Cuidar a otras personas

Consejos prácticos…

  • La persona que usted cuidad es adulta. Salvo que tenga un deterioro cognitivo importante, esta persona tiene el derecho de tomar decisiones sobre su vida.
  • Ofrézcale opciones. La capacidad de elegir es una libertad básica. Reconociendo que las limitaciones de la salud y financieras pueden crear dificultades para realizar las tareas de cuidar de otra persona, permita opciones siempre que sea posible.
  • Preste ayuda solamente con las cosas que no puede hacer la persona a su cargo. A menudo, los cuidadores realizarán una tarea porque es ‘más fácil' o ‘más rápido'. Si bien la actividad, tal como vestirse, podría llevar un poco más de tiempo, es importante alentar y apoyar la independencia de la persona que recibe sus cuidados.
  • Cuídese. El trabajo, la familia, los hijos, la escuela, las actividades extracurriculares, MÁS cuidar a otra persona crean una enorme presión. Es importante comer adecuadamente y descansar y hacer ejercicios de manera suficiente. Hable con sus familiares y amigos para que le ayuden a programar su descanso.
  • Su familia es su primer recurso. Pueden haber profundos procesos emocionales cuando se produce una enfermedad grave o prolongada. Algunos miembros de la familia querrán ayudar en todo, mientras que sería necesario pedirles a otros, y otros no querrán participar de ninguna forma en los cuidados. Haga una reunión de familia para hablar de las necesidades de dar los cuidados y de sus sentimientos al respecto. Trate de conseguir que todos le ayuden en las tareas de cuidar a la otra persona y elabore un plan de cuidados.
  • Utilice los recursos de su comunidad. Están para usted, para facilitar la tarea de cuidar de su familiar.