CIUDAD DE NUEVA YORK – 30 de enero de 2006 – El índice
de mortalidad entre los adultos sin hogar ascendió al doble de dicho índice
entre los adultos neoyorquinos en el período de 2001 a 2003, según
un nuevo informe dado a conocer hoy en forma conjunta por el Departamento de Salud
y Salud Mental de la Ciudad de Nueva York (Department of Health and Mental Hygiene
- DOHMH) y el Departamento de Servicios para las Personas Sin Vivienda (Department
of Homeless Services - DHS). El informe describe principalmente la salud de aquellos
adultos que pasaron por lo menos una noche en un refugio del DHS durante este
período. El abuso de sustancias y el VIH/SIDA fueron causa de aproximadamente
un tercio de todas las muertes entre los adultos sin hogar, en comparación
con menos del 5% entre los adultos de la población general de Nueva York.
Además, el consumo de sustancias y de alcohol, y la enfermedad mental,
fueron causa del 69% de las hospitalizaciones entre los adultos sin hogar, en
comparación con el 10% entre los adultos sin problemas de vivienda. Los
índices de tuberculosis (TB) y de nuevos diagnósticos de VIH también
fueron significativamente más altos entre los adultos que usaron los refugios.
Se puede hacer mucho para prevenir y tratar estas enfermedades. Hoy, la Alcaldía
delineó cinco recomendaciones generales y un plan de acción inmediato
que forma parte del informe: La salud de los adultos sin vivienda en la ciudad
de Nueva York (The Health of Homeless Adults in New York City), que puede
consultarse en línea en http://www.nyc.gov/html/doh/downloads/pdf/epi/epi-homeless-200512.pdf.
El Comisionado de Salud Dr. Thomas R. Frieden y la Comisionada Interina de
Servicios para las Personas Sin Vivienda, Fran Winter, acompañados por
defensores, organizaciones comunitarias, proveedores de salud y salud mental
y funcionarios gubernamentales, hicieron el anuncio hoy en Kenton Hall, un refugio
para hombres, operado por Project Renewal.
Entre 2001 y 2003, 55,914 adultos solteros y 46,832 adultos con familia usaron
el sistema de refugios del DHS durante al menos una noche. Los datos recolectados
de más de 100,000 adultos durante este período demuestran que
los habitantes sin techo no sólo tienen índices de mortalidad
más altos sino que también son más susceptibles a deficiencias
de salud física y mental. El informe también rastrea las hospitalizaciones
así como las muertes debido a las condiciones climáticas extremas
para todos los adultos sin hogar.
“Este informe sirve como advertencia para que despertemos ante los serios
desafíos específicos que plantea esta población vulnerable
y acentúa la importancia de orientar los servicios médicos para
cubrir esas necesidades”, comentó la Subalcaldesa Linda I. Gibbs.
“Concentrase en las principales causas de enfermedad y muerte puede mejorar
la salud de un alto porcentaje de hombres y mujeres que, además de sufrir
enfermedades graves, enfrentan el desafío de no tener vivienda. Y al
hacerlo se puede ayudar a las personas a encontrar un hogar estable, mejorando
así aún más su salud”.
“Este estudio ofrece un primer cuadro tangible de una población
de difícil acceso con importantes necesidades de salud”, dijo el
Comisionado del DOHMH, Dr. Thomas R. Frieden. “Es un crudo recordatorio
de la urgencia con que se necesita atender estos problemas. El progreso requiere
que trabajemos junto con nuestros socios en las organizaciones comunitarias
y la comunidad de la atención médica, particularmente con aquellas
instituciones que ofrecen servicios directos a las personas sin techo. Trabajando
juntos, podremos mejorar la salud de las personas sin hogar en la ciudad de
Nueva York”.
Hallazgos clave
- El índice de mortalidad entre los adultos sin vivienda que usaron
el sistema de refugios para solteros fue de 2,192 por cada 100,000 personas
(2.19%), el doble del índice de la población adulta de la ciudad
de Nueva York.
- Entre las mujeres sin hogar que usaron el sistema de adultos solteros,
la mayor proporción de muertes se debió al VIH/SIDA, con un índice
de mortalidad 9 veces más alto que el registrado entre la población
adulta de la ciudad de Nueva York. Entre los hombres adultos solteros, el abuso
de sustancias provocó la mayor proporción de muertes, con un índice
16 veces más alto que el registrado entre la población adulta
de la ciudad de Nueva York.
- La enfermedad del corazón y el cáncer fueron las causas
número uno de muerte entre la población adulta sin hogar, al igual
que en la población adulta en general. El índice de mortalidad
por cáncer de pulmón ascendió al doble entre los adultos
sin hogar que usaron los refugios.
- Más de 2 de cada 3 hospitalizaciones entre los adultos sin hogar
se debieron al consumo de sustancias y de alcohol y a la enfermedad mental,
en comparación con el 10% entre los adultos sin problemas de vivienda.
