolescentes en el estudio temen convertirse en adictas y fumar durante la edad adulta.
  • Para algunas de las muchachas en el estudio, existe presión por parte de los compañeros de su edad para no fumar.
  • Las muchachas en el estudio entienden las consecuencias que el hábito de fumar tiene sobre la salud.
  • Muchas de las adolescentes en el estudio han visto a miembros de sus familias batallar contra enfermedades relacionadas con el cigarrillo.

Imágenes de los medios de comunicación y el hábito de fumar

Las participantes mencionaron libros, películas y revistas como influencias sobre su comportamiento de fumadoras. Casi todas las participantes, tanto fumadoras como no fumadoras, mencionaron el programa de televisión Sex and the City como muy influyente en su presentación del hábito de fumar como atractivo. Cuando se les preguntó qué clases de mensajes contra el cigarrillo escucharían las personas de su edad, las participantes dijeron que era importante que los mensajes vinieran de alguien de su edad o de un adulto que ha experimentado la presión de fumar y que es respetado por los adolescentes. Los mensajes no deben sermonear y deben reconocer que las muchachas son consumidoras inteligentes de los medios de comunicación.

"La industria del tabaco gasta millones cada año para que nuestros jóvenes empiecen a fumar", dijo el Comisionado de Salud Dr. Thomas R. Frieden. "Anuncios, revistas, películas y televisión dirigidos específicamente a ellas inducen a las muchachas adolescentes a ver los cigarrillos como accesorios de moda, pero los cigarrillos se pueden describir con mayor precisión como cómplices de asesinato".

"Todos nosotros, los padres, profesores y proveedores de atención médica, tenemos la responsabilidad de oponernos a esos mensajes hablando con los jóvenes a una edad temprana sobre el hábito de fumar. Los padres deben saber que la mejor manera de predecir si un joven fumará es si su padre fuma, los jóvenes con padres fumadores tienen dos veces más probabilidades de fumar y de morir a una edad temprana a causa del uso del tabaco", continuó el Dr. Frieden. "Esta es otra poderosa razón para que los fumadores dejen de fumar hoy".

Cuando se le preguntó acerca de mensajes contra el cigarrillo, una estudiante del grado nueve que no fuma dijo, "Creo que es mejor que eso venga de otros jóvenes. Pienso que se necesita que alguien diga porqué esto es malo y porqué no hay que hacerlo… y no presentar videos estúpidos acerca de la presión de los compañeros y eso… simplemente se necesita algo que no sea falso".

Muchas de las participantes ya estaban experimentando adicción al cigarrillo. Una estudiante del grado once que es fumadora regular dijo, "Estoy dejándolo gradualmente. Honestamente, no necesito dejarlo del todo…no quiero necesitarlo tanto. No quiero estar sentada en la clase pensando en un cigarrillo".

Las escuelas, los padres y los proveedores de atención médica pueden ayudar a evitar que los adolescentes fumen y a ayudarles a dejar el hábito si ya fuman. Información y recursos sobre los adolescentes y el hábito de fumar están disponibles en:

Para más información sobre cómo dejar de fumar y cómo conseguir ayuda para dejar de fumar, llame al 311 o visite nyc.gov/health.