Comunicación

Toda vez que hable con la persona que tiene a su cargo, lo mejor es comunicarse en forma sencilla y directa. Haga que la persona participe, en la medida de sus posibilidades, en la elaboración y la puesta en práctica de su plan de cuidado. Identifique sus puntos fuertes y estudie la manera en que podría participar en el programa de cuidados. El deterioro cognitivo no siempre significa que haya desaparecido la capacidad de tomar decisiones sobre tareas específicas.

Asegúrese de tener la atención de la persona antes de hablar. Llámela por su nombre. Minimice las distracciones y use oraciones cortas. Conceda suficiente tiempo para una respuesta. No interrumpa.

Cuando proporcione cuidados de contacto físico directo, explique lo que hace un paso por vez. Si la persona que recibe el cuidado se opone, trate de volver a explicar cuáles son sus intenciones. Podría resultarle necesario regresar a la actividad más tarde.

Mantener una comunicación clara con los profesionales de los servicios de salud y sociales puede mejorar considerablemente la prestación de los servicios de cuidado. No tema hacer preguntas. Todas las preguntas son importantes. Esto ayudará a que se traten sus inquietudes y dudas, se completen con precisión las evaluaciones, y los mejores servicios para el miembro de su familia.