- La incidencia del VIH/SIDA entre los adultos solteros que usaron los
refugios duplicó la incidencia registrada en la población adulta
general.
- El índice de nuevos diagnósticos de VIH fue 16 veces
más alto entre los adultos sin vivienda que usaron el sistema de refugios
para adultos solteros y 8 veces más alto entre los adultos que usaron
los refugios para familias que entre el índice registrado entre los adultos
de la ciudad de Nueva York.
- Los índices de tuberculosis fueron 11 veces más altos
entre los adultos que usaron el sistema de refugios para solteros en comparación
con la población adulta en general.
- Entre los adultos solteros sin techo, los adultos de raza negra que
usaron los refugios indicaron la proporción más alta de muerte
por VIH/SIDA.
- Entre los adultos sin vivienda solteros, los adultos de origen hispano
registraron la mayor proporción de muerte por consumo de sustancias.
“El sólo hecho de que una persona no tenga vivienda no debería
significar que sus problemas de salud pasen inadvertidos o no sean tratados”,
dijo la Comisionada Interina del Departamento de Servicios para las Personas
Sin Vivienda, Fran Winter. “Planeamos trabajar en conjunto con el Departamento
de Salud y ampliar agresivamente la colaboración existente con las organizaciones
comunitarias y proveedores de atención médica para poner estos
recursos a disposición del mejoramiento de la salud y el bienestar de
las personas que sufren la falta de vivienda”.
Recomendaciones
El DOHMH y el DHS han estipulado cinco recomendaciones junto con tres pasos
de acción inmediata para abordar estos temas. En última instancia,
la vivienda segura y accesible es el recurso más importante para mejorar
la vida y la salud de las personas y las familias sin hogar. En breve, estas
recomendaciones son:
- Reducir la enfermedad del corazón y el cáncer ofreciendo capacitación
adicional a los proveedores de atención médica; mejorando los
vínculos con la atención por hipertensión, colesterol alto
y diabetes; mejorando el acceso a los exámenes de detección de
cáncer y la capacitación; y aumentando los recursos para dejar
de fumar.
- Prevenir y acortar las hospitalizaciones mejorando la planificación
de alta y los vínculos con los servicios de vivienda, rehabilitación
por abuso de sustancias y por salud mental; implementando programas piloto para
pacientes que usan los hospitales con frecuencia; y aumentando la disponibilidad
de los servicios de desintoxicación para pacientes externos.
- Reducir la discapacidad ocasionada por enfermedad mental y abuso de sustancias
mejorando el acceso y los vínculos con los servicios de rehabilitación
de todos los tipos; incrementando la capacidad de los programas de administración
de casos; priorizando la situación habitacional de las personas sin vivienda
con problemas de salud mental y/o abuso de sustancias; ofreciendo capacitación
para breves intervenciones por abuso de alcohol y drogas al personal de los
refugios; y aumentado la disponibilidad de la información sobre los programas
de reducción de daños, incluidos los programas de intercambio
de jeringas, entre otros.
- Reducir las enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA y la tuberculosis
y proporcionar vacunas contra la gripe y otras vacunas contra enfermedades que
se pueden prevenir. Esto incluye medidas como la disponibilidad de las pruebas
rápidas de detección del VIH/SIDA en los refugios, asegurarse
de que el personal médico de los refugios del DHS sepa reconocer la tuberculosis,
y la administración de vacunas contra la gripe a todos los residentes
y el personal de los refugios del DHS.
- Controlar rigurosamente el avance de las iniciativas estableciendo indicadores
de desempeño para determinar hasta qué punto se implementan los
pasos de acción, y analizar las muertes por exposición trimestralmente.
Pasos de acción inmediata
El DOHMH y el DHS también se proponen adoptar tres medidas inmediatas,
que serán implementadas antes de diciembre de 2006.
o La primera medida es mejorar los exámenes médicos de detección
y las opciones de tratamiento para los residentes de los refugios, incluyendo
más pruebas de VIH; más identificación y tratamiento por
abuso de alcohol/drogas; y programas para dejar de fumar.
o La segunda medida incluye más servicios para los residentes de los
refugios, desde el acceso a servicios de desintoxicación ambulatorios
con base en el refugio hasta mayor asistencia para las mujeres embarazadas.
o La tercera medida es controlar el avance, creando los indicadores de desempeño
para rastrear el grado de implementación de las acciones, así
como analizar regularmente las muertes por exposición.
El autor principal del informe titulado La salud de los adultos sin vivienda
en la ciudad de Nueva York (The Health of Homeless Adults in New York City),
es la Dra. Bonnie Kerker, Comisionada Asistente de la Secretaría de Servicios
de Epidemiología del DOHMH. Para más información sobre
la salud de la población sin techo, véase el informe completo
en nyc.gov/health.
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